Friday, February 1, 2008

Los Regalos

Una prueba más de que la lluvia (como la que cae en estos momentos en la ciudad de NY), es estimulante, lo constituye la presentación de estas ideas que de repente puedo proyectarlas con cierta claridad en el papel. Tiene que ver con los regalos y cómo la actividad de regalar, que debería ser algo placentero desborda muchas veces sus límites y se convierte para muchas personas en una experiencia muy estresante.
Hacer regalos debería ser algo simple y básico, no una obligación. Por eso no debería asociarse con la temporada: que si estamos en navidad, en San Valentín, luna nueva, cuarto creciente.
El propósito debería ser pura y simplemente agradar a otra persona y ya. Pero no debería hacerse siempre y de manera rutinaria. ¿Dónde está el valor de la sorpresa y de lo inesperado?. Tampoco debería hacerse muy a menudo (no deberíamos hacer sentir a la persona que la estamos comprando (¿o si?), ni deberíamos esperar nada a cambio (sonaría como un intercambio). A lo sumo deberíamos adoptar la idea de Borges quién considera (Borges esta vivo en sus escritos), que todo regalo verdadero es recíproco (Baakanit: track it down!), en el sentido de que no se sabe quién es mas regalado si quién lo da que quién lo recibe. El regalar agrada no solo a la persona que es objeto del regalo, tambien es un regalo que uno se da a sí mismo, por la satisfacción que el hecho implica: el de dar.
De esa premisa yo saco la conclusión de que somos nosotros, entonces, quiénes deberíamos agradecer a las personas que nos permiten hacerles regalos a ellas. Tambien he pensado haciendo un análisis más profundo que al obtener una satisfacción indirecta y un beneficio del hecho de regalar, entran en juego otra vez las leyes de la reciprocidad y del intercambio. Todo se obscurece. No todo es tan inocente. Hay aquí una motivación egoísta disfrazada de un propósito altruísta.
Aunque no voy a entrar en desacuerdo con Borges (mi atrevimiento no llega a tanto), he llegado a la conclusión de que podríamos ir un poco más lejos. Para contrarestar esas propensiones humanas y esos motivos ocultos en estos actos que deberían ser de verdadero y puro desprendimiento, uno debe regalar cosas que uno quiere mucho, cosas que uno realmente le duele deshacerse de ellas y entonces sólo entonces estaremos regalando algo que vale la pena considerarse como tal.

4 comments:

Baakanit said...

Estoy de acuerdo con lo que dice mi amigo Borges, cuando se regala de corazón, se siente una gran satisfacción. Y esa satisfacción erradica cualquier sentimiento egoístas que en semejante caso pudiera existir.

Cuando dices que nosotros deberíamos ser lo que agradezcamos, cuando damos un regalo, estoy de acuerdo contigo, aunque la satisfacción debería ser recíproca y sentirla quien da y quien recibe. Si quien recibe el regalo no se siente bien, y la otra persona sí entonces el sentimiento egoísta florece en el que ha recibido, ya que este prefería otra cosa.

Tus últimas palabras me hacen recordar una canción de Alejandro Sanz, en la que él decía que ella sólo le regalaba limosnas, lo que no necesitaba.

Saludos


P.D. You have a pretty good memory Mr. Ferdinand, so that means you agreed that he is alive.

Umma1 said...

Y sí... el regalo es un acto de amor, un homenaje.
Por eso no sirven los regalos mecánicos.
Es encantador pensar en como "regalar" al otro, salir a elegir lo adecuado, lo que le dará felicidad.
Me parece que lo más importante es la inversión de tiempo, e interés, porque todo ese tiempo que usamos, se lo estamos donando junto con lo material.


Un abrazo

Carolin said...

jum y ese cuento para no regalar jajajajaa es broma.

Sabes te comprendo y apoyo tu idea yo soy una que no me gusta que me estén enviado regalo en "agradecimiento" por alguna publicación. Es como si me dijeran "te regalo esto, para que continúes publicando cosas mías".
Y para navidad has de imaginarte los obsequios. Mami me dice que soy muy "anti chévere" porque cada vez que puedo lo regalo ma’ pa’ alante, siempre que entiendo que no se me regala con mucha sinceridad.

Saludos,

Fernando said...

Baakanit, una vez se escribe algo eso no le pertenece a quien lo escribe, tiene su propia existencia independientemente de que la persona que lo escribio este viva o muerta. Por lo tanto solo admito que en el caso de Borges sus escritos estan vivos, no el (y debes entender la diferencia). Borges sabia muy bien de esta dualidad cuando escribio su poema en prosa: Borges y Yo (a must read).

Umma, aciertas cuando dices que es encantador el proceso. Por eso no se sabe quien es mas regalado.

Carolin, Te pensaba regalar algo para San Valentin, pero como me delataste, ahora no puedo hacerlo (risas).
Me alegro que hayas entendido la esencia del post. A veces, los regalos hacen sentir a uno muy comprometido.