Sunday, February 10, 2008

Modestia y Aparte

En una de mis visitas a Santo Domingo y específicamente al Mercado Modelo (un mercado para turistas) trataba de escoger algunos regalos que traería de vuelta a NY cuando se me acercó un limpiabotas ofreciéndome sus servicios.
- Señor, ¿va a limpiar los zapatos?, me preguntó el jovencito.
- ¿Tu sabes limpiar zapatos? le pregunté yo a su vez de vuelta.
- Pregúntele al señor que está allá. Me respondió.
- Si tengo que ir a preguntarle a otra persona porque tu no sabes, entonces no vamos a hacer negocios.
Al final sí hicimos negocios porque lo mío era más ganas de joder que otra cosa y al mismo tiempo mi interlocutor al quedar expuesto a perder el negocio inmediatamente hizo los ajustes y dijo que claro que sí sabía muy bien limpiar zapatos.
Y esto es algo que denota un rasgo característico de la psicología dominicana y quizás se extienda un poco más lejos a toda latinoamérica, en contraste con la actitud práctica de los americanos.
En dominicana es un pecado hablar bien de uno mismo. Lo políticamente correcto es esperar que el reconocimiento venga siempre desde fuera y lo que ocurre entonces es que esa necesidad natural del ser humano de ser reconocido se cuela y se transforma en gritos de desesperación por llamar la atención a través de otros medios más indirectos y mejor aceptados. Y a veces con efectos secundarios bastante desastrosos.
Ese temor a parecer faltos de modestia trae como resultado nuestra despreocupación y miedo por conocer y exteriorizar las áreas en las que somos fuertes y que nos permitirían tambien trabajar y mejorar las áreas en las que somos débiles. El buscar el reconocimiento en los otros en vez de en nosotros mismos, nos impide desarrollar nuestra parte interior y nos hace presa fácil de las modas y las tendencias. El depender tanto de los otros para nuestro bienestar ejerce tremenda presión, pues no queremos perder ese sentimiento de pertenencia: todos queremos ser parte, encajar en la sociedad. Para no sentirnos excluídos tratamos de conformarnos y amoldarnos a un patrón que no siempre se ajusta a nuestras necesidades internas. Y se crea una ficción colectiva donde vivimos más para satisfacer de manera enfermiza lo que creemos son los deseos de los otros que a su vez nosotros alimentamos siendo los otros de los otros.
No por casualidad cuando he visitado el país los últimos años he notado que las mujeres (no he tenido tiempo de fijarme en los hombres) me parecen todas iguales: los mismos cortes, las mismas ropas, los mismos estilos....Tal vez estoy equivocado y necesite espejuelos. Mr Engels y Ms Sonia de seguro me pueden ayudar en esto con visiones más frescas.
La primera impresión que tuve de NY fue el despliegue de la diversidad, la celebración si se quiere de lo individual, de lo diferente y eso a mi me pareció y todavía me parece una cosa muy buena (no todo es bueno, que se sepa).
Estos recesos me vuelven muy teórico!

3 comments:

Jolie: Desde la Barandilla said...

curiosamente a mi me gusta limpiarme siempre los zapatos. y curiosamente antes de verles los mismos cortes, los trajes, el andar o los relojes.... siempre miro los zapatos de un hombre.

el rechazo o la critica siempre puede minar a quien lo enfrente, no había puesto atención en esa perspectiva de la motivación.

Nunca me ha llamado la atención los estados unidos. aunque no dudo que tenga sus cosas buenas. tal vez en mi perspectiva son unos vecinos bastante incomodos, claro mexico para ellos debe serlo peor, en cambio la republica dominicana aun con toda su "similitud" en sus habitantes debe ser mas encantador.

No lo se de cierto, pero lo supongo

Baakanit said...

Muy buen análisis el que haces Mr. Ferdinand.

"Para no sentirnos excluídos tratamos de conformarnos y amoldarnos a un patrón que no siempre se ajusta a nuestras necesidades internas. Y se crea una ficción colectiva donde vivimos más para satisfacer de manera enfermiza lo que creemos son los deseos de los otros que a su vez nosotros alimentamos siendo los otros de los otros.
"

Con esto que has dicho se hace difícil añadir algo. Yo calificaría esto como pensamiento isleño. Cuando uno se abre al mundo uno ve las cosas de una manera distinta. Esto que dices, se reproduce idénticamente en la blogósfera dominicana. La gente quiere pertenecer al grupo de los populares, prefieren reprimir los que los hace diferentes para estar de acuerdo con las visiones del grupo. Es increíble esa necesidad de pertenecer, de llamar la atención a través de unos métodos estrafalarios.

Cuando hablas sobre las mujeres que se visten y se arreglan de una manera similar, has acertado nuevamente. Pero como no le prestas atención a los hombres, no has podido percibir que también los hombres se visten y se recortan de una manera parecida. No sabes la gente que hay en la calle con dreadlocks al estilo toño Rosario y Krisppy. En mi universidad a veces me pongo a observar la gente y veo como muchos de los muchachos dominicanos parecen llevar un uniforme puesto, camisita de cuadros, pantalones no muy anchos, zapatos puntiagudos y el celular enganchado a la cintura, sobre la camisa para que todo el mundo lo vea.

Increíblemente lo que se pone de moda aquí, llega unos meses después allá y se riega como una epidemia.

Hace unos años, las mujeres estaban usando unos collares plásticos ajustados en el cuello, y eso se regó por todos los rincones, unos meses después de que a la gente le pasará la fiebre, fui al campo con un amigo, y en el campo vimos unas cuantas muchachas que estaban empezando a usar los collarcitos de colores que habían pasado de moda.

En eso de los gustos reprimidos, te pongo de ejemplo la bachata que aunque a muchos en aquellos le gustara el ritmo, para caer bien entre su círculo decían que no le gustaba.

Bueno ya para terminar, te puedo decir que considero que no está bien eso de decir lo bueno que uno es ni aquí, ni allá. Como decía mi profesor de ficción:

"Show, don't tell."

Hay que mostrar que uno es bueno, haciendo y no hablando. Ya lo dice un viejo y conocido refrán:
Del dicho al hecho, hay mucho trecho."

Si yo hubiese sido ese limpiabotas te digo:

"Póngalo ahí señol, pa' dejalselo como nuevo."

Fernando said...

Jolie, RD lo es, pero dicen por ahi que hasta la belleza cansa y vivir en una isla da cierta sensacion de encierro. Uno quiere salir y ver el mundo y de esa manera uno aprecia mejor lo que tiene o tenia?
Lo de los zapatos es mas dificil en NY. Los cambios de temporada no permiten ese tipo de pulcritud y la gente lo exige menos. Pero en DR, eso es otra cosa...

Mr Baakanit, no me dejaste chance para rebatir nada...Con lo que me gusta debatir las ideas.
Estoy de acuerdo con lo que dices al final y jose marti ya lo habia dicho: La mejor forma de decir es hacer.
Tambien Benjamin Franklin dijo y Tom Brady lo repitio recientemente:
Lo bien hecho es mejor que lo bien dicho (parece que Eli Manning lo hizo mejor y por eso se gano el SuperBowl).