Wednesday, July 6, 2011

Introspección

Hacer introspección, eso es lo que hay que hacer para entenderse. Y es mejor tratar de no construir nada hasta que no hayamos hecho algo así por el estilo. No entiendo porqué no la practicamos más a menudo. Generalmente las personas buscamos la solución de los problemas afuera o creemos que son los demás que deben solucionar sus conflictos, sus contradicciones; ellos, siempre ellos, pero nunca nosotros.

Pero qué tal si es de la otra manera, o sea que somos nosotros los que tenemos que cambiar..., somos nosotros los que debemos revisar la legitimidad de esas emociones y de esos sentimientos que nos embargan y nos sobrecogen. ¿Y porqué culpabilizar a los demás de provocar cosas que son sólo nuestras?

Me sorprendo cada día más cuando oígo gente que todavía no ha superado esa etapa infantil de creer que todos estamos conectados y que lo que sentimos es el resultado directo de un esfuerzo deliberado del otro y de los otros para que así sea.

2 comments:

Adelaida Martinez said...

Hola Fernandooooooo mira que casualidad, he puesto un post parecidooo a lo que plasmas acá...

Un abrazo

Anonymous said...

Me parece sumamente interesante eso que planteas de la introspección. Así le llamas a mirarnos a nosotros mismos. Siento que es una de las cosas más importantes en la vida. En la medida que me recorro a mí mismo, que miro mi historia y mi presente, que observo mis emociones, mis reacciones, mis sentimientos, mis gustos, mis momentos de altas y bajas y me cuestiono sobre la razón de todo esto, entonces, entiendo yo estoy mas tranquila conmigo misma. Soy mas objetiva en mi análisis de lo que está pasando, de lo que puede venir. Todo esto sin dejar de lado la parte de que factores fuera de mí , de alguna manera me atraviesan,,, pero en ultima instancia, entender que yo soy responsable máxima de mis experiencias, es clave. Sino caemos en la simpleza de "recostarnos" en "los demás". Y jamás entenderíamos entonces, el potencial que tenemos en nosotros mismos para lograr los cambios deseados, las satisfacciones anheladas.
Tuve un maestro de maestros, de esos que son escasos, que nos enseño durante todo un trimestre la necesidad de mirarnos a nosotros mismos, la necesidad de revisar cada minuto nuestras reacciones, aún frente a personas a quienes teníamos el compromiso de "acompañar". Nos hizo comprender que era tan importante o mucho más ir comprendiendo nuestras propias reacciones y su razón de ser, por ser mías, propias, de mi historia, de mi individualidad, como tratar de comprender las reacciones de la persona que estaba al lado o al frente nuestros.
Y te comentaba, que este escrito me recordó una canción de Silvio Rodríguez que dice, "No es el de al lado no, eres tú mismo sí, el que sonríe bien, el que sabe llorar..." y que siento yo que se parece a ti en su sentir de fondo. Un abrazo.