Sunday, February 26, 2012

Porqué soy agnóstico

A simple vista puede parecer controversial el que la ciencia no sea lógica, pero no lo es. Para los entendidos en la materia, lógica, ciencia, racionalidad no son la misma cosa. Lo cual para nada le quita el valor que tiene ni quiere decir que el esfuerzo de la ciencia sea inútil en su búsqueda incesante por descubrir la verdad de las cosas. Ese no es el punto.

La lógica y la ciencia desde esta perspectiva pueden correr de manera separada. La lógica trata de la justeza y la validez de un razonamiento. De si es posible hacer inferencias válidas, conclusiones valederas o verdaderas a partir de ciertas premisas.

No siempre las conclusiones que sacamos de nuestros razonamientos son conclusiones lógicas: ver este enlace de algunos ejemplos de razonamientos no válidos y falacias no formales. Pero vamos a explicarnos en detalle y a tratar de simplificar todo esto.

Todo lo que se ha considerado como ciencia de manera tradicional -hasta la llegada de Popper que se encargó de dilucidar el problema de lo que debería considerarse científico o no (al menos para mí), se ha basado en la premisa de que: Si P entonces Q. Obtenemos Q (en lógica proposicional: afirmación del consecuente) y de ahí inferimos que entonces se da P (el antecedente). Lo cual no necesariamente es cierto. Lógicamente esta conclusión no es válida.

Veamóslo de la siguiente manera. Una conclusión válida es del tipo: Si P entonces Q. Se da P y de manera automática se tiene que dar Q. Dicho con palabras la afirmación anterior puede expresarse de esta forma.
Todos los hombres (P) son mortales (Q). Juan es un hombre (P), por lo tanto Juan es mortal (Q). La inferencia  o la conclusión extraída de las premisas es verdadera, es válida y por lo tanto es lógica.

En el ejemplo previo si decimos que Todos los hombres (P) son mortales (Q). Y Juan es un mortal (Q), no podemos concluir necesariamente, lógicamente que Juan tiene que ser un hombre (P). Podría serlo, eso no está en discusión, pero también podría ser un caballo, un perro o un elefante que lleve el nombre.

Y toda la ciencia se basa en esa simple construcción lógica. Tenemos ideas, tenemos teorías, hipótesis que intentan explicar el mundo y su funcionamiento partiendo de la evidencia que encontramos y toda ella cae dentro de la categoría de que por darse Q (la afirmación del consecuente) o sea, los hechos, los datos pues tenemos necesariamente que inferir P que en este caso es la teoría, la hipótesis, ella sería válida.... Y como hemos visto ello puede ser posible pero no es lógicamente concluyente, no se deriva necesariamente de las premisas

La suma de datos, la suma de evidencia, la suma de hechos aunque sea importante no justifica el hacer la conclusión de que una teoría determinada sea verdadera. Y lo que viene a ocurrir es que todas las teorías, de cualquier tipo, sin importar el campo de la realidad, ellas sólo son aproximaciones a la verdad, maneras de explicar el mundo y el universo de manera provisional, su validez no se determinará sólo por acumular elementos y evidencias a su favor. Pero eso es asunto de otra entrega.

Encontrarnos con 100,000 cisnes blancos y concluir por ello que todos los cisnes son blancos no es correcto por mucho que la tentación nos lleve a razonar de esa manera. La evidencia encontrada parece apoyar esa creencia pero no es garantía de que para ser cisne tiene que ser necesariamente blanco o de que no pueda existir un cisne negro, o rojo, o verde, etc (aunque nunca hayamos visto uno de esos).

Y lo mismo se aplica a ser creyente o no. Afirmar o negar la existencia de Dios con hechos, teorías, datos y otras evidencias es sencillamente inútil. No lleva a ninguna conclusión lógicamente válida. De hecho ambos bandos pueden traer estos elementos y presentarlos a su favor como les dé la gana... Pero son irrelevantes. A mí no me convencen. Desde el inicio hay una falla. Y como desde el principio es lógicamente imposible llegar a una conclusión satisfactoria yo soy lo que se llama un agnóstico.

