Saturday, December 31, 2016

Descubrimiento

En días pasados, de manera fortuita, al poner un status en Facebook hice un descubrimiento sobre las redes sociales.

En ese status me planteaba que para el 2017 iba a emprender la tarea de entender el porqué algunas personas se auto-gustaban (auto-like) las publicaciones que ellos mismos hacían.

Lo dije, o más bien lo escribí, en son de broma. No pretendía realmente hacer una verdadera investigación o resolución al respecto para el año entrante. Ni tampoco era mi objetivo el convertirme en crítico, policía o juez de las publicaciones de nadie. Mi idea es que la gente hay que dejarla hacer lo que quiera, siempre y cuando no le haga daño a nadie e independientemente de lo tonta y hasta a veces ridícula que me parezca la manera como se comportan en algunos aspectos de sus vidas.

No obstante, eso me llamaba la atención y tampoco quería censurarme. Finalmente la curiosidad tomó la mejor parte de mí y de manera un tanto jocosa así lo expresé.

Desde mi punto de vista eso no tenía ningún sentido. Para mí, Facebook y las otras redes siempre han sido un medio de compartir cosas con los demás, aunque como en todo, siempre se comparte con algunos más que con otros. Se sobreentendía, creía yo, que al poner algo, ya nos gustaba; no había necesidad de subrayarlo.

¡Cuán equivocado estaba!

No tardé mucho tiempo en recibir las reacciones al post. Algunos aprovecharon la ocasión para abundar sobre el tema y relataron una que otra extravagancia y más de una persona se sintió aludida por el mismo.

Y fueron estas últimas quienes me proporcionaron la clave para elaborar mi hipótesis de lo que podría estar ocurriendo en la mente de ellas al empecinarse en dejar su huella. Darle un click al me gusta o el "like" en FB o el corazoncito o "red heart" en Instagram, es una manera de aprobación personal aún cuando sean ellas mismas que hayan puesto la publicación.

La redundancia que yo veía no lo era tal pues Facebook o Instagram para estas personas son algo más que medios para compartir cosas con los demás. Según mis cálculos, estos son medios para compartir cosas con las demás personas pero mucho más importante, son instrumentos para compartir cosas consigo mismas. La línea entre lo que es público y privado desaparece.

Las redes de comunicación social se convierten así en una especie de casa virtual donde vivimos y compartimos pero sobretodo consumimos los mismos productos que inicialmente yo creía debían estar destinados exclusivamente a terceros.

No tuve que esperar el 2017 para resolver el acertijo...

Mientras tanto, mis mejores deseos para todo el mundo en el año que recién comienza pero sobretodo, ¡seamos felices!

Les Muses et les Heures du Jour et de la nuit

                               Jules-Eugène Lenepveu (1872) Musée D'orsay, Paris                                 

Wednesday, November 30, 2016

Caja de Pandora

¡Por fin acaba Noviembre!
Hoy llega a su final el mes pero no así las consecuencias de lo que podría sobrevenir en el mundo en un futuro cercano como resultado de las cosas que han ocurrido en los últimos treinta días.
En Estados Unidos hemos elegido un nuevo presidente y ello podría significar un gran retroceso en cuanto a los avances que hemos conseguido en los últimos años. Me refiero a las libertades de los grupos minoritarios, el derecho de las mujeres a decidir lo que es mejor para ellas, el impacto de nuevas políticas que niegan el peligro del cambio climático y un largo etcétera
Se ha abierto una caja de Pandora y lo que saldrá de ella es desconocido pero a todas luces no se augura nada bueno.    
                         

Noviembre del 2016 ha sido un mes nefasto, un mes para recordar y no precisamente de buena manera.
Para colmo hemos perdido a Leonardo Cohen, un ser humano maravilloso y excepcional a quien he conocido no hace tanto tiempo y al que no me ha costado ningún esfuerzo apreciar y admirar sobremanera.
Por todas estas cosas, me he sentido muy conmocionado a nivel personal, como si hubieran removido las bases sobre las que hubiera construido mi castillo de sueños.
Mucha gente lo ha sentido así también.

