Monday, June 30, 2014

Materialismo

Tengo carro nuevo. Bueno, debo aclarar que es nuevo en mis manos, no que sea nuevo, nuevo. No es del año en otras palabras, aunque por el contraste con el carro anterior si lo parezca. Aquel era del 1998.

El que tengo ahora es del 2011 y en comparación con el viejo, es un cambio del cielo a la tierra... Exagero, claro! No quería comprar otro todavía. Quería esperar 6 meses más pero ya era un asunto de seguridad. El carro se estaba calentando y hace escasamente unas semanas hasta llegué a quemarme seriamente el brazo con agua caliente al intentar rellenar el envase que comunica a éste con el radiador.

Cometí el error de levantar la tapa antes de que toda el agua hirviendo se hubiera escapado. Una tremenda y dolorosa lección que recibí. A los tres días la piel se me ampolló y se puso negra... Se puso feísima y anduve todos esos días con una especie de venda y camisas mangas largas con el fin de no tener que dar muchas explicaciones y ocultar la quemada.

El nuevo vehículo es una delicia manejarlo y estoy disfrutando mucho el gusto y el placer de conducir. Aventurarse en carretera abierta da un placer inmenso y la sensación de libertad que se respira es insuperable... Hasta estoy considerando irme uno de estos días por ahí a recorrer millas, sin rumbo fijo...

Sin embargo, más que la experiencia directa que me ha producido manejar el vehículo me ha sorprendido mucho más el cambio favorable en el trato que he recibido de algunas personas por el sólo hecho de haber cambiado de carro.

Increíble! Hay un antes y después del carro y no, no me lo estoy inventando. ¿Cómo puede ser eso posible? ¡Qué te traten ostensiblemente mejor porque te vean salir de un auto más lindo y cómodo!

Ya lo decían por ahí... El mundo es una porquería.., los valores están invertidos. Es un hecho y aunque cuesta creerlo no hacemos nada negándonos a aceptar la realidad por la que muchos nos dejamos seducir y embaucar. Es muy triste el que no veamos más lejos y que sólo vivamos de la apariencia.

Friday, June 27, 2014

Optimismo

Creo que es posible sacrificarse por "amor" como en las películas... Amor de todo tipo. En su nombre se pueden hacer todos los sacrificios habidos y por haber.

Al mismo tiempo es muy difícil hacerlos cuando se pierde la confianza. Sin importar en qué dirección ocurra la pérdida: de este lado o de aquel o ambos lados a la vez.

Las razones por la desconfianza pueden ser múltiples y válidas para todas las partes. O talvez no lo sean, talvez sean infundadas. Para el caso da igual.

Todo el mundo comete errores, sobre todo en cuestiones tan subjetivas como el de las relaciones humanas, las relaciones personales. En este territorio nadie está libre de culpa ni de pecado. Nadie puede tirar la primera piedra.

No existe una receta mágica para el éxito en estas cuestiones. Para el fracaso hay muchas. Todo parece ser más fácil en esa dirección... Es más fácil manejarse mal.

Es difícil también mirar al futuro, mirar el futuro con otra u otras personas y no verse en él ...

Sin embargo, lo último que se pierde es la esperanza. Ella siempre está ahí presente, de nuestro lado y eso nos mantiene optimistas ...

O si no, nos queda todavía el recurso de cambiar: inventar y construir nuevos futuros, nuevas realidades en los que sí aparezcamos. De eso se trata la vida, de cambiar y cambiar todo el tiempo.