Wednesday, July 11, 2012

Un llamado equivocado

En días pasados se celebraron elecciones primarias en el partido demócrata para elegir un candidato al congreso en representación de un distrito de Manhattan. Dos contendientes luchaban arduamente por la posición. Por un lado un candidato etiquetado como "negro" o "afroamericano" que si tratamos de ser justos sería más bien mixto según un recuento que el mismo hace de uno de sus progenitores. Hay que decir que ese candidato mantenía (y mantiene) el puesto por más de 40 años.

Por el otro lado teníamos el retador, un candidato de ascendencia hispana, de hecho nacido en la República Dominicana y que por una redistribución de ese distrito que incluía ahora a sectores dominados por latinos, parece que tenía un chance real de disputarle el puesto al otro contendiente.

Y ahí viene el motivo de la controversia. El día de las elecciones un grupito estaba repatiendo volantes en la esquina de una calle y una señora que formaba parte del mismo me preguntó que si ya había votado. Le contesté que no, que no estaba interesado. Ella me replicó diciendo: ¡qué pena! ...

Esa expresión me puso un poco furioso. Furia contenida pero funia. Me dieron ganas de ripostar y lo hice pero no creo que me oyera pues ella también estaba realmente molesta y los demás del grupo le instaron a no hacerme caso ... y yo que quería que lo hiciera para entablar una discusión.

La realidad es que yo vivo en El Bronx y ese distrito no me pertenecía para votar. Pero aún perteneciendo no podría hacerlo en unas elecciones dónde la raza, la procedencia y el color de la piel eran los elementos determinantes para elegir y decidir la suerte de dos candidatos... Todas esas cosas, al igual que el sexo no se adquieren por mérito personal, se nace con ellas, no es posible cambiarlas ni hacer una determinación sobre algo que está por encima del accionar de cada uno de nosotros.

El segundo aspecto que quiero resaltar lo representa la intolerancia que manifiestan las personas cuando sus puntos de vista no coinciden con los de ellos....... Le di pena a esa mujer porque mis puntos de vista eran contrarios a los suyos. Ella asumió que por el hecho de ser latino e hispano mi voto era seguro a favor del candidato que era latino, hispano y por demás dominicano.

Y mi pregunta es, ¿dónde están los principios, los argumentos y las razones? ¿No están estos por encima de todo y de todos?

Wednesday, July 4, 2012

Indecisión

No quiero olvidar lo que hablamos porque me pareció muy importante y por eso lo voy a escribir aquí.

Tienes que tomar una decisión, se atrevió a decirme. "Llámalo un ultimátum si quieres y qué sea lo que sea, qué pase lo que tenga que pasar".

Y no paró de hablar: "En caso de que las cosas no salgan como quieras, podrás al menos salir con cierta dignidad. De lo contrario, si te quedas ahí esperando, la vida tomará una decisión por ti de todos modos y no precisamente a tu favor, lo cual te dolerá mucho más".

A todo esto yo permanecí callado reflexionando profundamente en sus palabras.