Ha sido una hecatombe y por momentos he llegado hasta el extremo de cuestionar si es posible la convivencia pacifica con personas que albergan ideologías tan distintas a las propias. Por suerte no he dejado que esas ideas se adueñen de mí y al final ha prevalecido la mesura, pudiendo refrenar satisfactoriamente los impulsos y la exteriorización de mis sentimientos y pensares reales respecto al estado de cosas presente y futura del mundo.

Al paso de los dias, luego de algunas lecturas y mucho reflexionar, una idea finalmente ha calado en mí: lo importante no es buscar lo que nos distingue y nos diferencia, sino lo que nos une, lo que nos hace común con otros seres humanos y sobre esa base se puede pensar en un futuro en el que en vez de dividirnos podamos comprendernos y podamos vivir en paz.

No sé si sera una utopía todo esto, lo que sí sé es que a partir de ahí pude dormir y encontrar un poco de paz para sobrellevar el profundo dolor que me ha embargado todos estos días.

Monday, October 31, 2016

Las caras del éxito.

Una idea le da vueltas a mi cabeza desde hace algunos meses. Lo efímero que puede ser el éxito y lo difícil que es mantenerlo.

Lo que me da a pensar que no todos estamos preparados para manejarlo y si lo conseguimos lo mucho que nos puede costar permanecer disfrutándolo.

Al fin y al cabo nos preguntamos: ¿cuál es el propósito que nos mueve a tratar de lograr los objetivos, cualesquiera que estos sean, y una vez alcanzados, ¿qué hacemos? ¿Nos detenemos, nos regodeamos en los laureles y los beneficios que nos proporcionan, nos quedamos ahí o simplemente nos planteamos otros objetivos?

No sé, no me parece lo mismo. No es lo mismo. Si los problemas que hemos tenido son los que nos han impulsado a hacer y lograr cosas, una vez esos problemas han quedado resueltos, la motivación no es la misma. Queda un vacío y es talvez en la búsqueda de llenar ese vacío que podemos meternos de nuevo en problemas y de esa manera es como se inicia el ciclo de nuevo.

Es como un círculo vicioso del que no todo el mundo sale airoso. Hay gente que triunfa una y otra vez, pero hay otra que el azar no les da esa segunda o tercera oportunidad. Creo que hay más personas en esta segunda categoría que en la primera.

Michael Phelps, el exitoso nadador olímpico de USA es un ejemplo del primer caso... José Fernández el exitoso pitcher proveniente de Cuba y de los Marlins de la Florida, ilustra de manera trágica el segundo tipo.

Y en el medio de estos dos casos extremos y bien documentados en la prensa, nos encontramos con los innumerables casos anónimos - y otros que no lo son tanto, de todas aquellas personas que la vida les ha dado una oportunidad y al mismo tiempo se las ha quitado porque no han sabido aprovecharla, porque han sabido cómo llegar a ella pero no así a cómo permanecer ahí, como si hilos invisibles los estuvieran halando y alejándolos de ese lugar al que no han estado acostumbrados y por ende es como si no les perteneciera.

Pienso en todos esos casos de la gente que se gana la lotería y luego de cierto tiempo, no mucho por cierto, vuelven a ser tan pobres como antes. O los de esos jugadores profesionales que terminan endeudados al poco tiempo de terminar sus carreras deportivas.

Quizás ese haya sido el caso que me relató mi hermana de un chofer dominicano aparentemente muy orgulloso de su posición que se había acostumbrado a pasar por su casa en horas de trabajo y cuando fue descubierto fue despedido inmediatamente del mismo.

O me imagino que en esa dirección va la sabiduría popular y el dicho, "cuando las hormigas se quieren perder, alas les han de nacer", que fue el caso de una amiga que en la cúspide de su éxito se creyó que podía volar muy alto con alas propias y le pasó igual que a ícaro, el personaje mitológico griego que al tratar de volar más alto que lo debido, el sol le ablandó la cera con la que estaban pegadas las plumas de sus alas y cayó y sucumbió en el mar.