Saturday, February 25, 2012

El verdadero precio de las cosas

Al iniciar el 2012 o finalizar el año anterior les anunciaba que iba a dejar mi trabajo y de hecho el 16 de Enero pasado fue mi último día en la compañía en la que he pasado los últimos 6 años y casi 8 meses. Parecería que después de trabajar por tanto tiempo en una empresa, la decisión de dejarla hubiera sido muy difícil y de hecho lo fue pero por razones muy distintas a las que tendrían que ver con el amor que se le pudiera profesar al proveedor de empleo.

Parece hasta mentira que cuando comencé a trabajar en la empresa, mi interés era solamente durar 3 meses. Sin embargo estando allí quedó vacante una posición para cubrir los clubes, bares, restaurantes y como ese sector me atraía bastante pedí el puesto y me lo dieron. Eso hizo que en vez de tres meses pasara cuatro años ahí pues aunque no ganara mucho dinero, el trabajo era muy fácil. Todavía así me lo recuerda una amiga de vez en cuando. Además, inicialmente tenía un estatus de Manager o de Supervisor que luego se quedaría sólo en el nombre por reajustes internos dentro la compañía relacionados con el descalabro económico en el 2008.

Luego vinieron otros cambios y nuestro suplidor decidió darle a otra compañía la porción del negocio que nosotros hacíamos. Y para no quedar sin trabajo, no me quedó de otra que volver a hacer lo que hacía cuando entré a trabajar: vender a bodegas, estaciones de gasolina, supermercados, farmacias, etc..Y no saben hasta qué punto he odiado tener que hacer todo eso. Ha sido un verdadero suplicio estos últimos meses haberme mantenido trabajando.

Fue toda una lucha en contra de mi voluntad el tener que levantarme muy temprano en la mañana. Todavía es algo que me parece inhumano y saber que lo que me esperaba era visitar una cantidad enorme de clientes me quitaba toda la energía desde el comienzo del día, y al atardecer cuando lograba regresar a la casa lo que realmente quería era acostarme a dormir o no hacer nada. Y todo porque en medio de una crisis como la que hemos vivido recientemente era arriesgadísimo dejar el trabajo para irse a aventurar en conseguir otro. Y eso último lo he venido haciendo entonces desde agosto del 2010 hasta el 16 de Enero de este año.

Con todo, no puedo decir que el trabajo fuera complicado. En el fondo era fácil pero no tanto para mí. Porque hacer la misma cosa una y otra vez todos los días es algo que cansa, fastidia, me aburre. La rutina no es lo que me atrae de la vida, más bien es lo desafiante, lo novedoso, lo interesante y hasta cierto punto lo desconocido.

No obstante, por todas las cosas se paga un precio... Por tener un trabajo fácil he dejado de ganar mucho dinero. Y por miedo a no encontrar otro trabajo debido a las dificultades económicas que hemos estado atravesando también he perdido dinero.

Sin embargo, de todos los precios, el peor que me he visto obligado a pagar por tratar de mantener un trabajo fácil y de poca exigencia, ha sido el tener que aguantar y soportar a gente en posición de autoridad que te falten el respeto ... Y que esa gente tenga menos méritos y que esté menos preparada que tu... Y que lo haga con muy malos modales!!!

Pero ya no más....Dejé ese trabajo y luego de un mes de tribulaciones y búsqueda incesante, acabo de conseguirme otro. Un trabajo mejor, mucho mejor. Pues sí, ayer recibí la buena noticia de que tengo una oferta, una que he decidido aceptar y que me hará olvidar todos los sinsabores por los que he pasado estos últimos años.

Monday, February 13, 2012

Porqué nos gusta el cine

El pasado sábado estaba mirando "Melinda Melinda" de Woody Allen en el DVR cuando una frase que salió de la boca de uno de los personajes de la película me hizo pararla y darle un poco para atrás para poder oírla mejor. Quería escuchar la repetición porque de alguna manera eso que se decía ahí resonaba en mí. La frase en cuestión podría traducirse así: A él lo conmueve el sufrimiento de ella (he's moved by her suffering). Esa era la frase saliente pero otras más se sucedieron para darle forma a la descripción del porqué él se sentía tan atraído hacia ella.

De repente se me iluminó la mente y encontré raro el que no pudiera acordarme de haber dedicado antes el tiempo suficiente a analizar eso, que era esa la razón por la que íbamos al cine, veíamos películas, leíamos libros o visitábamos museos. Que era ese el mismo objetivo por el que escuchábamos música, tratando de encontrar un eco en las letras de las canciones o en las notas de algún instrumento, algo que nos reflejara, algo con lo cual pudiérámos identificarnos.

