Saturday, June 12, 2010

Timidez

¿Qué puedo decir si soy terriblemente tímido para las celebraciones que se podrían hacer en mi nombre? Esa es la pura verdad y en un tiempo hice esfuerzos conscientes muy grandes para tratar de cambiar eso y por lo menos hacerlo llevadero para satisfacer un poco el interés de los demás. Reconozco, sin embargo, que he fallado miserablemente tratando de conseguirlo. Por más que lo pienso, lo razono y trato de procesarlo no he podido sobreponerme ni encontrarle lógica, mi lógica, la que me permitiría manejarlo adecuadamente.

Recientemente cumplí años como todos los años y como todos los mortales y/o todas las cosas que se supone tienen una fecha de origen, un punto de partida. Sólo unas pocas personas lo sabían o lo recordaban pero dentro de mi familia algunos nunca se olvidan y las felicitaciones no se dejan esperar. Con la tecnología ahora recibo llamadas de larga distancia y mensajes de texto que dicho sea de paso estos últimos (esto es un cambio) son muy prácticos para el manejo de las emociones que se suscitan y mis respuestas en consecuencia, aunque menos espontáneas resultan ser más fluidas, mejor pensadas y hasta podrían llevar una pizca de humor.

Reconozco que soy bastante irracional en estos aspectos. Y quién sabe en cuantos más. Soy el primero que salta para promover la celebración de los otros y me interesa sobremanera el bienestar de los demás, sin embargo no soy bueno para hacer los ajustes y verme en primer lugar como el objeto de la atención general con fines puramente festivos. Es probable que sea muy bueno para complacer y absurdamente difícil para dejarme agradar y ser el foco de interés de terceros.
Soy de los que si quisiera podría llegar a cualquier fiesta de esas que se organizan a nivel privado y hacerme dueño de ella pues tengo la habilidad de poder ver el conjunto y descubrir fácilmente dónde están las fallas y corregirlas, dar la mano aquí y allá y resolver uno que otro problema que se presenta. Esa es la verdad, pero no puedo hacerlo en los casos en que la estrella designada del show soy yo, como en ocasión de un cumpleaños y una de las consecuencias resultantes de ese comportamiento es que días como esos me retraigo y mi conducta y actitud hasta podrían parecer hostiles y con razón pues no conozco demasiadas personas que actúen de esa forma.

Agradezco, eso sí, y de manera inmerecida a todas las personas que conociéndome me protegen y aún felicitándome hacen todo lo posible para evitar exponerme de manera pública al horror de ver mi nombre ahí en sitios como Facebook y/o el blog, etc. Es un verdadero honor contar con gente así y por mi parte prometo seguir trabajando el asunto de tal manera que en futuros aniversarios podamos responder de manera más acorde con el sentir de los demás...

4 comments:

Sonia said...

Me gustaba más la otra casa, pero claro, es tu casa no la mía. Esta bonito, lo que no me gusta es la barra azul a la izquierda, lol.

Lur, Carol, Bruhi,Carolinda, Ayawé the wolf, cola de ciervo, y se inventan más... said...

Lo curioso es que no sientes timidez para explicarlo. :-))

... y parece que sigues dándole más toquecitos no? porque me ha parecido que has vuelto a cambiar algo...

Ya no alcanzo a comparar por detalles tal y como lo tenías, sino por sensación en su conjunto: me gusta el cambio. El color es cálido.

Un bechiiito estrenando decoración.

Fernando said...

De seguro que este te gusta más Sonia, el azul para el mar y el cielo está bien pero para un café como que no hacía un buen papel.. :)

Carooool, tu sabes que es más fácil hablar de una emoción cuando ya ha pasado y más difícil en el momento en que está ocurriendo..., sólo eso!

En cuanto a los colores, no por casualidad el oro es tan atractivo...

Intercambio de besos! Me encanta...

Sonia said...

Tienes razón Fer, el oro mejor para el café :).

En cuanto al post, nunca he encontrado la necesidad de celebrar el cumpleaños... eso lo aprendí del budismo, y me encanta. Hace mucho tiempo cuando estaba recién llegada a los Estados Unidos, mi cumpleaños era ocasión para ponerme triste, hasta que decidí ponerle fin al perro y a la rabia a la vez :). Aunque me encanta el bonche no hay que esperar mi cumple para eso, cualquier día es bueno para celebrar mi vida :) y mejor si lo decido yo y uno un arbitrario calendario :).