Sunday, December 28, 2008

El Jazz

Es casi el 2009 y hay que prepararse para recibirlo en grande.
Bueno, hasta donde la crisis económica que atravesamos lo permita pues los augurios son de que la misma se va a mantener hasta finales del año que viene y quien sabe si se extiende hasta el 2010. Aunque personalmente me ha tomado algunos meses ajustarme a ganar menos dinero, no todo es malo en medio del debacle. Se siente grandioso cuando uno va a la estación de gasolina y llena el tanque con alrededor de 20 dólares (o mucho menos si uno está del lado de New Jersey). Pero lo más importante es el cambio de estilo de vida que uno experimenta. Se produce una conversión hacia estilos de vida más saludables. No quiere decir que uno deja de 'emborracharse'. Pero lo hace en la casa donde se toma a un costo muchísimo más bajo y con mayor moderación.
Volviendo al 2009, como todos los años nuevos, hay que plantearse nuevos objetivos y hacer cambios. En cuanto a mí no me caería nada mal si hago algunos viajes que tengo pendientes, si vuelvo a la universidad, gano un poco más de dinero y me decido definitivamente a mejorar mis hábitos de lectura que están muy pero muy perdidos en el tiempo y el espacio. Mientras tanto y es la razón principal de este post, debo reconocer que el 2008 ha sido para mí, el encuentro con la música del Jazz y es algo que todavía no entiendo: ¿porqué no lo descubrí antes? Me he estado perdiendo de tantas cosas! ¿No es un desperdicio no haber escuchado antes la voz celestial de Karrin Allyson?

Monday, December 22, 2008

Sugerencias

Si soy bueno para decirle a los otros lo que deben hacer, debería ser bueno para decirme a mí mismo lo que debo hacer.
Descubro de ese modo que seguir mis propios consejos no es una tarea tan fácil como parece a simple vista. Yo mismo soy casi incapaz, me cuesta mucho trabajo hacer lo que yo mismo he considerado apropiado que debo hacer. Todo ello me hace pensar que si es difícil para mí seguir mis propias directrices tambien debe de serlo para los demás seguir sus propias directrices.
El rompecabezas se puede volver más complicado aún porque si se me dificulta seguir lo que yo mismo considero es bueno para mí, porqué habría de seguir lo que otros consideran es bueno para mí. Eso en el caso de que se atrevan a sugerírmelo (o yo los deje).
De igual manera parecería una tarea inútil andar por ahí diciéndole a las personas lo que tienen que hacer, aún cuando fueran ellos quiénes estuvieran demandándolo. No porque no tengan las mejores intenciones en intentar hacer lo que se les sugiere, sino por lo dificultoso e irrealizable que a final de cuentas, todo se vuelve.
¿Estaré equivocado?

Tuesday, December 16, 2008

Something to think about

Toda la experiencia de una vida se resume en Proust a la suma de sus decepciones. "Siempre decepcionado como yo lo he sido en presencia de los lugares y de los seres vivos, yo he percibido muy bien que la decepción del viaje, la decepción del amor no eran decepciones diferentes".

Lo anterior fue lo que encontré en una emisión de France Culture recomendada por Patricia de Souza sobre la publicación de un libro de Nicolas Grimaldi titulado "Proust, los horrores del amor".

¡Qué título ni más sugestivo!

Para poner las cosas un poco más dramáticas el presentador trae una cita del libro de Grimaldi que parece viene de Proust.
"Es necesario que lo real se vuelva tan real como si fuera imaginario para procurarnos la tensa sensación de la realidad a la que nosotros esperamos".

Y agrega: Parece tambien que el narrador (Proust) salvó su vida cuando la sentía (la vida), tan intensamente, en fin, como si una novela le hiciera imaginársela.

Esto da tanto en qué pensar que mejor me quedo aquí y me voy a dormir...

Sunday, December 14, 2008

En los zapatos de los otros

El otro día me llamó la atención muchísimo una película que vi en casa de una amiga. Comenzamos a verla cuando estaba empezada pero aún así pudimos adivinar la trama: se trataba de una persona blanca que de repente se encontró dentro del cuerpo de una persona negra y el sufrimiento que se derivó de ello como consecuencia de ser discriminada y percibida de manera diferente por los demás. Parece que era una serie y la lección de ese día era la de sentirse dentro de la piel de otra persona. Eso en otras palabras sirve para formar las bases de lo que se conoce como empatía.

Un día de mitad de la semana pasada me tocó sentirme como si me hubiera calzado con los zapatos que usualmente veo puestos en otras personas, desde una perspectiva más positiva, por suerte.
Tengo una amiga que cuando salimos, usualmente a trabajar y a divertirnos ella se ofrece a llevarme de ida y vuelta en su vehículo. Ella considera innecesario utilizar los dos vehículos y me racionaliza que con lo difícil que es conseguir parqueo en NYC es mejor dejar el mío cerca de mi casa. Yo sospecho que ella tiene una real vocación de servicio y se las arregla para no hacerme sentir mal pues a partir de ese momento me estoy poniendo en sus manos. Mi independencia resulta comprometida.
En realidad conmigo no debería hacer tanto esfuerzo pero ella trata de ponerse delante y suavizarlo para tratar de no herir algún sentimiento machista que pudiera existir en mí. Aunque pudiera tener oculto algo de eso, que yo mismo en mi sano juicio no admito, para todos los fines trato de ser práctico y no estúpido y cuando salgo con ella es una oportunidad que tengo de disfrutar de un trago que si fuera yo quien estuviera manejando me haría sentir culpable por lo estrictas (y con razón) que son las reglas sobre tomar alcohol y conducir.

