Sunday, November 7, 2010

Malos ejemplos

Algunas cosas que no deben hacerse ningún día ni bajo ninguna circunstancia: levantarse de la cama, ir directamente al computador, abrir la página de FB y otras diez más que quedaron a medio cerrar de la noche anterior, hacer café, tomárselo (mi hermana mayor se cepilla después de tomarlo para quitarse la mancha que supuestamente le queda. Yo podría intentar hacer lo mismo) y posponer el cepillarse los dientes para más tarde.

¿Saben porqué? Ese más tarde puede llegar bastante tarde en el día, casi en la noche. Se nos puede olvidar y ni siquiera un baño supercaliente al mediodía nos lo recordaría, el que no nos hemos cepillado, lo cual como pueden comprender es algo completamente imperdonable.

Fueron tantas las cosas que le introdujimos al cerebro que el pobre no pudo manejar la sobrecarga y quizás si pudo pero entonces no nos envió las señales adecuadas en forma tal que nos hicieran ver lo inapropiado que era posponer el sagrado ejercicio de la higiene bucal.

¡Dios mío, qué mal ejemplo le estamos dando a los demás! Por suerte rectificar es una buena cosa y parte de la redención debe venir de la admisión del pecado, de la aceptación de la culpa por haber infringido alguna regla básica y razonable (debe ser una ley) de la sanidad humana elemental.

3 comments:

Raymunde said...

La de veces que puede pasar eso... Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa...

Karina said...

Hola Fernando, muy llamativa la nueva imágen de tu blog, te hago una sugerencia, aunque por tu fuerte personalidad se que no es conveniente te tracen pautas, pues aquí va, las letras de la descripción del blog deberías ponerlas mas claras, un marrón tenue para que resalten en relación al fondo que es oscuro. En cuanto a lo del café y tomarlo así o asá, nosotros primeros nos aseamos la boca como es natural y depués de un buen rato tomar el café, asi se disipa el sabor a pasta o enjuague bucal y se saborea mejor el café, después que lo tomo es dificil que tome o coma algo, me gusta quedarme con el aroma en mi paladar por un buen tiempo....saludos y perdona esta intromición...
Karina....

Daniel said...

Personalmente he tenido ocasiones en que me he ido a la calle sin cepillarme los dientes.

Creo que el cafe no sabe igual si lo antecede un cepillado y, por ultimo, encuentro que no hay mejor medio de contraste que un Cafe negro para saber cuando la lengua esta bien cepillada.