Monday, May 16, 2011

Encontré mis llaves

Encontré mis llaves perdidas hoy. No tuve que correr el gran riesgo de ir a perderme a un mundo alternativo o universo paralelo (como ha sugerido Daniel) para encontrarlas. Una de las cajeras de una sucursal de la cadena de farmacias Duane Reade las recogió cuando las dejé allí en el mostrador el Lunes pasado.

Suelo hacer eso, deshacerme de las cosas que tengo en las manos para tenerlas libres y así poder firmar el libro de visitas. Pero tiendo a veces a distraerme y olvidar esas cosas y dejarlas atrás.

Pensé que quizás las había puesto ahí en el mostrador pero cuando regresé unos momentos más tarde ese mismo día, como parte de mi recorrido a la inversa tratando de recuperarlas, encontré mucha gente haciendo fila para pagar y al no verlas donde se suponía debían estar no quise molestar a la misma persona que hoy al preguntarle me mostró lo que alguien dejó y efectivamente eran ellas.

¡Qué suerte tengo! No creo que sea esa suerte de principiante ni tampoco sea la de contrincante. Pero está bien para variar.

Lo curioso del caso es que no siento la gran emoción por haber hallado las benditas llaves. La satisfacción o la alegría que debería sentir por haberlas encontrado no son proporcionales al descontento y al malestar sufridos en el momento de haberlas perdido.

2 comments:

La desquiciada ente paciente de Mr. Obvious said...

En parte será alivio, pero por otro lado es como si ellas tuvieran EL DEBER de estar ahí, no es que sean algo especial que has encontrado. No sé si me explico que acabo de levantarme jajaajajaj De cualquier manera, me alegra saber que las has encontrado :)

Fernando said...

Si señorita desquiciada, cuando se analizan las cosas desde afuera desde la perspectiva en las que uno se sustrae de ser un actor entonces parece que ellas, las llaves deberían estar ahí donde estaban y no en ninguna otra parte. Claramente es tan fácil reconstruir todo luego que conocemos todas las variables que han intervenido, pero qué difícil cuando somos ajenos o se nos escapan o intervienen elementos que no habíamos tomado en cuenta.
Lo interesante de todo es que la vida está llena de pequeños detalles como este.
Y gracias! Me alegra mucho tu alegría por el "milagroso" reencuentro con las susodichas llaves. ;)