Saturday, May 23, 2009

Cumpleaños

Recientemente llamé a Daniel por el motivo de su cumpleños. No para festejar la ocasión sino más bien para desdeñarla.  Lo cual pensándolo bien podría ser una forma de festejo. Recuerdo que el tono de la llamada de ambos lados estuvo matizado por un poco de humor negro, una pizca de burla y risas que fueron más elocuentes que las palabras que se dijeron.

Parece que Daniel estaba en medio de una celebración y no pudo contestar apropiadamente a mis embates ontológicos del significado de un nuevo año en su vida.

Con algo más de tiempo y un poco más calmado, él pudo elaborar una respuesta más acabada a través de un email que me mandó el 19 de este mes y que gentilmente me permitió compartir aquí:


LA ACLARACION QUE NO PODIA HACERTE ESE DIA:
 
Lo que es a mí, los cumpleaños no me van mucho.  Cumplí demasiados sin que nadie me los tomara en cuenta y, sin ánimos de parecer raro, para cuando los demás empezaron a hacerlo no entendía el alboroto. Aclaro que eso no me hizo falta porque en el medio en que crecí para todos era lo mismo. Cuando leí "El Cumpleaños de Juan Angel", de Benedetti y quién por cierto murió ayer, me abrí a la noción de que ese era un día especial o que por lo menos debería serlo.  La cosa se quedó más en el "debería" porque realmente no siento la tal especialidad. Sin embargo, entiendo y creo justo que tratándose del inicio de un nuevo año de vida, uno deba celebrarlo como le dé su gana. Más en el caso de la gente con tantos compromisos o ataduras, como yo. Ese debería ser un día en el que uno haga lo que no se le permite en ningún otro día del año. Un asueto. Hasta a los perros un día les sueltan las cadenas para que vaguen a su gusto. A fin de cuentas es el aniversario de "UNO".  ¡Pero que va! la telaraña social y familiar está perfectamente tendida para eliminar los individualismos. Ni siquiera eso se te permite y con la edad cada vez nos atrevemos a menos.
 
 Mmmm... ya veo el futuro...  No habrá victoria. 
 
Sólo la derrota complaciente....

9 comments:

Adelaida Martinez said...

Jajajja que buena respuesta... lo penoso es que siempre estamos atados a las tradiciones y a lo que los demás decidan incluso en nuestras vidas... carajo...que bueno sería hacer lo que nos plazca sin temor a que nadie se sienta mal y nadie opine...

Un abrazo

Daniel said...

Ahora que lo relei siento mucha bilis esparcida en mi comentario.

Je je... Tu sabes por que es eso, no?

Fernando said...

Ade M.R., tambien yo la encontré buena y por eso busqué el permiso para ponerla aquí.

Supongo que lo de la bilis es por lo amarga. Pienso que lo que reclama tu atención al releer lo escrito es quizás la exposición pública de algo que inicialmente estaba supuesto a ser privado. En público nos cuidamos más de ocultar lo que son nuestras debilidades. Tratamos de alguna manera de maquillar aquello que nos hace vulnerables. No nos gusta esa sensación de sentirnos un poco al desnudo.
Pero tal vez por eso "tu respuesta" es más valiosa...

Sheila said...

Bueno, cuando comenzamos a madurar, no le vemos la gracia a los cumpleaños. A veces no sabemos qué celebramos, si un año nuevo que comienza, o que seguimos aún vivos después del pasado. Nos preguntamos si vale la pena celebrar una arruga nueva, más barriga, menos pelo en la cabeza (los hombres), achaques de la edad, más soledad...

Otras veces nos alegramos por tener un año más para compartir con la persona que amamos y nos ama, para hacer muchas cosas aún pendientes, para hacer una nueva carrera, intentar un buen negocio.

Daniel, creo que es como dices: ese día debe ser disfrutado por el festejado de la manera que más le satisfaga, haciendo las cosas que realmente quiere hacer, sin miramientos de ningún tipo. Ese día podrías irte de playa, o a la montaña, o a bailar, o escuchar la música preferida, o comer todo lo que te agrada, o compartirlo con la mujer que te gusta, qué se yo!

No cometeré la osadía de felicitarte.

Daniel said...

Gracias, Sheila, por las No Felicitaciones... Estas son bienvenidas siempre (Yo las enderezo como quiera).

Veo que me entiendes perfectamente (como si lo hubieras vivido asi tambien).

¡Que bien!

Fernando said...

Me encanta cuando este espacio se convierte en una especie de charla de café.
Esa idea me ronda por la cabeza. Por ahora es virtual pero podría estarme interesando en convertirla en una realidad física.
¿Qué les parecería?

¿Se animarían ustedes a ser partícipes?

Anonymous said...

Bueno, bueno, bueno... me ha gustado mucho la "confesión" a "corazón abierto" de tu amigo. Y hoy, sí
y no en el día de su cumple, si Daniel lo tiene a bien podría decirle aquello de : ¡feliz no cumpleaños!

(a los contertulios de este txokito que se ha montado Fer: besos para ellos y guiños para ellas). Para mi compadre el cosmopolita ;), un abrazo(Te)

Carol

P.D. te debo un email Fer, nosemeolvida eh?, en cuanto me escape por algún rato de las cargas de trabajo. (no paro ni para poder ver a nuestro querido Gabriel B. en acción)

Fernando said...

De verdad Carol querida, a veces no sé si Daniel es mi amigo o mi enemigo (en el buen sentido). Así es él de caprichoso. Pero para bien o para mal tengo que soportarlo pues terminamos casi siempre resolviendo los problemas o olvidándonos de que hubieron problemas. Por suerte hace como 3 años del último encontronazo y la relación anda hoy día de maravillas. Ocurre tambien que para bien o para mal nuestros padres nos dijeron que somos hermanos...
Y por lo demás no te preocupes. Con tal de que te dejes sentir de cuando en cuando (pues tu ausencia prolongada provoca un vacío muy grande) siempre estarás "perdonada"...
Muchos besos!

Anonymous said...

Un cumpleaños es un regalo en sí mismo. Lástima que no todos pueden ver el significado de ese "regalo"sin envoltorio.

Incluso un día más es siempre un regalo.

Maribel