Wednesday, November 7, 2007

EL NUMERO DE CHAVEZ

Hay gente que cree que es muy malo el hecho de que los precios del barril de petróleo estén muy altos. En realidad eso es lo que se puede sentir a corto plazo. Más, sin embargo, a largo plazo esto puede ser una bendición para los países que no producen petróleo y a la inversa una maldición para los que si lo producen como es el caso de Venezuela, Rusia y los países árabes. Esta aparente contradicción ocurre porque en la medida en la que los precios de los derivados del petróleo suben, en esa misma medida tiene más sentido la búsqueda de alternativas para sustituirlos. Y como si ello no fuera suficiente ahora se agrega el problema ambiental, el recalentamiento de la tierra, la emisión de CO2 que son resultados no deseados por el consumo indiscriminado de estos productos.
Las bolsas de valores, con Wall Street a la cabeza, juegan a las dos caras de la moneda. Por un lado especulan con el barril de petróleo (le añaden un valor a cada evento que podría ocurrir: que si se produce un ataque a Irán o a Chávez, que si tal ciclón amenaza el golfo de México o las instalaciones en X país son vulnerables a cierto ataque guerrillero), incrementando la demanda y haciendo que los precios suban de manera estrepitosa; y por el otro invierten fuertemente y de manera decidida en las nuevas tecnologías que sustituirían la dependencia y contribuirían a un uso más acorde con la naturaleza de las nuevas fuentes de energía.
¿De qué otra manera podría explicarse el hecho de que hoy en día los precios de la gasolina han subido de manera aparentemente incontrolable y sin embargo no existe la histeria que acompañó una subida de precios similar en los años setenta?
Es obvio. No estamos en los años setenta y parece que ahora tenemos mejores perspectivas para el futuro. Y por eso tambien las bravuconadas de gente como Chávez son sólo eso: bravuconadas.
Con relación a Chávez es bueno decir que los analistas le han asignado un número. Y el suyo es el 58. Ese número está relacionado con el precio mínimo a que debe venderse el barril de petróleo con el objetivo de no provocar desestabilizaciones en su economía. No sólo para Chávez los analistas calculan estos números, sino tambien lo hacen para cada país productor de petróleo. Algunos países miembros de la OPEP le temen exactamente a eso. A esa dependencia de ellos a estos altos precios para que sus economías sean viables; y a que el aumento del precio del petróleo provoque más temprano que tarde su sustitución. Y por eso se adelantan a aumentar la producción para apaciguar los temores del mundo, porque algunos miembros que son muchos más inteligentes que otros se están ya preguntando: ¿Qué vamos a hacer cuando el petróleo que producimos no tenga la demanda que tiene hoy y otras tecnologías (more environmentally friendly) sean las que tengan el favor y la demanda general del público?

2 comments:

Sonia T. said...

Me avisas cuando encuentren la sustitución del petroleo; de veras que me encantaría, pero no veo cómo se puede "sustituir" a un cien por ciento, hoy por hoy. Ojalé me equivoque, y mañana apareciera sus sustituto.

Tampoco entiendo/comparto tu análisis del precio del petroleo. Lo único que se es que tendré que pagar mas este invierto para mantenerme calentita :-(.

Un abrazo.
Oye hijo pero ¿dónde andas? Estás perdido.

Fernando said...

El tener que pagar mas este invierno es el corto plazo al que se refiere el post.
La solucion, ya te enteraras, esta un poquito mas lejos. Pero las senales ya se ven: Ethanol, Energia Solar, Hybrid Cars, Green buildings...