Tuesday, September 21, 2010

Tu expresión lo dice todo

Este sábado caminando por Houston Street me dirigía a ver una presentación de Cyrille Aimée, una de las más prometedoras jazzistas contemporáneas del medio; perdón del mundo (ella tiene una voz magnífica: como de terciopelo!) cuando ensimismado en mis pensamientos me sacaron de ellos dos jovencitas que me pararon para pedirme una dirección.

- El 'Este' de la Primera Avenida, si mal no recuerdo, fue lo que me preguntaron (la pregunta era incorrecta porque la Primera avenida no tiene Este pero sí está en el lado Este de la ciudad). Les indiqué la cantidad de bloques (manzanas) aproximados que tenían que cruzar para llegar y casi inmediatamente después me puse a pensar que para que ellas se sintieran en confianza de acercárseme a preguntar debía haber algo en mi rostro, alguna señal en mi expresión les debió indicar que yo era de confianza.

Y eso me gustó.

En nuestras caras, en nuestros rostros se refleja mucho más información de la que somos conscientes que estamos transmitiendo. Y a la vez también estamos recibiendo algo similar, porque de manera inconsciente estamos reaccionando todo el tiempo a las expresiones de los demás y ellas son las claves para tomar nuestras decisiones sobre a quién pedirle ayuda o no en un momento de necesidad como en el caso de esas chicas.

Hay días en los que no es raro el que mucha gente nos escoja en la calle para que les tiremos fotos con sus cámaras por poner un ejemplo o que nos pregunten cosas y se nos acerquen personas y/o niños en particular que no se resistan a buscarnos el lado en caso de que les sea posible y permitido hacerlo. Este sábado pasado parece que era uno de esos días para mí..., por suerte, porque produce cierta, no, no, produce mucha satisfacción el inspirar esas cosas en los demás... ¿No les parece?

El truco, si es que existe alguno, sería la sustracción de algunas expresiones defensivas y/o ofensivas de nuestros rostros que de la única manera que se consiguen es cuando realmente las eliminamos o no las tenemos en nuestras mentes y nos dejamos llevar y dejamos que las cosas pasen, que fluyan, sin tratar de intervenir, a la manera de un estado contemplativo parecido al estilo de cómo sugieren los budistas que debe ser la forma como se afronte y se viva en el mundo... No siempre se consigue eso, pero cuando lo tenemos, lo tenemos y es envidiable sentirse así..., como flotando por el mundo.

              
              ¡Y me gusta esta expresión de Cyrille de total compromiso hacia lo que está haciendo!                                      
                                           Cyrille Aimée at The Cupping Room Cafe                           

4 comments:

Lucrecia Borgia said...

Cyrille Aiméee no es una cantante francesa radicada en Brooklyn y la acompaña un guitarrista brasileño Diego Figueiredo y tiene algunos temas de Bossa Nova ? La escuché cantar "Felicidade"...

saludos

Fernando said...

Tienes razón Ms. Lucrecia Borgia. Ella es Francesa, hija de un Francés y una madre dominicana.
Diego Figueiredo y ella hicieron una gira juntos por Brazil (no sé si por más países) y colaboraron en tiempo pasado en la grabación de algunos temas. El la invitó luego que la vio cantar pero el no forma parte de su banda, ni ella de la de él, es lo que tengo entendido y esa que está ahí es la de ella..., y el no figura en el grupo (por cierto que el guitarrista que tiene es casi un baby y tuve la oportunidad de charlar un poco con él).

Adelaida Martinez said...

La comunicación No-Verbal, comunica en gran medida. Muchos no tienen ni idea de como habla un rostro, un gesto o una mirada. Hay que tomar en cuenta los nuestros, y que bien sería tener una apertura hacia los demás, invitarlos con una sonrisa... a tener confianza y vencer el miedo de la distancia.

Ey Fernand, tanto tiempo... un abrazo

Fernando said...

Bien dicho Adelaida. Muy bueno el verte de nuevo y lo más importante es que a pesar del tiempo siempre te mantienes ahí..., da mucho gusto el que parezcas estar muy bien y que sin duda tengas muchas cosas por contar...
Sigue así con tu sonrisa. De verdad que comunica mucho. Un beso!