Saturday, May 31, 2014

Felicidad asimétrica

Lo que hace feliz a la gente no necesariamente me hace feliz a mí y lo que me gusta, con mucha frecuencia, no es del agrado o puede ser contraproducente compartirlo con terceros.

Lo cual no representaría ningún problema si estuviéramos todos de acuerdo en que así deberían ser las cosas y que eso es entendible y que es nuestro derecho y el de los demás el tener gustos y aficiones diferentes, propias, exclusivas.

Lo cual no necesariamente excluye el que ocurran coincidencias y que en muchos casos y circunstancias encontremos personas que le gustan las mismas cosas que a uno y a la inversa.

El problema se presenta cuando cierta gente desaprueba nuestro derecho a ser de la manera que somos y así lo manifiesta de manera más o menos velada, aún sin interferir con el derecho de ellos o cuando a nosotros no nos gusta la manera de ser de terceros y los criticamos o los ponemos en ridículo o nos ponen en ridículo, nos burlamos o se burlan de nosotros, exteriorizando así nuestro/su descontento porque no son como queremos que sean o viceversa.

Friday, May 30, 2014

Nature will find its way

"La naturaleza hallará el camino"; "la naturaleza encontrará la via". Dos maneras como podría traducirse al español la respuesta que me dio la señorita en inglés cuando la cuestionaba sobre la aprensión que sentía hacia el incierto futuro al que parece abocarse la humanidad por el mal manejo que hemos hecho de los recursos del planeta.

Quise provocarla para ver su reacción diciéndole lo que los humanos estábamos logrando fruto de nuestra ambición desmedida: destruir la Tierra, extinguirnos en unos cuantos siglos.

Ella ni se inmutó y rápidamente me recordó que los dinosaurios desaparecieron del planeta hace muchísimos años y hoy somos nosotros los que estamos aquí. De igual manera, si nos extinguiéramos, si la vida tal y como la conocemos dejara de existir, otra forma de vida se abriría paso y tomaría el lugar que ahora ocupamos nosotros.

Ella tiene 22 años, estudia ingeniería ambiental (environmental engineering) y es la hija de una amiga que fuimos a visitar a Connecticut el fin de semana pasado.

Tiene una agilidad mental superlativa. Me deslumbró la desenvoltura y la rapidez que la chica exhibe en un estilo chispeante y peculiar de manejo de la información. Sus ideas fluyen ágiles, sin esfuerzo aparente y por momentos hasta cuesta trabajo seguirla. Más aún, su coherencia de pensamiento es asombrosa.

Fue la parte del viaje más emocionante, un gusto y una agradable sorpresa encontrarme allí a una joven como esa, atípica, fuera de lo común y con la que se puede conversar de otros asuntos ajenos a las cosas triviales y cotidianas a las que el medio nos tiene acostumbrados.

Su optimismo también es contagioso. De repente la visión apocalíptica del mundo se desvaneció y en cambio un rayo de esperanza le dio luz a mis visiones más oscuras.

No todo está perdido... Todavía queda gente interesante en el mundo capaz de verter un poco de ilusión y optimismo en nuestras vidas... Tengo una nueva plataforma con la que trabajar. Puesto todo en un contexto más amplio, nuestros problemas y temores parecen ínfimos, insignificantes y cobran una nueva dimensión.

Aún si la humanidad y las formas de vida actuales desaparecieran, ello serviría para abrirle el camino a nuevas formas de vida aquí o en alguna otra parte. Mientras tanto el resto del universo continuaría su agitado curso, impertérrito, indiferente, con o sin nosotros. ¿Hacia adónde? ¡Quién sabe!


                                           A medio camino entre New York y Connecticut

Thursday, May 29, 2014

Para volvernos sabios

Para quien ha vivido suficientes años  — y es cuestionable aquí el uso de la palabra suficiente, los últimos años que se viven cobran una inusual importancia.

Es la toma de conciencia de que el tiempo no pasa en vano y va provocando su efecto nefasto sobre nuestros cuerpos lo que nos hace percibir con perfecta claridad algunos de los significados que la vida encierra.

Cuando somos niños o jóvenes adultos casi ni cuenta nos damos del paso de los años. La vida está llena de posibilidades y la energía que desbordan nuestros cuerpos parece inagotable.

Con la cuenta regresiva del reloj esta realidad cambia, la energía no nos sobra, mas bien escasea y debemos administrarla con mucha prudencia para poder hacer un largo recorrido. Observar todo lo que ocurre a nuestro alrededor nos pone en alerta de lo efímeros que somos, de que no somos eternos.

Si no hemos estado suficientemente expuestos a los juegos del azar de la vida, aprendemos por observación parte de los sinsabores y pesares que conlleva la existencia. En otras palabras, aprendemos lo que es sentirse vulnerables, aprendemos lo que es la vulnerabilidad.

Pero es a partir de volvernos vulnerables que podemos aprender a volvernos sabios ...