Sunday, October 3, 2010

Curry on the way to Heaven!

Hay respuestas que aparecen así de improviso cuando menos uno se las espera. El otro día Bu-Pichiplayas me dejó intrigado con la comida hindú y el hecho de que ella no se encontrara con ningún restaurante que sirviera ese tipo de platos cuando ella estuvo de vacaciones en New York.
La verdad es que no me había picado tanto la curiosidad por la comida india hasta que ella y Sophie estuvieron conversando sobre el tema en The Bridge.

Ya sabía yo que la base de su cocina es el condimento Curry pero en realidad no estaba tan interesado en ella  porque me gusta mucho la comida jamaiquina y ellos, los jamaiquinos, son expertos haciendo comida con Curry y con ellos aprendí a apreciarla. Para los que no lo saben el Jerk chicken que ellos hacen es sencillamente divino (como ejemplo de algo bueno, no que el condimento base en el Jerk Chicken sea Curry).

Ayer Sábado tomé el tren para ir a ver la obra "Way to Heaven" al Repertorio Español y al desmontarme del tren 4 en la parada de Lexington con la calle 28 comencé a ver algunos restaurantes con títulos indios. Aunque la verdad es que no presté tanta atención porque pensé que iba a llegar tarde.

                                                                              
Por suerte no fue así y llegamos con mucho tiempo de adelanto (cosa rara en mí), para ver la tal obra que nos sorprendió muchísimo por la fuerza y el impacto del tema que trata y de la que vamos a hablar más en detalle en el otro blog.


Por ahora lo que me interesa mostrar es que a la salida del teatro y en dirección a tomar el tren de regreso y ya sin ningún tipo de presión por llegar a alguna parte pude entonces descubrir una concentración enorme de restaurantes hindúes en el área comprendida entre las calles 27 y 28 a todo lo largo de Lexington Avenue en Downtown Manhattan.

                                                                











Me sentí tentado por entrar y quedarme a probar pero al final decidí por irme a la casa no sin antes pedir para llevar una orden en uno de esos lugares que tenían un servicio algo parecido a un buffet.



Y tenían toda la razón las chicas. Esa comida es realmente deliciosa. No es tan agradable a la vista y cualquiera puede disuadirse fácilmente de comerla con esos nombres rarísimos que tienen pero la pura verdad es que esos sabores distintos donde se puede apreciar el curry, el gengíbre y la base sobre la que esos ingredientes se vierten, ya sean en vegetales (berengena) o carne (de pollo), le hacen la boca agua hasta el más exigente de los mortales.

3 comments:

¡Bu! said...

Normalmente yo prefiero no preguntar lo que lleva la comida hasta probarla... Por si acaso... Y eso que no le suelo hacer ascos a casi nada :) Me alegro de que te gustara!!!

Fernando said...

La culpa la tiene Pablo Neruda que era un catador de comida muy exigente. En su obra "confieso que he vivido" (que tienes que leer) el dice una frase cuyo significado nunca se me olvida y que bien puede traducirse como que una comida para ser buena debe tener tres cosas: olor, color y sabor!
Más de una vez he rechazado cosas por su aspecto externo... Con la comida india bien que he equivocado!

Raymunde said...

Has conseguido despertarme unas ganas locas de comida india. Buscaré un buen sitio en Barcelona para probar suerte.