Saturday, August 22, 2009

Paranoia

Vengo desde Pennsylvania, cruzando todo New Jersey y en dirección hacia New York con los vidrios bajos con un solazo digno de un verano tropical. Pero claro, así tenía que ser, pues estamos en verano (aunque no estemos en un país tropical).

El aire acondicionado está dañado desde que fui al mecánico a cambiar la correa del motor. El se lavó las manos diciendo que no le puso la mano a nada de la refrigeración pero podría jurar y la maldición no me caería que desde ese día fue que dejó de funcionar.

La brisa y el sonido que produce se une al ruído de los vehículos a mi alrededor y me mantienen ocupado todo el Turnpike cuando de repente miro por el espejo retrovisor y veo que un carro negro con placa de NY viene detrás de mí. Estamos en NJ pero el estilo de ese carro se parece a los que usan los detectives encubiertos de la policía de NY.

Una milla, 2 millas y ese carro todavía sigue ahí detrás de mí comiéndome casi el "culo". Miro con más detalle y hasta el EZpass (aparatito para el cobro electrónico de peajes y puentes) que tiene el vehículo en su parabrisas se parece a los que usa la policía. Y son dos personas y no me pasa desapercibido que ellos, los de la policía casi siempre andan en pareja.

Tengo ganas de correr más rápido pero no quiero dar la impresión de que les estoy huyendo pero tampoco quiero bajar la velocidad y hacer que me pasen pues eso molesta en la carretera, el encontrar a alguien yendo muy despacio y entonces sigo con el tráfico a una velocidad de alrededor de las 70 millas por hora. Y no se me quita de la mente el hecho de que fue el uso del EZpass a través del GWB lo que alertó a la policia para acabar recientemente con una operación de drogas que estaban realizando unos conocidos nuestros. Probablemente el hecho de que yo he estado cruzando el puente con mucha frecuencia pudo haber sido la razón por la que ellos anduvieran detrás de mí.

Aunque no tengo nada de que temer, ni creo haber hecho nada ilegal, es incómodo tener todos esos pensamientos corriendo por la cabeza, sentir esa sensación de alerta generalizada me descontrola y siento que la sangre corre apresurada por todo el cuerpo.
¿Cuántos minutos han pasado? 10 o quizás 15 minutos. Parecen horas. Es difícil precisar. Ya llevamos un buen rato uno detrás del otro. Me lo estoy soñando, no estaré imaginándome todo esto. ¿Porqué habrían de perseguirme?

Siíí, eso es lo que se llama estar en un verdadero estado de tensión que únicamente logró aliviarse cuando de la misma manera que apareció, asimismo desapareció el carro que yo supuse venía siguiéndome por más de 4 millas.

Y sin que me diera cuenta.

Y eso se llama Paranoia.

1 comment:

Maribel said...

Espero que el texto sea ficción.

El texto es buenísimo. No sé el motivo por el que cada vez que encuentro en tu blog un texto buenísimo resulta que no tiene comentarios.

Y yo puedo evitar comentar que es buenísimo aunque otros hayan pasado de largo.