Tuesday, December 28, 2010

The price of freedom

Todas las cosas tienen un precio. La libertad es una de ellas. No hay nada mejor que hacer lo que uno quiere y cuando uno quiere. Pero hay costos (de todo tipo: materiales, emocionales, sentimentales) envueltos en ella por los que hay que pagar tarde o temprano. Y a veces estos son bastante altos.

Tan altos pueden ser los costos que puede no haber ganancias. Puede que lo que deje sean pérdidas. Si los beneficios superan los inconvenientes valdría la pena despreciar esos riesgos pero la advertencia es válida de que bien podría no ser así. Por eso la libertad no es recomendable para todo el mundo.

La razón se debe a que nunca se puede tener todo al mismo tiempo. Para conseguir algo tenemos que abandonar, rechazar o dejar algo. La libertad no es una excepción. Sólo si asumimos esto como parte de la ecuación podremos sopesar mejor lo que ganamos y/o lo que perdemos al obtenerla. Sabríamos, o al menos intentaríamos saber, si estamos hechos para ella, si ella está hecha para nosotros.

Por lo pronto mis números no están rojos...y aún si lo estuvieran ..., hey, hum-mm pues habría que ver!

Monday, December 27, 2010

Hacer lo mismo

Puedo imaginar, sí, creo que puedo adivinar lo que piensa(n), puedo pensarlo y hasta puedo ir más lejos. Puedo responder a eso que piensa(n), reaccionar antes que haya(n) dicho nada, sin que antes haya salido una palabra de su(s) boca(s), mucho antes de que supiera(n) que yo ya sabía.

No es necesario que hable; que ellos o ellas hablen. Las palabras que yo diga o ellos digan sobrarían, sobretodo cuando las utilizamos para encubrir verdades, para acallar otras y para desviar la atención hacia otras realidades, importantes quizás para otros pero no tanto para mí.

No es un juego. Creo que lo he hecho posible. El pensar lo que piensa(n) que yo pienso que ellos-as piensa(n) que yo pienso... No es muy complicado. Me he pasado toda la vida haciendo eso. Y al final de todo, a final de cuentas me sale fácil, sin mucho esfuerzo. Por eso no me asombra. ¿Porqué habría de asombrarme?

Puedo sentir también. Lo que siente(n), cuándo lo siente(n) y hasta el cómo y dónde. Pero no se lo puedo decir. La asustaría. Los asustaría. Prefiero callar. Hay un goce secreto en eso. Es mi goce. El goce de saber y no hablar, el de no decir.

Aprendí eso de los dioses. Ellos miran, ellos oyen pero no dicen nada. Sólo observan y dejan que todo siga su curso. Qué todo siga a su ritmo como si ellos no existieran. Y yo hago lo mismo.

Saturday, December 25, 2010

Morning Coffee

Una vez más el olor del café invade el aire de la cocina y sus alrededores; invade la mañana y todos los sentidos. Es más que un olor, es un aroma con el que me tropiezo luego de haberme lavado los dientes y la sensación se transmite hacia todo el cerebro; en segundos me arropa, me asedia y cuerpo y mente dejan de ser una dualidad para convertirse en uno. Es júbilo, es euforia y recién ahora me doy cuenta que el café es más que una bebida aromática. Es también un estado mental: un estado de ánimo, es casi la felicidad....


      He podido descubrir la fuente mágica de donde emanan los efluvios también mágicos que alteran mis sentidos.                                        

Wednesday, December 22, 2010

Ni contigo ni sin ti

Armas de fuego en manos de hombres que están envueltos en problemas sentimentales y/o maritales y uno que otro antecedente en el que algunos de ellos se suicidan con la misma arma con la que le han quitado la vida a sus parejas parecen ser los elementos básicos que componen una especie de cóctel trágico cuya recurrencia ha motivado el que uno de mis hermanos me haya llamado desde Santo Domingo para pedir mi opinión al respecto.

