Saturday, December 5, 2009

No te preocupes

Con un "no te preocupes, él no regresa hasta la madrugada", ella pretendía calmar la mal disimulada ansiedad que se estaba apoderando de él.

De todos modos le costaba entender. ¿Cómo podía estar tan tranquila a sabiendas de que ése que estaba con ella no era su marido. Y peor aún, el estaba en su casa (la de ella) y acostado en su cama. No sabía con certeza cómo fue que llegaron a parar en la habitación.

Podía recordar que ella lo había invitado a visitarla. Y que estaban en la sala. No se imaginó que al poco rato de llegar se estarían besando. ¡Oh la maldición de los besos! Ese dulce refugio del entendimiento que los hacía fugitivos y cómplices de estar haciendo algo placentero y prohibido a la vez. Un beso trajo el otro y la reacción en cadena no se hizo esperar. No había nada que se lo impidiera o le pusiera frenos. Excepto ahora que sus pensamientos lo estaban traicionando. ¿Porqué tenía que estarse imaginando cosas?

Trató por todos los medios de quitarse todas esas ideas de la cabeza y como pudo se concentró en lograr lo que el sabía hacer muy bien. Sin embargo no pudo contener por mucho tiempo el torrente de imágenes en forma de torbellino que se formaba dentro de su cabeza.

¿Y si por alguna casualidad su marido regresaba y los descubría? Encontró miles de razones por las cuales siempre hay que regresar a por algo. Las escasas probabilidades se volvieron casi certezas alimentadas por el temor a ser descubiertos. Pero tampoco ayudaba el ponerse en el lugar de él. Eso si que lo desarmaba. ¿Cómo podría justificar lo injustificable: el hecho de estar en la cama con su mujer y con la ropa a medio quitar?

Era un sentimiento terrible pues era como si se lo estuvieran haciendo a él. Podía sentir su horror al descubrirse mirándose con los ojos del otro. Ya le estaba entrando cierta sensación de pánico. Y ella totalmente ajena a sus sufrimientos, al drama que se jugaba en su cabeza, se quejaba de placer al sentirse recorrida por la boca y las manos expertas de él que la tocaban inmisericordemente en esos lugares dónde el sabía invariablemente que la hacían estallar.

El quería terminar aquello que habían empezado de la mejor manera y un poco mecánico, más por experiencia que por convicción, logró sopreponerse un poco a sus conflictos internos. Apresuró la marcha hasta que sus esfuerzos comenzaron a rendir fruto y pudo notar con deleite como el ritmo acelerado de ella dio paso a una respiración más lenta, calmada y sosegada.

Y se sintió aliviado. Era como si se hubiera quitado una presión de encima. Rápidamente se levantó de la cama, se puso sus ropas y encontró las razones más estúpidas para decidir marcharse. Poco importaba ya que ella las creyera o no. De todos modos su conciencia lo acababa de juzgar y lo había encontrado culpable, aún cuando la víctima de la ofensa no estuviera allí para cobrarse el precio de la infracción.

8 comments:

Sheila said...

Bueno, como siempre, él hizo lo que los hombres saben hacer bien, que es darle con tó cuando tienen una fémina entre brazos, ajena o no, y a pesar de las "preocupaciones" de él. El pudo cumplir su cometido, lo que se esperaba, que era regalarse y regalarle a ella un orgasmo, y luego, pensara lo que ella pensara,marcharse. Total, lo que quería lo había logrado.

Tuvo la suerte de que su erección no lo traicionó.

Maribel said...

No te preocupes Fernando, que la fiesta de momento no se celebra, pues seguimos sin estar de acuerdo.

Hay tantas incongruencias en la narración que hacen que lo califique de relato de ciencia ficción. Las piezas no encajan. Los sentimientos y el comportamiento de los personajes hacen que no se corresponda a una situación o un hecho real.

Por otra parte, se deduce de la lectura que quizás tú nunca has puesto "los cuernos", aunque muchas veces he cometido el error de creer que hablabas de algo tuyo y era una forma de escribir alterando el orden de la primera persona, con la segunda o tercera.

