Saturday, June 20, 2009

Los Poderes Ocultos

La vida nos sorprende con su infinidad de cosas y fenómenos que resultan a veces difíciles de explicar y entender. ¿Caerá dentro de esta categoría lo que nos ocurrió el martes pasado cuando me dirigía a la funeraria para el velatorio de Alsacia Pujols?

Se me hizo un poco tarde pero por suerte pude hacer el recorrido desde Brooklyn hasta Castle Hill en el Bronx en alrededor de 20 minutos.

No sabía donde quedaba la funeraria pero tenía una idea y cuando estuve lo suficientemente cerca llamé a mi hermana Clara para que me diera la dirección exacta. Eso ocurrió a las 8:31 P.M. Mi hermana no contestó el teléfono y la llamada se fue hacia el correo de mensajes. No dejé ninguno pues como quiera la llamada se iba a registrar y en caso de que no lo viera de inmediato me devolvería enseguida o inmediatamente pudiera hacerlo.

Casi al instante, o sea, a las 8:32 P.M., como pudimos constatar más tarde, recibí una llamada y yo la tomé de manera automática asumiendo de manera correcta que Clara me estaba llamando. Como estaba conduciendo, ni cuenta me di que ella estaba llamando desde otro número de teléfono. Intercambiamos unas cuantas palabras y en unos pocos minutos llegué a mi destino.

Todo quedó ahí hasta mi regreso a la casa 3 horas después. Mi hermana no se había ido a acostar y me pareció que me estaba esperando para contarme que contrariamente a lo que yo había pensado antes -pero que yo tampoco le había dicho-, ella no me estaba devolviendo la llamada cuando hablamos hacía unas horas antes. Su teléfono se le había extraviado dentro de la casa y con tal de no perder tiempo buscándolo se había llevado el de su novio para la funeraria.

Mi hermana regresó a la casa mucho antes que yo y descubrió para su sorpresa al recuperar su teléfono que en el mismo instante que yo estaba tratando de hablarle, ella estaba llamando a la casa desde la funeraria para preguntar por el número mío (nadie ahora se sabe los números de memoria desde que podemos guardarlos con el nombre de sus dueños). Mi número de teléfono como todos los demás números importantes (ja ja) los tenemos puestos en un cartelito en la pared. Y de esa manera luego de averiguar mi cell ella me contactó, sin saber que yo estaba antes tratando de localizarla.

Al narrarme la historia que como dije antes pareció ansiosa por contarme hizo la siguiente observación: “eso da miedo”...

A mí por el contrario no me da ninguno. Mi preocupación ahora es averiguar quién tiene los poderes: si ella como captadora o receptora de mensajes o deseos sentidos a distancia o yo como emisor de los mismos....

Continuará...

Sunday, June 14, 2009

Soulagement

Luego de batallar duro durantes los últimos meses mi tía por fin se rindió a la muerte quién gustosamente se la llevó al comenzar este nuevo día.
Y contrariamente a lo que podría pensarse no me duele el que se haya ido para siempre.
No llegaremos nunca a saberlo pero quizás fue un alivio para ella y para las demás personas que estaban a su alrededor el verla partir.
La vi deteriorarse progresivamente en el último año y debo confesar que duele mucho presenciar la decadencia de un ser humano.

Es extenuante y debilitante atestiguar lo que nos va a ocurrir a todos cuando la vida no tiene más cartas que ofrecernos, cuando ya no existe la esperanza y la única posibilidad que existe es la de simplemente esperar el último desenlace, que el último grano de arena caiga para que se cumpla el ciclo que todos debemos recorrer.

Lo siento mucho por mi hermanita más pequeña que en medio de llantos y manejando un Bus del transporte colectivo me llamó para darme la noticia casi a la una de la mañana y creo no haber encontrado las palabras precisas para reconfortarla.

No lo siento tanto por mí pues ya para el 24 de Diciembre del 2008, a sabiendas de que la leucemia estaba minando sus posibilidades de vida, me estuve preparando para lo inevitable y utilizando mi cámara mande tomar esa foto al pie que de alguna manera en sus protagonistas representaba el pasado, el presente y el futuro, pero más aún, iba a ser un testimonio de la última navidad que íbamos a pasar juntos, en la que ella nos visitaba con sus propios pies y que por coincidencia tambien celebrábamos el día de su cumpleaños..., el que resultó ser su último.

Tuesday, June 9, 2009

Jimmy Pérez

Nos encontramos con Jimmy Pérez este Lunes y nos dimos una vuelta por Roosevelt Island. En medio de unas cervezas hicimos un repaso y un recuento del estado de cosas en la otra isla y refrescamos la memoria sobre aquellos asuntos que quedaron pendientes y que probablemente ya no tenga sentido darles alguna continuidad.  
Aproveché para llamar a Marinin y hacerle saber la figura que me gastaba por estos lados y Jimmy como siempre aprovechó la ocasión para hacerle un despliegue y demostración de su filosofía ultrahedonista...
Debo decirle a Daniel que la cerveza Boston Lager de Samuel Adams es excelente y que cuando quieras te invito a asomarte para que te tomes unas cuantas en mi nombre  o el tuyo, aunque no debes olvidarte que si es en el mío siempre tienes un salvoconduto y un pase gratis.  Me encantaría invitar tambien a Sheila y a Adelaida y nunca se queda la siempre recordada Carolina from Spain...
No se preocupen, habrá otras ocasiones para invitar a los demás contertulios a la taberna.

Saturday, June 6, 2009

Entendimiento

Por momentos y quizás sea algo recurrente, me asalta la idea tentadora de pensar que el objetivo principal al que uno debería dedicar su vida debería ser el tratar de entenderlo todo, explicarlo todo, comprenderlo todo. 
Aunque ello no siempre sea posible, sí sé que todo tiene una explicación razonable y que si analizamos profundamente los fenómenos que ocurren a nuestro alrededor vamos a encontrarle lógica y sentido a todas las cosas.  
Y aquí viene mi tranque.  De alguna manera si puedo entender el porqué de la ocurrencia de las cosas, entonces debería no tener sentimientos o reacciones hacia esas cosas.  Ya lo dice el dicho: entenderlo todo es perdonarlo todo.  ¿Y qué tal si yo no quiero perdonar? ¿Qué tal si pudiendo entender las causas de la existencia de todas los cosas buenas y malas del mundo no me da la gana de reprimir los sentimientos resultantes?
Una contraparte a esta situación que puede darse es si el fenómeno de entender puede darse en todas direcciones.  Es frustrante cuando yo sí puedo entender o al menos hago el esfuerzo de entender y eso no es compartido.  ¿Porqué tengo que ser yo el que lleve la carga más pesada de tratar de entender lo que pasa a mi alrededor y trate de darle una explicación racional y lógica y lo mismo no ocurra de todos los lados?  Es una disyuntiva que se presenta:  yo podría entender el mundo pero y a mí ¿quién hace el esfuerzo de entenderme?
¿O acaso debo pretender que entiendo el porqué los terceros sufren de esa incapacidad de no entender o no querer entender?
Un fenómeno similar ocurre con la empatía.  Está muy bueno eso de sentir lo que los demás sienten, ponerse en el lugar de los otros pero, ¿quién se pone en el lugar de ése que se pone en el lugar del otro? ¿Está ese fenómeno condenado a darse sólo en una sola de las direcciones?