Sunday, June 13, 2010

Prejuicios

En medio de una conversación con mis hermanas, la menor expresó que le encanta estar en Downtown Manhattan. Estar ahí es como estar en otro mundo, dijo ella. Y yo estuve de acuerdo. Agregué que todas las personas sin importar el color o la raza a la que pertenezcan elevan su nivel en esa parte de New York City. La hermana mayor no lo ve así. Ella dice que "los blanquitos" ciertamente son más corteses pero que en realidad ellos se sienten superiores.

Y se armó la discusión...
La manera como yo lo veo es que no hay manera de presuponer que alguien se siente superior así porque sí, si a la vez quién lo atribuye no se siente inferior. No hay manera de sentir lo que el otro siente. Podemos intuirlo y hasta estar en lo cierto pero es muy difícil que el otro te lo diga pero es mucho más difícil de determinar cuando la otra persona no te da los motivos y por el contrario se comporta de la manera más correcta y amable posible.
Lo extraño para mí es que en Downtown confluyen todas las clases y todas las razas, los visitantes de todas las partes de Estados Unidos y del mundo y sin embargo mi hermana entresacó a "los blancos" (una denominación que le dan de manera despectiva algunos hispanos a la WASP = white, anglo-saxon, protestant).

Oír a mi hermana expresarse así era como estar en presencia de una persona prejuiciada. Un ejemplo de que el prejuicio se da en todas las direcciones. Es muy fácil atribuirle a los otros la manera como nos sentimos y de esa manera poder descalificar sus acciones, aún las más amigables y nobles. El recelo puede estar en nosotros y cuando está presente podemos proyectarlo hacia esas personas de manera inconsciente lo que haría que los rehuyéramos y estos a su vez podrían hacer lo propio pues probablemente les parecerían extrañas nuestras actitudes defensivas, sobretodo cuando no se dan ni existen razones claras y evidentes.

Tal vez sea un buen ejemplo de lo que son las falacias o las profecías de auto-cumplimiento.

5 comments:

Sheila said...

Los seres humanos somos expertos prejuiciosos. Un prejuicio no es más que un juicio sobre algo o alguien sin ningún fundamento real, sólo por mera suposición, o por una generalización malsana a partir de un hecho aislado. Muchas veces cuando nos prejuiciamos contra algo o alguuien, me atrevo a afirmar que estamos proyectando nuestros propios sentimientos sobre esa cosa o persona.

Sheila said...

Creo que el prejuicio no es más que la proyección de nuestros propios sentimientos sobre algo o alguien.

Sheila said...

Sorry, Fer. Repeti el mensaje, aunque el segundo más breve, porque crei que el primero no se había publicado. Bórralo. Besos.

Sheila said...

No sé que pasa, pero cuando escribo un comentario aqui, no se publica inmediatamente. Eso me ha hecho escribir dos veces el mismo mensaje.

Fernando said...

Recién descubro estos comentarios Sheila. Creo que no se contradicen.
Tienes razón. Hay mucho de proyección en todo acto prejuicioso... Es difícil sin embargo liberarse de su influencia y es más fácil siempre percibirlo en otros que en nosotros mismos.