Wednesday, April 29, 2026

La desconexión del cuerpo y la mente (conciencia)

 Estar ligado últimamente en el negocio de la compra y venta de acciones de Wall Street me ha hecho actualizarme un poco con algunas compañías que se dedican a la invención de medicinas para el tratamiento y la cura del cáncer. Más que todo he aprendido o reforzado la idea de cuán desconectados estamos nosotros de los procesos internos que ocurren dentro de nuestros organismos.

Vivimos en nuestros cuerpos pero estamos ajenos de lo que pasa allá dentro y en muchos casos cuando nos venimos a enterar podría ser ya demasiado tarde.

En especial, enfermedades como el cáncer, son el resultado de procesos o mecanismos que se salen fuera de control pero al mismo tiempo son algo que nuestros cuerpos han creado y de lo que conscientemente no nos hacemos responsables, ni vemos la manera cómo pudimos haber contribuido en su origen y desarrollo.

De la manera como yo lo veo, esto es un rompecabezas y una paradoja al mismo tiempo. El cuerpo está diseñado de tal forma que nos permite tomar conciencia de su existencia y mediante una serie de intrincados mecanismos asociados muchos de ellos con el placer y la evitación del dolor, el mismo nos hace todo lo posible para que lo alimentemos y lo ayudemos a su perpetuación a través de la reproducción.

Lo grande del caso es que no siempre le damos el crédito al cuerpo de lo que hacemos. Nos lo damos nosotros mismos cuando en realidad todo ha sido el producto de una programación de antemano.

Sin embargo, no entiendo cómo de la misma manera que el cuerpo a través del hambre nos señala que debemos comer, de esa misma manera debería decirnos que un cáncer se va a desarrollar en el colon o en los pulmones, o el páncreas, etc., etc..

Lo comparo con un conductor y su vehículo. Visto desde fuera, el conductor que conduce y el vehículo conforman una sola entidad; ellos forman una unidad; son la misma cosa. Lo mismo puede decirse de un jinete cabalgando su caballo. Ambos representan el mismo conjunto. Pero una vez el conductor sale de su vehículo ya deja de pertenecer, se separa de ese conjunto anterior. Pasan a ser dos entidades distintas. Lo mismo ocurre con el jinete y el caballo una vez el primero se desmonta del segundo. Ya no son una misma entidad.

La contradicción viene cuando me doy cuenta de que vivo en mi cuerpo, soy conciente de que le debo mi existencia pero al mismo tiempo soy una entidad también distinta de él, de que no sé realmente lo que hace, ni cómo lo hace pero no me puedo separar de él y no siempre tengo claro qué debo hacer para sacar el máximo de provecho de esta relación que tenemos entre los dos.

En fin, esto abre una caja de pandora y mejor lo dejamos hasta aquí...

Monday, March 30, 2026

No tan rápido

 Todo lo que dije con relación a que me estaba volviendo bueno en el arte de hacer negocios con las acciones del mercado de valores tengo que echarlo para atrás. Todo se ha vuelto una mierda con esta última guerra entre Irán y Estados Unidos. No estábamos preparados para ella y por eso talvez no vimos venir sus nefastos efectos en toda su fuerza y magnitud y el gran poder de destrucción que la misma conlleva. 

El resultado ha sido un gran fiasco para las ideas que me había formado en mi cabeza y por el momento todo se ha echado para atrás sin nada que nos permita vislumbrar un resultado halagüeño a corto plazo.

Habrá que decir que estos son gajes del oficio y como dice la canción y ya hemos hecho mención en ocasiones anteriores, hay que hacer limonada con los limones que nos caen del cielo.

Y ahí queda todo: con todo este lúgubre panorama de guerras, inflación, desestabilización, etc., no hay ánimo ni motivación para escribir nada más..

Saturday, February 28, 2026

Estrategias de bienestar

Hoy en día no es tan importante decir o reportar los acontecimientos que están sucediendo a nivel local e internacional. No tiene sentido. Son tantos y diversos y en su mayoría no son buenos, más bien en otros tiempos los calificaríamos de horribles y corremos el riesgo de estarnos desensibilizando paulatinamente a ellos.

Pero lo que sí tiene mayor significación, al menos para mí, es qué cosas estamos haciendo para contrarestar el efecto nocivo que esta cruda realidad ejerce en nosotros. 

En otras entregas pasadas he hablado o al menos he indicado el cómo los deportes y viajar me ayudan a distraerme y enfocarme en otras cosas porque lo más importante de todo es conservar la sanidad mental.

Sin embargo, dejé de mencionar que en los últimos meses más que los deportes y los viajes he estado realizando una actividad que me desconecta de la realidad y me absorve completamente y de manera más satisfactoria y a la vez me gusta, aunque también tiene un efecto adictivo en mí (no en el sentido literal de la palabra).

Se trata del mundo de Wall Street, el mundo de los negocios, comprar y vender acciones en la bolsa de valores, etc., etc...

Aunque llevo mucho años haciendo esto, con uno que otro lapso dependiendo de mi situación económica, tengo que reconocer que si la idea ha sido ganar dinero, no he sido muy bueno haciéndolo porque he perdido bastante a través de los años; grandes cantidades para mis estándares, diría yo.

No obstante debo decir también que en los últimos meses he mejorado mucho mis habilidades y estrategias de "trading" y puedo agregar que ya no estoy perdiendo tanto y auguro un futuro no muy lejano en el que voy a ganar más de lo que ya he perdido, independientemente de los beneficios colaterales que recibo al mantener mi mente y mi cuerpo en un estado de equilibrio y satisfacción deseables para enfrentar los retos que a diario nos presenta la vida y sus secuelas.

Friday, January 30, 2026

Encuestas de satisfacción

 Estoy harto de las encuestas esas que mandan y piden las compañías luego que uno realiza una compra o transacción con ellas. Muchas de esas peticiones son pasivo-agresivas. No es si uno quiere. Prácticamente quieren obligar a uno a responder a ellas.

Entiendo el concepto de la retroalimentación y sé lo importante que puede ser para las empresas y/o individuos saber la opinión que tienen los clientes sobre las mismas.

No obstante, esas revisiones o surveys que las compañías demandan están estructuradas de tal forma que ellas esperan casi siempre evaluaciones positivas y no hay incentivos reales para que los usuarios de los servicios las hagan.

No te pagan. Quieren usar el tiempo de uno de manera gratuita. Y la insistencia para que uno las complete muchas veces se convierte casi en acoso.

Además de eso, la mayoría de esas revisiones son públicas, no son anónimas y exponen a quiénes las llenan a la retaliación de los representantes de las susodichas empresas, si las misman no satisfacen sus expectativas.

Por eso en la medida de lo posible me limito a ignorar estos pedidos y ya casi es una política mía el mantenerme al margen y no responder a casi ninguna de ellas.

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