Parece no ser el entretenimiento en sí, entendiendo este como la búsqueda de emociones fáciles o la simple evasión, lo que nos sumerge en un estado profundo de admiración hacia lo oído y visto en la obra de arte, llámesele como se le llame. Es esta identificación, el vernos reflejados ahí con cierta fidelidad lo que parece estremecernos y asustarnos y lo que sin habérnoslo propuesto conscientemente nos atrae y nos hace volver por más en ocasiones posteriores.

También parece haber un factor tranquilizante, un aspecto de sosiego y calma que se instala en nosotros cuando descubrimos que otras personas han pensado de manera parecida, que ellos a su vez han cuestionado las mismas cosas, y se han planteado las mismas interrogantes que nos asaltan día a día. No tiene importancia si tampoco ellos han podido encontrar las respuestas apropiadas.

Produce alivio y solaz el saber que en esta empresa de entender y entendernos no estamos solos y que otros más ya han dejado su preocupación plasmada en alguna forma de expresión que está por ahí oculta, en alguna parte, esperando que en algún momento cualquiera y de manera inesperada podamos ponernos en contacto con ella y así tener un instante de asombro y regocijo sin importar que el mismo pueda ser efímero y fugaz igual que la estrella que lleva el mismo nombre.

Friday, February 10, 2012

Me despido de la carne, la leche y los huevos

Señoras y señores, tengo que informarles de una importante decisión que he tomado. Desde hace unas cuantas semanas he dejado de comer carne, leche, huevos, ..., bueno, no del todo, pero en la medida de lo posible trato de no hacerlo. Todavía no me decido tajantemente a abandonar el pescado y los mariscos pero es lo que podría venir por añadidura pues, en teoría, nada proveniente de algo que tenga ojos debería comerse.

Y no tiene nada que ver con superstición. Tampoco me he convertido a ninguna secta o religión o algo parecido. Por el contrario, ha sido evidencia científica presentada por expertos en la materia lo que me ha llevado a tomar esa importante decisión.

Todo el mundo ha oído hablar de las ventajas que significa alimentarse con una dieta basada en vegetales y plantas exclusivamente. Sin embargo hasta que he visto el documental Forks over Knives (Tenedores en vez de Cuchillos) no me había convencido de manera tan contundente. Así son de ilustrativos e impresionantes los datos presentados por los investigadores.

El trabajo de divulgación presentado ahí de la horrenda realidad de lo que es nuestra alimentación y el papel que juega la política tras bastidores para influir en lo que comemos, ha sido lo que le ha puesto la tapa al pomo para que finalmente me decidera abandonar las fuentes de proteína animal. Esta nueva información viene a culminar y satisfacer de algún modo todas mis preocupaciones de los últimos años en materia de alimento y nutrición.

A cada quién le tocará juzgar por sí mismo y considero que es mi deber aportar, contribuir y hacer correr la voz pues los intereses que se mueven en contra son grandes y poderosos. Lo que está en juego es nuestra calidad de vida y en último término la vida de un incontable número de personas.

Y seamos honestos, pienso también en mi futuro y ese futuro no comienza mañana: el futuro es ahora, el futuro es hoy. Si las cosas salen bien y no muero antes a consecuencia de un accidente, (uno nunca sabe) debo tratar de vivir 25 o 30 años más sin dolores ni achaques. Y para conseguir eso debo tomar algunas decisiones desde ya.., no cuando estos problemas comiencen a aparecer.

Tuesday, February 7, 2012

De luto

Todas las muertes no son iguales. Algunas duelen y se sienten más que otras. Como en este caso que nos hemos enterado de la ocurrencia de varias al mismo tiempo, hasta más numerosas y sin embargo sentimos más de cerca el dolor y el pesar por la desaparición de una sola persona quién después de una larga, ardua y sostenida lucha digna de admiración, no ha podido más y se nos ha ido para siempre. No porque no quisiera quedarse en esta vida que era lo único que conocía y lo único verdadero en lo que creía, sino porque el enemigo que estaba enfrentando era más poderoso, fue más fuerte y al final pudo más que ella y la venció.