Dicho y hecho, trabajamos, nos divertimos e hicimos lo que teníamos que hacer, nos fuímos a buscar tostones a las 3 de la mañana y la mayoría de los negocios estaban cerrados. Cuando finalmente encontramos uno que hace las 24 horas mi amiga se arrepintió. Parece que se sintió culpable de comer a tan altas horas de la madrugada. Decidimos irnos e igual como en ocasiones anteriores mi amiga nos llevó a nuestras casas. Y lo curioso del caso es que igual como hago yo cuando me toca llevar a mis acompañantes, mi amiga esperó a que todo el mundo abriera sus puertas y se introdujera dentro de sus casas para entonces partir. El ser el último que le tocó llegar a la casa no me excluyó de recibir el mismo tratamiento y pude observar con cuánta paciencia esperó a que yo torpemente sacara mis llaves, abriera las puertas y me introdujera dentro de la casa muy a pesar de que su marido, una hija adolescente y un bebé pequeño esperarían por ella a más de una hora de distancia desde mi casa.
Fue algo extraño. Entendí en ese momento lo que se siente saber que alguien está pendiente de ti y que en cierto modo se preocupa y demuestra gran interés en protegerte y cuidarte sin esperar nada a cambio.
Tambien entendí que no soy el único. No estoy solo.

Saturday, December 13, 2008

Uno más uno

Uno más uno es igual a tres (1+1=3). Esta respuesta, claro está, no es válida si uno está respondiendo un examen de Matemáticas en la escuela.
Pero en cuestiones de relaciones el resultado casi siempre es mayor que la suma de sus partes. ¿No es acaso el agua, la combinación del oxígeno y el hidrógeno, un elemento superior que la suma de sus partes? Y qué coincidencia que el ejemplo traído a colación tiene que ver con la química.

Otros ejemplos me vienen a la memoria: ¿qué tal en la cocina en dónde una perfecta combinación de ingredientes puede hacer saltar de alegría al más infeliz y triste de los mortales o podría volver crédulo al más agnóstico e incrédulo ser viviente de la faz de la tierra? Y que tal si le hacemos la pregunta a un bartender! En ambos casos la feliz combinación de elementos produce resultados fascinantes que no pueden ser explicados exclusivamente por la suma de sus componentes individuales.

¡Qué exagerado soy!

Bueno, dónde con firmeza tambien se siente ese resultado dispar es en las relaciones personales. Podemos conocer a dos personas por separado, apreciarlas y amarlas hasta morir y sin embargo odiarlas hasta querer que la tierra nos trague cuando ambas están juntas. Y que decir de la transformación que experimentamos cuando estamos en presencia de terceros?
Para bien o para mal no conocemos del todo a las personas hasta que no interactuamos con ellas o no las vemos interactuar entre sí. Porque una cosa es en el papel frente a uno y otro en la realidad triste y cruel en frente de los demás.

Este análisis no excluye las sorpresas positivas. Y de verdad que hay mucho espacio para la infinidad de experiencias super agradables que con asombro observamos, una interacción provoca; la transformación que opera en nosotros mismos, en nuestros interlocutores y los interlocutores de nuestros interlocutores.

Y un poco de música para aliviar la crisis: Julien Clerc "Fais moi une place" ("Hazme espacio o hazme un lugar"....en lo profundo de tu vida -tu burbuja-,...Hazme un lugar en el fondo de tu corazón para que yo te bese mientras lloras...Hazme espacio en tu futuro...,en tus urgencias, en tus audacias, en tu confianza...).

Sunday, December 7, 2008

Lo que necesita el mundo

Puedo sonar un poco cursi pero cada vez estoy más convencido de que el mundo lo que necesita es más amor. Sí, amor del bueno. Amor incondicional de ese que no pone restricciones ni condiciones para expresarse.

Ocurre sin embargo que quien más necesita de amor es quien menos lo recibe. Contradictorio en apariencia pero no tan difícil de explicar. Para recibir amor hay que de alguna manera darlo o haberlo dado: a sí mismo o a los demás. Y por efecto de la ley de reciprocidad el amor dado vuelve a su origen. En otras palabras, yo tengo que tener amor para dar y no tengo que preocuparme de que me quedo sin él porque de alguna manera vuelve y retorna a mí recargando la fuente de la que lo extraje.
Por el contrario quien necesita del amor porque carece de él nunca lo recibe porque al faltarle, al estar escaso de él, no se atreve a ofrecerlo ni a darlo y por ende recibe a cambio cualquier cosa menos lo que es llamado amor.

¿De qué manera podemos asegurarnos entonces de que todo el mundo reciba el amor que como ser humano le corresponde y se es merecedor, sobretodo que lo reciban aquellos quiénes más lo necesitan?

Aparentemente hay que romper el ciclo y la respuesta bien pudo haber sido sugerida en las escrituras cuando alguien dijo: amemos a nuestro enemigos. ¿Qué mérito tiene amar a los que ya nos aman?

Muchas gracias a Argamenón, Adelaida, la Anónima (que no lo es tanto), Carolninja, Carolin, Sheila y Umma por sus comentarios en los posts anteriores. Con la aportación de cada uno de ustedes se hizo mucho más interesante la charla y la lectura de las entregas originales.