Friday, June 30, 2017

Múltiples universos, realidades alternas

Ahora está de moda entre los teóricos aquello de la posibilidad de los "multiverses" o multi-universos, el hecho de que podamos existir en múltiples dimensiones y de que pudieran existir muchas versiones del mundo, o múltiples mundos y muchas versiones de la misma cosa existiendo de manera simultánea en diferentes mundos.

Unas ideas que de sólo pensarlas hacen que le den vueltas la cabeza a uno hasta marearnos y producirnos vértigo en el mejor de los casos, cuando no sea un tremendo dolor de cabeza.

Aunque esto sea extremadamente especulativo, lo que sí es posible es imaginar que tanto en la vida "real" de uno como en la ficción, una historia puede tener, -y de hecho así ocurre, diferentes resultados muy distintos los unos de los otros dependiendo de quiénes sean los escritores de la obra o los sujetos que la viven, los actores de las mismas y el tipo de decisiones que se tomen en momentos cruciales.

Todo este ejercicio intelectual surge como consecuencia de la conversación que sostuve con el actor principal de una obra teatral británica luego de finalizada la presentación de la misma, en el bar del teatro, tomando cervezas y en espera de la actuación de una banda de Jazz.

En la obra Underground se toca el tema de los encuentros y/o las famosas aplicaciones móviles para hacer citas como Tinder, la desconfianza que existe entre personas que recién acaban de conocerse y toda la dinámica que puede darse en el subterráneo cuando debido a fallas del tren este se detiene por un período más largo de lo normal.

La obra fue muy entretenida y me gustó bastante y como estábamos en un ambiente un tanto jovial, yo aproveché para preguntarle al actor que hacía el papel de "James" cómo según él terminaban los personajes. El me dio una posible versión y estaba en medio de darme los detalles de cómo el creía que sería el desenlace final, si los personajes se quedaban juntos o no, etc., cuando en ese momento se apareció su contraparte quién al explicársele el ejercicio que estábamos haciendo, nos dio una versión totalmente diferente de cómo ella creía terminarían los personajes.

Esta conversación despertó mi curiosidad y al mismo tiempo me hizo extrapolar los pensamientos hacia el mundo real y cómo de hecho nuestras vidas dependen de situaciones muy parecidas, todas las posibles bifurcaciones que nuestra vida puede tomar si en lugar de hacer una cosa hiciéramos otra; si en lugar de conocer ciertas personas conociéramos otras y así sucesivamente.

Wednesday, June 7, 2017

Ella tiene luz propia

Antes de ayer uno de mis compañeros de trabajo dijo algo que me pareció bastante chocante y creo que no puedo esperar hasta el fin de mes para contarlo aquí sin correr el riesgo de perder la frescura del momento y la fuerza del impacto que me causó.

Estábamos en una actividad trimestral de mi trabajo y tuvimos la oportunidad de escuchar y conocer mejor a una de nuestras colegas, una muchacha muy inteligente y a la vez bastante bonita y graciosa. Actualmente ella esta en proceso de doctorarse en literatura latinoamericana en SUNY si mal no recuerdo.

Me enteré que la muchacha en cuestión era la esposa de otro compañero de trabajo y que recién se había separado o divorciado de él. Su estatus actual nos es desconocido pero la tipa nos dejó muy bien impresionados a por lo menos 3 de los varones que nos dimos cita en esa reunión.

Llegó la hora de la salida y ya en el parqueo, antes de dirigirnos a nuestros casas, continuamos la conversación anterior sobre el tema de lo interesante que era la muchacha. El compañero de trabajo en cuestión confesó que el tenía un conflicto de intereses porque el era muy amigo de su ex-esposo. Sin embargo, y aquí fue dónde él la cagó, al reconocer la calidad de la tipa agregó que una mujer así como ella lo representaba bien a él.

Eso para mí fue difícil de tragar y con cara de mucho asombro por ese atrevimiento tan grande le riposté inmediatamente: esa muchacha se representa bien a sí misma.

Como pueden entender, ese fue el final de la conversación. Se me quitaron todas las ganas de seguir hablando con él. ¿Cómo se atreve? Ni que fuera el presidente de la república.