                                              La Rueda de la Fortuna (La Roue de la Fortune)
                                                                 Edward Burne-Jones: Musée d'Orsay, Paris

Friday, September 30, 2016

Ocho días en Paris

Por fin se me dio el viaje a Paris, Francia... Después de incontables e incansables horas estudiando Francés por mi cuenta en los tiempos de mi juventud y sobretodo escuchando y viviendo al mismo tiempo lo que era la vida parisina a través del único medio accesible para mí en aquellos tiempos: la radio. Después de muchísimos años de postergación, pude hacer mi viaje, vale decir.., una vez que llegué a Nueva york.



Antes de llegar a Nueva York era prácticamente imposible para mí lograr algo semejante, sencillamente por la escasez de recursos materiales y logísticos (experiencia). Una vez me establecí en la gran urbe pues parece que me desconecté. Cuando no era una razón era la otra lo que supuestamente me impedía emprender la travesía. Era como si yo mismo estuviera creando las razones, me inventara los obstáculos para no hacer ese viaje soñado desde mis tiempos de estudiante de secundaria. Luego las cosas realmente se complicaron y cuando yo realmente quería entonces realmente no podía (léase crisis monetaria).


Por suerte las cosas no se quedan estáticas. Ellas cambian por sí solas o uno las hace cambiar a la fuerza también. Las circunstancias, la vida, todo da vueltas y como consecuencia lo que parecía difícil antes, de pronto se hizo fácil... Un proceso muy largo que ahora que miro retrospectivamente ha valido bastante la pena. La desconexión con todo lo francés no fue absoluta ni definitiva.


Mi Francés estuvo casi impecable. Me faltaron un poco las palabras por el desuso; podía reconocer y entender perfectamente lo que me decían pero al hacer la contraparte reconozco que me faltaba la fluidez que un tiempo tuve. No obstante pude desenvolverme con normalidad como si no fuese extraño en ese país que visitaba por primera vez. Paris, es un sueño, Una ciudad encantadora, hermosa, sublime. No tengo idea de cómo sería la realidad si viviera allí pero pude observar a la gente común que vive bastante relajada, mucho menos estresada que en donde vivo.

Las palabras no serán suficientes para expresar mis emociones allí, No me es fácil describirla porque París, más que todo, es una ciudad que se vive y se siente. Montmartre, El Sena, Los Campos Eliseos, El Arco de Triunfo, La Plaza de la Concordia, El Louvre, El Museo De Orsay, el Barrio Latino, etc.,, en fin, muchos sitios recorridos y la esperanza de volver muy pronto a recorrerlos de nuevo y los que no tuve tiempo y aún faltan por recorrer y que desde ya esperan por mí...






Tuesday, August 23, 2016

Viajar, Paris

El preludio de un viaje es tan importante como el viaje en sí.
Las expectativas, la anticipación, los preparativos, es todo un acontecimiento.
Viajaré a Paris por primera vez este fin de semana y todo lo dicho anteriormente se magnifica porque desde muy temprana edad me ha atraído todo lo relativo a Francia: la libertad, el idioma, Paris, la música, el cine, Juana de Arco, etc.
Aunque la realidad actual diste mucho de lo imaginado o de lo ideal, el encanto todavía persiste y aunque se corra el riesgo de matar la gallina de oro hacia allá vamos.

Sunday, July 31, 2016

Montreal

Tal y como había predicho por aquí, me fui a pasar unos días por la ciudad de Montreal. Aproveché la ocasión de la celebración de la independencia de los Estados Unidos el 4 de Julio para alejarme de New York.

No soy muy amante de las celebraciones patrióticas ni religiosas y si tengo los medios a mi alcance trato de escabullirme y escaparme del ruido y el bullicio que se suscita durante esos días.

