Sunday, June 10, 2012

Sexo y libre mercado

Me ha estado dando vueltas por la cabeza el uso que se le da al sexo como mercancía, como instrumento de compra y venta, una transacción que dependiendo de las circunstancias sigue las reglas del mercado en cuanto al suministro y satisfacción de una necesidad básica y fundamental del ser humano.

Seríamos ingenuos si creyésemos que esto es sólo un asunto de oferta y demanda. Hay mucho de juego sucio, economía, injusticias y desigualdades sociales entremezclados en todo ello. Sin cuestionar la legalidad o no de la operación, me encuentro difícil participar activamente en el libre comercio del sexo.

Puedo concebir el sexo sin amor pero no puedo concebir el sexo sin besos, sin un poco de romance. No puedo concebir este acto de la unión de dos cuerpos con premura, con prisa, sin no estar apurados, sin que los amantes se toquen de manera prolongada y sin tiempo, sin esas rutinas de exploración y descubrimiento necesarias para conocerse y disfrutarse mutuamente, plenamente ...

Sencillamente no puedo!

8 comments:

Stephany Parra said...

Ha sido más que todo la publicidad, sabe que la forma de llamar fácilmente la atención es el sexo, y es lo que ha hecho que hoy día se vea como algo tan normal,y se haga a un lado la parte tradicional, la que se ha perdido por dar cabida a estos asuntos comerciales

Fernando said...

Aunque los dos primeros párrafos pueden muy bien interpretarse de la manera como lo ves Stephany, mi intención ha sido más la de enfocarme en el sexo puro y duro, en la venta de la carne en sí, por la que alguien está dispuesto a pagar... A mí no me gusta así. Siento que se me quita todo el entusiasmo.

No obstante tienes razón en lo que dices: la publicidad ha hecho del sexo en general un asunto puramente comercial.

Maribel said...

Bueno, yo sí puedo.

Puede que sea ingenua por creer que se trata de oferta-demanda, pero más ingenuo es concebir o confundir el sexo con el amor o el amor con el sexo. Y el sexo sin besos no tiene nada de extraño.

Y cuando se paga por sexo, no quiere decir que el sexo tenga que ser con prisa. Sencillamente se paga por un servicio, y en el precio estará el tiempo por el que se paga y que sírven para disfrutarse mutuamente también.

Me gusta pagar por sexo, simplemente por sexo. Eso me garantiza que tendré sexo y del bueno. Un perfecto hombre fibroso me da lo que yo quiero. Y mucho mejor pagar por ello que confundir el sexo con el cariño y acostarse con cualquier amigo o amiga, cuando la necesidad básica es sexo y no amor. La demanda es de sexo, que no tiene nada que ver con el amor o la necesidad de afecto y cariño.

Y como dije al empezar, yo sí puedo.

Fernando said...

No es raro el que yo sea malinterpretado. Claramente digo en el párrafo 3 "Puedo concebir el sexo sin amor pero no puedo concebir el sexo sin besos...". Tampoco quise decir que fuera extraño el sexo sin besos. Pero es cuestión de gustos y a mí particularmente no me gusta, me parece mecánico y si estoy comprándolos entonces estos no son espontáneos, no existe la emoción que se supone está presente en ellos y en la dinámica que se genera como consecuencia de darlos y recibirlos.

Cuando se paga por sexo, se paga por un cuerpo, uno se convierte en un objeto también (el dinero que uno paga) y convierte a la persona por la que se paga en otro objeto.

Hace mucho que he superado eso. Para mí la conexión afectiva es el elemento que me induce a tener sexo con una persona real aunque no niego que en mi casa, a solas, pueda disfrutar de las fantasías derivadas de la literatura erótica, el cine y/o las imágenes dirigidas hacia el público adulto.

Maribel said...

A ver Fernando, en una relación también hay sexo sin besos no sólo ocurre en el acto sexual de "pago". Cuando se paga hay besos también, si quieres o si te apetecen...No es como en "Pretty Woman", que decía Júlia Roberts que no se podía besar. Eso no es así.

Fernando said...

Lo siento pero no hablo en sentido general. Hablo de mí y de mis gustos. En una relación conmigo siempre tiene que haber besos o no hay relación.

Y vuelvo y reitero: comprar besos no es lo mío... No los compro, no los disfruto cuando son comprados... Punto!

Maribel said...

Por comentarios a través de un blog estas cosas son complicadas de debatir.

Daniel said...

Me ha encantado esa opinión de Maribel. Es que querer sexo sin mas complicaciones que los aprestos para ello, es legítimo y normal. Creo que todos en algún momento nos hemos relacionado con alguien que sólo es bueno o buena para eso. Y por qué no racionalizarlo asi? A fin de cuentas directa o indirectamente casi siempre es un intercambio.