Como veo que tienes técnica para escribir también podría ser que esa técnica fuera para hacer creer justamente lo que no es.

En cualquier caso, leyendo el relato se deduce que lo ha escrito alguién que no ha puesto "los cuernos", si los ha puesto o es un engaño no es cosa mía.

Maribel said...

Si ella dice que “no te preocupes” es para no preocuparse porque ella pierde más que él si la descubren, así que el primer error es no hacerle caso a ella.

¿ No podía entender cómo ella estaba tranquila ?
¿Por qué? ¿ Estas diciendo que ella es culpable de “algo” y no puede estar tranquila ?

“Trató por todos los medios de quitarse todas esas ideas de la cabeza”
Un hombre que se atreve a “poner los cuernos” en la propia casa de otro hombre no tiene pensamientos, es imposible que tenga pensamientos pues toda su sangre está concentrada en otro sitio como para poder pensar.

Si por casualidad el marido llega y los descubre, pues nada. El tipo de hombre que es capaz de entrar en otra casa es el tipo de hombre preparado para la situación y seguramente si apareciera el marido le diría algo así como “lo siento,pero los tienes muy largos” y se marcharía de allí. Recordemos que no está en su casa. La casa es de ella y del cornudo, así que no tendría más remedio que marcharse de allí.

“recorrida por manos expertas”
¿Pero es que era todo un “profesional”? Un profesional no tendría tantas dudas ¿no crees?

“encontró las razones más estúpidas para decidir marcharse”
No me sorprende. Total, los hombres siempre están huyendo, antes de... y después de...

Bueno, parece ser que ella se lo pasó muy bien ¿no? Pues sólo por eso hoy no te voy a suspender porque si con todo este “personaje” que has creado en el relato si además ella no se lo hubiera pasado bien...

El punto positivo es que ella está bien, en su casita y esperando que llegue la madrugada.

¿No es un relato de ficción todo esto?

Fernando said...

Qué ingenua es Maribel! Si alguien se está robando un banco y uno de los compañeros le dice a otro no tengas miedo, tengo todo controlado, ¿significa eso que esa persona va a dejar de tener miedo? Claro que no.
Las emociones no se eliminan con razonamiento. Si fuera así de fácil.

No sé cómo será en Barcelona pero en Santo Domingo y en lationamérica entera incluyendo USA que tiene influencia de muchas culturas encontrar a alguien pegando cuernos es una sentencia mortal para ambos.

Maribel said...

Puede que sea ingenua pero acostarse con alguién no es lo mismo que robar un banco, me parece a mí.

Y de todas las preguntas que me surgieron sobre el relato ¿no vas a contestar? o quizás es que contestarme es algún tipo de sentencia para tí.

Tú mismo.

Fernando said...

En inglés existe una expresión: carry on, carry over. (I got carried over by the moment). Se utiliza bastante cuando la gente no planea que ciertas cosas van a suceder, simplemente se deja llevar por el momento y una cosa lleva a la otra. No son decisiones tomadas de antemano.

En cuanto a ser profesional, es como el miedo escénico. He oído innumerables artistas y oradores que a pesar de haberlo hecho cientos de veces siempre tienen miedo. Por lo tanto ser un "profesional" como tu le llamas, no te garantiza inmunidad de por vida contra no sentir una determinada emoción...

Maribel said...

Ese tipo del relato era un extraterrestre, ya dije yo que era de "ciencia ficción".

El miedo escénico no se puede comparar a la situación del relato, recordemos que no él no es un actor, ni tiene un público para que lo jaleen. Es un acto íntimo y sin espectadores.

Yo no dije que era un profesional, yo pregunté si lo era porque tú dijiste sobre él que era un "experto".

X O X O

Sheila said...

Ja ja. Te da duro la Maribel, Fernando. Por lo que he visto, le gusta desmenuzar tus escritos y rebatirte con ganas.Le doy la razón en algunos puntos. No cuestiono si es ciencia ficción o realidad (si fuera esto último, no soy quien para juzgar), ni si es una experiencia tuya o no.