En general, en el verano me desagrada mucho ver a tanta gente en los parques (de mi sector por lo menos), atiborrándose de comida hasta más no poder y caminar en las aceras alrededor de ellos se vuelve dificultoso por la cantidad de humo y el olor a quemado que provienen de las numerosas parrilladas que se arman dentro de sus confines.

Me alegré en esta ocasión de tener la opción de poder irme a otra parte. Como ya he dicho me fui a Montreal.

Visitar Montreal era algo que quería hacer desde hacía mucho tiempo y hasta me había planteado la posibilidad de ir en automóvil desde Nueva York. De todos es conocida mi afición por el Francés y por extensión todas las cosas francesas. Aunque con los años esa pasión ha menguado bastante, no ha desaparecido del todo y era casi natural el que la ciudad me atrajera por su herencia cultural proveniente de Francia.

Me hospedé en una especie de hotel o posada cuyas ganancias sirven para ayudar a las mujeres necesitadas de Montreal. O sea que de entrada estaba apoyando una causa social. Luego que supe eso (me enteré allá) me gustó y me hizo sentir muy bien haber escogido ese lugar. Además de eso, estaba localizado en el mismísimo centro de la ciudad de donde podía moverme sin dificultad y mayormente a pie hacia cualquier punto de interés de la ciudad.

Me encantó Montreal, una ciudad muy ordenada, muy cálida y dónde se respira un ambiente muy jovial y receptivo.

Coincidió mi visita con la celebración del festival internacional de Jazz de Montreal y eso en sí era ya un gran plus.




Fui todas las noches que estuve allá al festival (cuatro en total) y fue todo como un sueño. Recorrí la Rue St Catherine de un extremo al otro observando el movimiento de la gente, las tiendas, los bares y de vez en cuando adentrándome hacia algunas callecitas laterales para observar estatuas, plazas y uno que otro lugar de interés y al final terminar en el sitio del festival, siempre lleno de gente, de música, de cervezas (Heineken) por todas partes.

Llegué Domingo 3 de Julio y al día siguiente Lunes salí a conocer la ciudad. A pocas cuadras encontré el barrio de los museos y sin pensarlo mucho me adentré en él. Me impresionó bastante "Le Musée de Beaux-Arts de Montréal" dónde tuve la oportunidad de ver la exposición completa de Pompeii, una ciudad que quedó por muchos siglos enterrada bajo las cenizas del volcán Vesubio. Mucha tela (y muchas fotos) para filosofar. Me hubiera gustado poder regresar y ver más exposiciones. Sólo pude ver algo de "la belle époque", litografías de Toulousse Lautrec y algunas estatuas y pinturas de la época de Napoleón. Tuve que salir corriendo pues había quedado de hacer un tour a pie por el viejo Montreal.






En ese tour a pie por el viejo Montreal visitamos muchos lugares del puerto y como el nombre lo dice la vieja colonia, edificios alegóricos de la época, los primeros lugares en que se establecieron los colonizadores franceses.
























Es mucho lo que me queda sin relatar. Me costará en próximos viajes hacer un diario. Lo bueno de todo esto es que uno no se enferma durante esos días; el cuerpo y la mente se renuevan, no se sufre de nada y al final cuando uno regresa vuelve cambiado. Uno se pregunta si la vida toda debería ser así, vivir en un estado de asombro y descubrimiento constante..., vivir en un estado de transformación constante.

Es difícil luego que se regresa de estos viajes, acostumbrarse a la rutina cotidiana y cuesta bastante no ceder a la tentación de a la primera oportunidad escaparse, entregarse a la búsqueda de emociones y aventuras nuevas en la medida en que la suerte ($$$) así lo permita.





















Como se puede ver Montreal es también una ciudad muy moderna.
Voy a dejar para otra ocasión (si es que hay otra) los lugares religiosos pues visité unos cuantos de ellos.

Thursday, June 30, 2016

Lo que pasa en el café

Esta entrega es una actualización de lo que está pasando y lo que está por pasar en el café en el transcurso de las últimas semanas y las por venir.

