Sunday, January 31, 2016

Sin perder el impulso ...

                               
                                      Estatua de Goya frente al Museo del Prado, Madrid, España                          

A ver, ¿qué hay que decir? ¿qué hay para contar?

Pues muchas cosas. Pero no las contaremos todas. Vamos con lo esencial: por fin nos atrevimos a cruzar el charco. Atravesamos el océano atlántico y pisamos tierra en otro continente. Fuimos a parar a Madrid, España.

La moraleja de esto es que poder realizar este viaje supuso la conquista y la resolución de una serie de problemas menores que nos limitaban y ataban y no dejaban que hiciéramos lo que quisiéramos.

Puedo decir que de ahora en adelante esta ha sido una prueba superada.

Ahora bien, es fácíl dormirse en los laureles y volverse demasiado complaciente con uno mismo. Es la trampa en la que no se puede caer y estamos conscientes del peligro que la autocomplacencia entraña.

¿Será suficiente con tratar de estar alerta?

No creemos. No se lucha de la misma manera cuando nuestra supervivencia está de por medio. En situaciones críticas ponemos más garras, trabajamos con más ahínco. Ponemos más empeño en sobrevivir y lograr las cosas.

Mi deseo ahora, sin embargo, es tratar de no perder el impulso, no perder el ritmo, aunque al mismo tiempo quisiera disfrutar un poco de lo que me he privado los últimos años.

Ya veremos. En alguna parte debe encontrarse el equilibrio y espero hallarlo pronto sin llegar a perder el impulso que me ha llevado hasta aquí.

Mientras tanto, qué siga la fiesta .... Nos vamos pronto para otro lugar!
                                                             
                                      Puerta del Sol, Madrid: España