Sunday, July 25, 2010

Distorsiones

Una especie de espejos cóncavos o convexos de todas las formas y estilos imaginables, eso somos, tratando de reflejarnos en superficies convexas y cóncavas, que son los otros, y que al igual que nosotros también se reflejan y proyectan entre sí -pues son espejos también- para así crear una realidad deformada que es el producto de la suma y multiplicación de distorsiones individuales.

Hay que allanarlas y pulirlas esas superficies, todas, para tratar de limitar las imperfecciones que van de un lado a otro y se devuelven en todas las direcciones exagerando y presentándonos una visión irreal de las cosas.

La imagen que se refleja nunca concuerda con la que realmente es. La que se quiere proyectar tampoco es equivalente a la que se percibe. Ilusión y decepción son quizás las dos caras de la misma moneda.

11 comments:

Sabina said...

vaya que es cierto tu texto. un beso, buen post.

Fernando said...

Agradable que pases por aquí Sabina. Otro Beso!

Pichiplayas said...

Me gusta que sea imperfecto.

Fernando said...

Imperfecto, lleno de pecados y más digno de condenación que de absolución.

No no no, eso no está bien!

Pichiplayas said...

Si fuéramos perfectos no pasaría eso, pero... nadie lo es (y no tengo el honor de conocerlo :P). Así que no sé cómo se puede lograr la perfección partiendo de lo imperfecto...

Fernando said...

Es sólo para joder Pichiplayas. En realidad no somos tan malos (y como todos ni tan bueno). La perfección sólo se disfruta desde la imperfección..., en el camino hacia ella, buscando la corrección de ella.

Creo que buscando mejorar las cosas, pero siempre partiendo de que nunca están bien, es que se aprende a valorarlas y apreciarlas y este es un camino que no tiene fin.

Pichiplayas said...

Voilà, de ahí lo utópico de la perfección... No sé, me gusta mi osito de peluche de plástico de 42 años, me gusta mi cuaderno con un tucán pintado, me gusta el café bombón con café fuerte y mucha leche condensada (para que pique la garganta), me gusta mi bolígrafo de madera, mi colección de CDs, mi estuche autobús londinense, etc. Todas estas cosas para mí son simplemente perfectas tal y como son :) No le suelo dar más vueltas normalmente, la verdad.

Fernando said...

Creo Ms Pichiplayas que cuando hablamos de gustos nos adentramos en el territorio de las preferencias y éstas están más cerca del ámbito emocional y sentimental.
Por definición lo que nos gusta no siempre responde a cuestiones de orden lógico o racional: no hay razones ni argumentos que valgan.

Preferiría decir que en vez de ver todas esas cosas que mencionas como perfectas, lo que en realidad tienes es una conexión sentimental y emocional perfecta, que sintonizas completamente con ellas y en ese sentido talvez también yo todos tenemos esa capacidad.
El punto es el de llegar ahí. No todos lo conseguimos de la misma manera pero lo que se busca en el fondo es ese sentimiento donde todo encaja y nos hace sentir bien aunque quizás afuera, para otros todo esté mal, aunque no concuerde con lo que otros piensen o crean..., etc.

Hay que tener en cuenta que las cosas (y también las personas y nosotros mismos) se nos revelan por nuestra relación con ellas. Ellas no existen como entes individuales e independientes sino por el uso y los apegos (attachments)/desapegos que creamos y desarrollamos en nuestros intercambios con ellos-as.

Pichiplayas said...

Pues siento anunciar que me he enamorado de la almohada de mi cama :)

Raymunde said...

No podría estar más de acuerdo con este post, Fernando. Estamos en un continuo viaje, hacia dentro y hacia fuera, un viaje al mismo tiempo hacia la cima y hasta el fondo.
Ojalá cada uno se encuentre a sí mismo en el camino.

Fernando said...

Cierto lo del viaje, aunque dudo lo del encuentro con uno mismo o con los otros, o los otros con ellos mismos y con nosotros; a menos que aprendamos a descifrar la información que nos alimenta y la que los alimenta pues como creo hay distorsiones tanto en la percepción y la recepción y sin olvidarnos de los defectos inherentes a los transmisores.