Primeramente ya casi está resuelto el problema aquel de las libras de más que cogí en el invierno. Confieso que me ha costado más trabajo de lo previsto. El ejercicio físico, correr solamente (que es lo único que hago realmente), no ha sido suficiente. Finalmente lo he logrado a medias, a fuerza de implementar un programa de restricción calórica que traducido al español significa comer menos y espaciar más las comidas: dejar pasar más horas entre ellas.

Al mismo tiempo he estado incorporando la preparación de más comida saludable en la casa (ensaladas y vegetales) y comiendo con menos regularidad en la calle. Es asombroso lo fácil que es dejarse llevar por nuestros instintos y lo difícil que es resistirse a la tentación de abandonarse a los placeres del paladar.

Por otro lado debo decir que no cumplí de manera cabal mi promesa de leer "Los detectives salvajes" de Bolaño en Mayo. Comencé tarde, el 13, no el primero de ese mes y aunque leí con buen ritmo los primeros días, no lo terminé como era mi intención antes de acabar Mayo. De repente (no intento justificarme), los negocios de los que vivo que estaban lentos empezaron a florecer y desde ese momento hasta el día de hoy he tenido un mes excepcional. Para estas fechas, en el verano, usualmente no hay mucha actividad en el área de trabajo en la que yo me desenvuelvo.

El libro de referencia lo llevo por más de la mitad y un día de estos cuando baje la actividad comercial, lo retomo y lo acabo como los dioses mandan.

Aunque es probable que haga un post reseñando mi experiencia con el libro (una vez lo termine), voy a adelantar que me ha encantado Los detectives y por ende Bolaño y como resultado de ello ya me estoy preparando para una empresa mayor que es la de leer la continuación de su obra que si no es la culminación de ella por lo menos lo son la cantidad de páginas que tiene. Acabo de comprar su libro 2666 que cuenta con 1125 páginas (para hacerlo más fácil son 4 libritos de 281 páginas).

Vale destacar que estoy redescubriendo el placer de la lectura por la lectura, sin mayores pretensiones y en estos tiempos de aventuras y nuevas experiencias que estoy incorporando a mi vida, leer cobra entonces una dimensión y una importancia especial que me permite complementar el goce del conocimiento y el disfrute de la realidad bajo otras formas y manifestaciones que aumentan su significado.

Y hablando de aventuras, por este medio se hace oficial el proyecto que tengo de conocer muy pronto la ciudad de Montreal. Coincidirá con el Festival internacional de Jazz y no he tenido todavía mucho tiempo de crear las expectativas... No sé realmente con lo que me voy a encontrar. Me gusta así, descubrir allá qué es lo que hay...

Además, pero un poco más lejos, ya a finales de Agosto e inicios de Septiembre ya está decidido que conoceré Paris. Allá también veremos lo que nos deparará la ciudad de las luces. Ella se impondrá y dirigirá mis pasos; será allí que descubriré lo que tiene y ha tenido siempre guardado para mí.

Friday, May 13, 2016

Después del gustazo ...

Según leí en un artículo en Bigthink, se necesitan sólo 5 días para cambiarle a uno el metabolismo (se vuelve más lento), si uno se deja seducir y se entrega de manera desenfrenada a los placeres y la lujuria de la comida y la bebida .... ¡Ay el vino y las cervezas!

Ven la paradoja de la vida: la buena vida mata, la buena vida (a la larga) es mala... Talvez exagero pero bueno, con razón dicen que "un gustazo, un trancazo" y por ahí vamos...

Imagínense entonces si en vez de 5 días entregados al pecado de comer sin miramientos, habláramos de dos (o tres) meses. Ese sería el caso mío y en consecuencia el aumento de 10 libras que ha experimentado mi abdomen en las últimas semanas que ojalá fueran de músculos, pero no lo son.

