Thursday, July 23, 2009

Posesiones

Cuando no poseemos ciertas cosas creemos que aquéllos que sí las poseen son más felices y afortunados que nosotros. Vivimos y nos jugamos la vida yendo detrás de esas cosas que consideramos nos van a llenar de felicidad.

Luego que las conseguimos, si tenemos un poco de suerte, descubrimos entonces que la satisfacción alcanzada no es proporcional al afán inicial que teníamos por poseerlas. Para compensar, eso sí, le hacemos creer a todo el mundo que el esfuerzo valió muchísimo la pena. Y de alguna manera u otra le hacemos publicidad.

Una cosa parece ser cierta. Producir esa sensación de malestar en los demás por no tener lo que ya tenemos genera un cierto malsano o agridulce grado de satisfacción. Tener siempre a su alrededor personas a las cuales hacerle producir esa sensación de malestar es el objetivo no divulgado de unos conocidos nuestros desde hace mucho tiempo. Y si no se las consiguen (las personas), como una especie de séquito, ellos-as las inventan en su mundo real o imaginario.

Sunday, July 12, 2009

¿Recordar es vivir?

Que todo tiempo pasado parece ser mejor es algo que repiten todas las generaciones. Las personas vivimos con un pie en el pasado, el cual nos da trabajo o no queremos sacar. De manera inconsciente e involuntaria, la referencia a eventos ocurridos en nuestra niñez, nuestros años adolescentes y hasta hace unos cuantos lustros o décadas atrás permean nuestra realidad de hoy e invaden nuestro diario vivir.
En unos individuos más que en otros, como en todas las cosas, el rasgo podría estar mucho más acentuado que en el resto de los demás mortales. Para los primeros no es raro llegar hasta el extremo de negar la existencia de las cosas buenas del presente y éste no serviría para otra cosa que no fuera para exaltar los valores y las virtudes de otros tiempos (siempre pasados). No es inusual escuchar entonces a esa gente cuando dice y repite: ahora no se hace música, antes sí se hacía música o ésta, la música de hoy no sirve, antes sí se hacía buena letra.
Me parece a mí que en todos los tiempos siempre va a existir esa tensión entre lo que fue el pasado y lo que es el presente, el hoy. Y en todos los tiempos coexistirán cosas buenas y cosas malas, cosas que nos gustan y cosas que no lo harán y no necesariamente porque no nos gusten tendrán que ser intrínsecamente malas.
Es natural y fácil que apreciemos mucho más lo que sin proponérnoslo le hemos dedicado mucho más tiempo y la premisa se convierte en una profesía de autocumplimiento, una profesía que se cumple a sí misma cuando cerramos las puertas a otras opciones y no hacemos el esfuerzo -que en esta etapa tiene que ser ejercido ya de manera consciente- de abrirnos en tiempo y espacio a las realidades del hoy.
La situación adquiere ribetes un tanto surrealistas cuando sin advertirlo vivimos y construímos un nuevo presente cargado con las experiencias del pasado; presente que en unos años más será recordado como experiencia del pasado, pero que en su momento no pudo ser apreciado adecuadamente porque se estuvo ocupado recordando otras experiencias de un pasado más lejano.
¿Será que nuestra tarea a lo largo de la vida es construir y acumular experiencias que luego recrearemos en un presente futuro hasta el punto de hacer un presente del pasado matizado ahora con nuevas vivencias y con una mejor perspectiva de lo que fueron esos tiempos anteriores?
Para no complicar más las cosas, debo decir que este tema surgió a consecuencia de la diversión gratuita que nos proporcionó a mi cuñada y a mí, Daniel y un grupo de sus ex-compañeros del bachillerato agrícola cuando se reunieron hace unos pocos días en el Bronx.
Hay que decir que el alcohol ayuda y al final de la jornada creo que no faltó un solo ex-compañero que ellos no llamaran o despertaran sin importar si estaba del otro lado del mar o no para recrear todas esas historias y el hecho de que una parte de ellos estaban ese día reunidos..
Tal vez el único con quién no pudieron hablar fue con Vicente quien murió a destiempo en el accidente aéreo que ocurrió un mes despues de la caída de las torres gemelas en el 2001. Pero quién sabe si con los adelantos de la tecnología o algunos poderes ocultos secretos que alguien del grupo pudiera poseer, encontraron alguna manera de comunicarse con él tambien...

Thursday, July 2, 2009

¿Quiénes Somos?

Pasarle las manos a los muertos, tocarlos parece ser una especie de ritual. No sé si surge de manera espontánea o si se transmite por observación. Lo que sí sé es que parece ser como una especie de adiós, algo así como un último contacto con la persona muerta o lo que queda de ella.
Quizás vi hacer eso muchas veces pero comencé a prestarle atención cuando murió la madre de Simón. Salvador Tavárez un amigo común al observar esta especie de ritual hizo una especie de comentario filosófico dirigido a hacer resaltar que lo que veíamos ahí en la caja tenía muy poco que ver con la persona por la que estábamos allí. Esos restos no eran la persona, o muy poco de ella podíamos atribuírle a esa presencia ya muerta.

Vi a mi hermana mayor pasarle las manos con mucha devoción a lo quedó de nuestro padre y vi a mi hermanita menor hacer lo mismo en días pasados ante el cuerpo de lo que fue nuestra tía. Sin quitarle mérito al significado que hacer esto podría tener, a mí en lo particular me resulta difícil hacer cosas como ésas. No creo que tenga ningún miedo en hacerlo pero no le veo ningún sentido sabiendo ya que muy poco de la persona venerada ya no está ahí.

Lo que quiero resaltar al recontar estas historias es la dificultad de ubicar donde reside la personalidad de alguien. Y pienso en la mía y en las de las personas a mi alrededor.
No somos y somos nuestros cuerpos y ahora que está de moda Facebook, somos algo más que nuestras caras y sin embargo mucha de la evaluación que hacemos de nosotros y de los demás está basada en nuestra apariencia y la de los otros/as.
¿Quién soy yo? ¿Quién eres tú? ¿Quiénes somos todos nosotros y hacia dónde vamos cuando morimos?
Pienso que tal vez el cuerpo sea un medio de expresión que nos es entregado para que nos transportemos, lo disfrutemos, lo utilicemos sabiamente pero ni remotamente somos su equivalencia ni podemos reducirnos ni reducir a los demás a lo que aparentamos a través de él..., aunque esta sea una tarea difícil de ejecutar como Daniel y yo pudimos constatar al ver un chromo de mujer (Dolce Gabana desde la cabeza hasta los pies) que desde una mesa de al lado coqueteaba con nosotros en la capital dominicana...