"Ni contigo ni sin ti" parece ser el lema que resume la manera de proceder de estos individuos que como si no fuera poco acabar con la existencia de otro ser humano acaban con la de ellos mismos añadiendo más dramatismo y horror para aquellos que quedan y tienen que presenciar con pena e impotencia la desaparición a destiempo y al mismo tiempo de dos seres queridos.

Al parecer los crímenes pasionales han aumentado desproporcionadamente en 'Dominican Republic' los últimos años siendo siempre las mujeres las que llevan la peor parte y según una reseña de EFE que me envía Alexis (no tengo link), supera incluso la cantidad de muertes que por esta causa ocurre en países que como España tiene una población 4 veces mayor. Y en la misma fuente la procuradora adjunta para asuntos de la mujer, Roxana Reyes dice que República Dominicana ocupa el sexto lugar en el mundo en el que más hombres se suicidan luego de matar a sus parejas. Para ser un país tan pequeño esa estadística es escalofriante.

¿A qué podrían atribuirse esos fenómenos? La situación es compleja y quizás sea bueno verla por partes. En primer lugar está el problema de las armas y la facilidad con la que cualquier persona allí puede adquirir y portar una. A eso se añaden las sanciones no muy fuertes con que se castiga a quienquiera que sea sorprendido portando una arma de manera ilegal; en general las consecuencias no son graves y si el acusado tiene algo de dinero pues puedes salirse con la suya sobornando a cualquier empleado, policía o juez corrupto (de esos hay muchos en el país).

Independientemente de la naturaleza de los conflictos y de quiénes sean los participantes, el porte de un arma de fuego es lo que en inglés se podría llamar como un "game changer" o un elemento determinante que cambia el equilibrio del juego... Una pelea de cualquier tipo, verbal, a trompadas y hasta a pedradas termina cuando los que pelean se cansan o alguien viene a separarlos. Nadie quiere separar a nadie cuando uno de los contendientes está armado. Hay que destacar que en cualquier tipo de disputa la carga de adrenalina puede ser la misma pero con un arma de fuego (un cuchillo puede ser también una arma muy peligrosa) una persona se convierte en asesino que no lo sería si no poseyera ninguna. Tener una arma hace la diferencia y la facilidad para obtenerlas y portarlas -aún a escondidas, agrava el problema.

Otro aspecto a considerar tiene que ver con el sentido de posesión o el sentido de propiedad que está arraigado en ciertas culturas y se extiende hacia las personas con las que se mantiene una relación. ¿Qué tanto se creen dueños de ellas?; ¿qué tanto se creen que les pertenecen las personas con las que se involucran?; ¿se piensa que son suyas hasta el punto de decidir por ellas mismas o por el contrario ellos-as sí pueden tomar sus propias decisiones y en eso va incluido el poder dejarlos-las si así lo quisiesen y cuando lo quisiesen? Y asociado con esto se podría hablar de lo pobre que es la educación (formal e informal) en cuanto a enseñar a manejarse adecuadamente desde un punto de vista relacional y no sólo de contenidos. El sentido de propiedad crea jerarquías, un tipo de relación vertical donde una parte da las órdenes y la otra debe obedecerlas. Los roles que se le atribuyen a uno u otro sexo y que pueden ser asumidos por ambas partes reafirmarían el entramaje de los intercambios.

Creo que es en tiempos de crisis (moral, corrupción, pobreza, drogas), sobretodo económicas cuando se revelan los problemas, los roles se confunden y hasta pudieran revertirse y las partes podrían no estar cumpliendo con las reglas que gobiernan la dinámica social y que no por no haber estado escritas no dejan de ser menos válidas y entonces vienen los conflictos y los malentendidos. La falta de experiencia para manejarse en terrenos desconocidos donde los papeles atribuídos a unos y a otros pueden estar invertidos pueden producir mucha frustración que genera casi siempre violencia tanto física como verbal y esta no es otra cosa más que una respuesta inadecuada para resolver las fricciones interpersonales.