Todo, sin embargo, supuestamente tiene remedio si uno sabe lo que tiene que hacer (el conocimiento, la conciencia es lo primero) ...y el vídeo de abajo es una muestra de las cosas que estoy haciendo (entre otras) para recuperar la forma perdida.



Saturday, April 30, 2016

Reto de Mayo: leer a Bolaño

Último día del mes y como de costumbre una entrega más en El Café de Fernando para dar continuidad con este compromiso nuestro de escribir por lo menos un post al mes; secuencia que lleva ya más de ocho años, casi nueve, de manera ininterrumpida.

Porque más que todo tener este Blog es una forma de compromiso y un ejercicio de disciplina que nos imponemos a nosotros mismos. Es un esfuerzo que nos parece provechoso, loable y digno de que se mantenga porque nos ayuda a reflexionar y reflejar nuestras experiencias e impresiones cotidianas.

Vale decir y estoy pensando en voz alta, que ser el accionista principal (y único) de este Café, me da una especie de satisfacción personal. Tener este espacio para mí dentro de la red me sirve de desahogo y a la vez me obliga de vez en cuando a escribir sin ataduras ni constreñimientos lo que me parece, cuando me parece y como me da la gana.

¡¿Qué mayor libertad qué esa podría uno desear?! A diferencia de en las otras redes sociales dónde presiones sutiles y no tan sutiles coartan la libre expresión personal en muchos ámbitos incluídos el religioso, político, racial, social y muchos otros que se podrían agregar a la lista.

No quiere decir que esas presiones no existan aquí también. Sin embargo debido a que los blogs han caído en desuso y por ende han perdido el apogeo de que gozaron en algún tiempo, actualmente poca gente los lee y uno "puede" expresarse de manera casi impune, sin recibir las consecuencias nefastas inmediatas que de seguro recibiría si uno dijera todo lo que piensa en cualquiera de los otros medios.

La realidad es que me gustaría escribir más, con más frecuencia y de las cosas que reflexiono a diario y que son muchas. Me gusta filosofar. Para dejarlo por escrito aquí habrá que dejar de hacer algunas cosas y alejarse un poco de algunos medios. No hay tiempo para todo, no se puede hacer todo y por lo tanto habrá que priorizar.

Mientras tanto, "en lo que el hacha va y viene" dejaré por aquí una meta que al hacerla pública, me estoy comprometiendo conmigo mismo a cumplirla. Ya veremos en un muy corto plazo si hemos tenido éxito en la empresa: se reflejará aquí, lo prometo.

Mañana comienza el mes de Mayo y me he propuesto leer el libro de Roberto Bolaño, "Los detectives salvajes". Es un libro de seiscientas páginas. Creo que si leo 30 páginas diarias puedo terminarlo en 20 días. De todos modos en caso de que no pueda terminar de leer el libro en ese tiempo (20 días), contaría todavía con once días adicionales para recuperar cualquier rezago que se origine producto de circunstancias ajenas a mi voluntad.

La suerte ya está echada... Síganme los malos, perdón, los buenos!

Thursday, March 31, 2016

¿Y ahora qué?

Y ahora qué, es la pregunta que surge cuando el camino luce despejado y los obstáculos a la vista no parecen insuperables.

Luego de pasarnos bastante tiempo estos últimos años reaccionando a todo aquello que la vida ha puesto a nuestro paso, es válido cuestionarse qué sigue después si ya no existimos únicamente para resolver contrariedades y problemas.

En otras palabras: ¿dónde está o hacia dónde debe dirigirse la acción?

¿Qué nos queda? ¿Entregarnos al hedonismo?

No creo. Ya hemos recorrido ese territorio antes y no nos da las satisfacciones que supuestamente debería darnos.

El cuerpo tiene un límite para todo y suministrarle demasiado de algo que supuestamente es bueno o muy placentero a la larga deja de serlo tanto. Nos movemos entre extremos y necesitamos no perder de vista el límite de los mismos para poder apreciar el verdadero significado de las cosas.