Y la razón por la que su desaparición duele no es porque fuera una celebridad, jefa de estado, heredera de millones, sino porque era fácil identificarse con ella. Amaya creó su propio mundo, un mundo particular en el que cabíamos todos, sin importar el país o la nacionalidad, un mundo moderno, virtual, transparente en el que nos contaba sus pequeñas cosas, sus triunfos y sus fracasos, su diario vivir tal como ella lo percibía y experimentaba.

De algún modo se nos ocurre que este Domingo pasado nos hemos empobrecido un poco, algo de nuestra propia vida se nos ha ido con ella y ahora nos toca tratar de recuperar eso y ver si entre las muchas cosas que nos ha dejado podemos encontrar eso que ahora nos falta, averiguar si su ejemplo nos sirve de algo; ver si nos sirve a tratar de enfrentar de manera digna y honorable el destino común que a todos nos espera.

Y creo que quizás sea posible conseguir eso. Amaya Marichal nos ha dejado su mundo y en él su historia y dentro encontramos un ejemplo vital de humanidad, valentía, humor, sentido común, alegría y muchas cosas más y estoy seguro que todo el mundo necesita o ha necesitado tener en algún momento algunas o todas esas cosas juntas ...

Siguiendo su trayectoria, estoy seguro que la pena de su partida es sólo transitoria y el legado que nos deja que es bastante copioso, nos enseñará a tratar de vivir mejor y más plenamente, al mismo tiempo que nos ayudará a convertirnos en mejores personas, mejores individuos, mejores seres humanos.

¡Un inmenso placer el haberte conocido y que hayas compartido el mundo, tu mundo con nosotros!


Wednesday, February 1, 2012

Las oportunidades perdidas

Como lo había anunciado antes aquí, deben saber que hace más o menos dos semanas que abandoné el trabajo en la compañía para la que estuve empleado por varios años. Y precisamente hoy me llamó quién me sustituyó allí para preguntarme algo y de paso me imagino, tendría curiosidad  por enterarse de mi situación laboral actual después de esas dos semanas. De antemano y más por motivo de cortesía para con mis clientes, yo lo había autorizado a que me llamara en caso de necesidad.

Hablamos bastante y caímos en todos aquellos que habían preguntado por mí... Más o menos tenía una idea de a quién o a quiénes les habría hecho falta. De alguna manera uno intuye y sabe la gente con la cual hemos conectado y establecido un vínculo aunque esa conexión no se haya hecho explícita o se haya expresado de manera formal.

Pero hubo una persona dentro del grupo que me mencionó a la que no esperé nunca que me hubiera extrañado. Y mucho menos que se hubiera atrevido a preguntar con insistencia que si no volvería más y responder que no tenía mi número de teléfono, que no se lo había dado, cuando mi amigo así le preguntó. La sorpresa es tal que he decidido que vale la pena reseñarlo porque cosas como esa no deberían pasarse por alto sin que uno fuera capaz de reconocerlo.

Porque esa señora -porque es una señora-, nunca me dio la más mínima señal de que podía estar interesada. Más bien parecía lo contrario. Sentía que me trataba con cierto desdén. ¿Sería quizás una manera de proteger alguna debilidad?

Debido a su actitud un tanto defensiva yo hacía lo mismo, la trataba con cierta distancia para no alborotarla, haciendo un esfuerzo para no darle ninguna justificación a sus señales aprensivas. Y lo que me duele ahora es que la malvada está buenísima. Tiene un rostro muy agradable con señales inconfundibles de que está en la parte intermedia o final de sus treinta pero lo que destaca, lo que es por mucho su fuerte, es su cuerpo. Tiene un figura voluptuosa, impecable, marcada por curvas (muy peligrosas) y un vientre llano y liso como el de una serpiente.

Aunque ha sido bueno para mí el enterarme, no dejo de hacerme la pregunta: ¿no hubiera sido mejor el que ella me hubiera dado algún ligero indicio, alguna pequeña pero inconfundible señal en un idioma que hubiera podido entender (no en el suyo, obviamente)? Si lo hubiese hecho así, quién sabe, las cosas hubieran podido ser de manera totalmente diferente.

Aunque me alegra mucho saber que he sido echado de menos por ella, no puedo menos que extrapolar, no dejo de sentir ese mal sabor, un sabor amargo por esta y las tantas otras veces que sin saberlo se han presentado maravillosas oportunidades y por no darme cuenta las he perdido, se han perdido, las he desperdiciado miserablemente.