No hay que olvidar que aprendemos por observación y no hace mucho tiempo era casi normal que los padres se creyeran propietarios y dueños de sus hijos e hijas, que les pegaran cuando les daba la gana y por la más mínima cosa o cuando ellos no obedecían a sus mandatos (de eso queda mucho todavía). Por extensión eso mismo ocurre en algunas parejas: creerse dueño del otro parece dar derecho al maltrato y al castigo de ese otro cuando supuestamente el o ella no actúa como debería hacerlo. Pero a diferencia de un niño que no tiene capacidad para responder de igual a igual, un cónyuge no siempre está dispuesto a soportar ningún maltrato y como consecuencia el resultado es una pelea que escala, se le va de las manos a los contrincantes y en el peor de los casos es causa de la muerte de quién es más débil físicamente hablando.

Y el fenómeno del suicidio posterior a la muerte de la compañera no es tan difícil de explicar. Está en la literatura por todas partes y no necesariamente quien se suicida tiene que ser el autor o la persona responsable del fallecimiento de la otra. ¡Cuánta gente no sufre de depresión cuando se acaba una relación! La vida deja de tener sentido cuando existe el apego hacia un tercero y ese o esa deja de estar para siempre, desaparece de por vida. Sólo hay que agregar un poco de culpa por haber sido el o la causante de la muerte de ese tercero y ya completamos el cuadro.... Y no hay que olvidar lo dicho anteriormente. Aprendemos por observación y sólo basta que hayamos leído, visto en la literatura, el cine y la TV o presenciado a alguien hacer algo semejante para que eso forme parte de nuestro repertorio de respuestas al que acudiremos sin demora cuando se nos presente una situación similar o parecida.

Tuesday, December 21, 2010

Escenario

Este es el escenario.

Me acaban de decir que mañana 22 de Diciembre se celebra en España una importante lotería por lo cual ella podría convertirse en millonaria. No me lo dijo pero no hay que ser un genio para suponer o intuir que esta amiga compró por lo menos un ticket. Claro, no todas las asociaciones son buenas pero esta se cae de la mata.

Si ella fuera la agraciada en ganarse la millonada yo me alegraría mucho aunque no me diera un céntimo. Claro, me alegraría más si compartiera parte de su buena fortuna conmigo. El orgullo tampoco tiene que ser ciego o llegar a los extremos y si ella demostrara algo de buena voluntad haciéndome un obsequio porqué habría yo de rechazarlo.

Ahora bien, yo le propuse que comprara otro ticket para mí, con su dinero y que estableciera que ese nuevo boleto era mío. La cuestión es, si ese último, no el de ella fuera el que saliera premiado, ¿me lo diría?, ¿me daría ella el dinero o por el contrario me haría trampa, no me diría la verdad y se quedaría con todo?
La otra pregunta que yo me hago es si en caso de que ella decidiera ser honesta, confiaría ella que una vez me hayan entregado la fortuna yo compartiría parte o la mitad del valor ganado con ella. O suponiendo que yo le diga de antemano que siendo el afortunado no compartiría con nadie, ni con ella, ¿continuaría ella tratando de ser honesta?

Situaciones de este tipo, reales o ficticias nos revelan la verdadera naturaleza de nosotros mismos. El tipo de respuestas que les damos identifica quiénes en realidad somos y los verdaderos sentimientos que mueven nuestras acciones...

¡Deséenme suerte!

Monday, December 13, 2010

Un Regalo

Debo compartir a través de las imágenes este regalo precioso que me ha traído recientemente una amiga muy querida y apreciada desde Perú. Ella estuvo por la ciudad de Ayacucho en fechas recientes y se quedó prendada por el magnífico trabajo artesanal que desarrollan los artistas en esas regiones al crear con materiales muy simples estas escenas idílicas que nos transportan irremediablemente a ese mundo de sueños que está latente ahí en alguna parte de todos nosotros a pesar de todos los esfuerzos que hacemos por hacerlo desaparecer.