Una paradoja se presenta y es una visión de lo que podría ser el futuro: la buena vida, por razones existenciales más que materiales, puede ser también una mala vida.

Monday, February 29, 2016

Evaluación y Ajustes

Seguí andando y el 11 de Febrero me fui a República Dominicana tratando de aprovechar las temperaturas cálidas que abundan allí todo el año y también como una manera de escapar por unos días del frío gélido que en esta época es característica de la ciudad de New York.
                                                                                                       

Sin embargo las cosas no salieron tal y como las planée de antemano pues algo que comí no me cayó muy bien y eso limitó bastante mis movimientos por más de la mitad del tiempo que estuve en la isla. En suma, no pude disfrutar mi estadía en el caribe como esperaba.
                                       

Al regresar a NY el 17 de Febrero me ha tocado reevaluar y rebalancear los cálculos y las metas para el año en curso. Uno de los propósitos que me he planteado desde este 2016 en adelante es de viajar con mucho más frecuencia a destinos diferentes y remotos a los ya acostumbrados siempre y cuando las posibilidades así lo permitan.

El problema que se presenta es que cuando se viaja se deja de producir el dinero necesario para pagar estos viajes y no obstante esta merma en la producción de ingresos, los gastos inherentes a esta actividad deben ser solventados con los recursos de que se dispone al momento. Hay que hacer uso de los ahorros que se han acumulado lo cual produce estragos en el presupuesto y los objetivos a largo plazo.

Además, luego de regresar de un viaje se pierde el ritmo y la rutina habituales y le lleva a uno cierto tiempo retomar el hilo de las cosas al nivel previo donde uno se había quedado antes de viajar. En otras palabras, se pierde un poco la continuidad y esta es clave para lograr resultados rápidos.

Todo esto puede ser fruto de la inexperiencia y es probable que con la práctica sea más fácil y más rápido hacer los ajustes de lugar previo a un viaje y luego de regresar del mismo.

Por lo pronto y en lo que se hacen los arreglos de lugar y ya que se ha retomado el hilo, he decidido hacer una pausa de dos meses en cuanto a hacer nuevos viajes. Eso quiere decir que durante Marzo y Abril no iré a ninguna parte y por el contrario lo dedicaré a acumular dinero para mi próxima aventura.                                                               

Sunday, January 31, 2016

Sin perder el impulso ...

                               
                                      Estatua de Goya frente al Museo del Prado, Madrid, España                          

A ver, ¿qué hay que decir? ¿qué hay para contar?

Pues muchas cosas. Pero no las contaremos todas. Vamos con lo esencial: por fin nos atrevimos a cruzar el charco. Atravesamos el océano atlántico y pisamos tierra en otro continente. Fuimos a parar a Madrid, España.

La moraleja de esto es que poder realizar este viaje supuso la conquista y la resolución de una serie de problemas menores que nos limitaban y ataban y no dejaban que hiciéramos lo que quisiéramos.

Puedo decir que de ahora en adelante esta ha sido una prueba superada.

Ahora bien, es fácíl dormirse en los laureles y volverse demasiado complaciente con uno mismo. Es la trampa en la que no se puede caer y estamos conscientes del peligro que la autocomplacencia entraña.

¿Será suficiente con tratar de estar alerta?

No creemos. No se lucha de la misma manera cuando nuestra supervivencia está de por medio. En situaciones críticas ponemos más garras, trabajamos con más ahínco. Ponemos más empeño en sobrevivir y lograr las cosas.

Mi deseo ahora, sin embargo, es tratar de no perder el impulso, no perder el ritmo, aunque al mismo tiempo quisiera disfrutar un poco de lo que me he privado los últimos años.

Ya veremos. En alguna parte debe encontrarse el equilibrio y espero hallarlo pronto sin llegar a perder el impulso que me ha llevado hasta aquí.

Mientras tanto, qué siga la fiesta .... Nos vamos pronto para otro lugar!
                                                             
                                      Puerta del Sol, Madrid: España