Sunday, February 24, 2013

Reciprocidad en las redes

Y esta entrega va para desahogarme ...

Me da muchísima "cuerda" o "pique" como diríamos en Dominicana cuando una persona por una razón o la otra le pasa por encima, atropella y se salta las normas de la reciprocidad y la cortesía elementales.

Podría ser por ignorancia, porque uno nunca sabe con exactitud que es lo que pasa en la mente del otro y hay que darle por eso el beneficio de la duda. No por ello, sin embargo, deja uno de sentir el malestar.

La cuerda es con una tipa que es amiga mía en Facebook. Ella tiene una cuenta en Twitter y lo descubrí porque sus 'posts' salen publicados simultáneamente en ambas redes. Traté como es natural de seguirla allí pero su cuenta tenía el candadito indicándome con ello de que su acceso era restringido y había que pedir autorización para poder seguirla.

Mi política en esos casos es no seguir a nadie en esas condiciones. Sólo los sigo si la persona comienza a seguirme primero o si nos seguimos mutuamente antes de poner la restricción. Tengo más de un caso así.

En días pasados me llegó casualmente una invitación por Hotmail - no sé cómo llegó ahí porque no tengo asociado ese email con Twitter-, de esta persona invitándome a seguirla y yo de pendejo pues lo hice teniendo que esperar el proceso de ser aceptado como si estuviera solicitando un trabajo o un préstamo.

El caso es que a mí realmente no me interesaba seguirla. Sus contenidos no me llaman a la atención ni agregan nada relevante a mi vida. Me pareció, no obstante descortés rechazar su invitación pues es alguien conocido a nivel de hablar por teléfono y además hemos compartido en persona en más de una ocasión.

¡Adivinen! La tipa aceptó que yo la siguiera (¡qué gran honor!) pero ella no fue capaz de seguirme a mí. De eso hace ya varios días y de ahí viene mi descontento.

¿Y quién se cree ella que es? ¿Qué me está queriendo decir con eso? Soy bueno para seguirla pero no a la inversa. Me le acerco por una invitación que ella misma (supuestamente) me manda, me acepta pero al mismo tiempo no cree que debe seguirme a mí.

Eso no me parece muy justo y por lo tanto muy pronto, en unos días, dejaré de seguirla. La gente, si no sabe, tiene que aprender a comportarse. Los buenos modales, ante todo.