Saturday, May 8, 2010

Informalidad en el vestir + Picasso

El fin de semana pasado un amigo que estaba de visita en NY y yo fuimos a ver una exposición de Picasso en el Metropolitan Museum of Art o el Met como más comúnmente se le conoce.

A los newyorkinos muy pocas cosas nos llaman la atención. El, sin embargo y sin hacer mucho esfuerzo pudo observar la informalidad en el vestir que caracteriza a los habitantes de esta ciudad y por extensión a todos los que la visitan que se contagian de inmediato con la libertad y comodidad que proporciona la ropa casual y/o calzado deportivo que no tienen otro propósito que el de permitir movernos de un lado a otro de la manera más rápida y cómoda posible.

En realidad nadie se fija. Nadie está pendiente de nadie y por consiguiente a nadie le importa lo que la otra persona está usando o lo que yo estoy usando.
"Si fuera en el Teatro Nacional [de Santo Domingo], ninguna de estas personas entraría con 'tennis' o con jeans", me dijo. "Las personas hacen mucho énfasis en la apariencia cuando no tienen nada dentro de la cabeza" agregó mi amigo.

Y cuánta razón tiene. Algo que he venido observando desde hace mucho tiempo y que quiero dejar para hablar y hacer de eso una entrega completa.

En cuando a la exposición debo decir que está de lo más interesante. Por primera vez se presenta Picasso en el Met. Debería volver pues fui sin haber comido lo suficiente y eran muchas obras y para los que no somos pintores ni expertos en la materia como dijo mi amigo era evidente el énfasis que hacíamos para apoyarnos en la literatura adyacente a cada cuadro con el objeto de podernos ubicar y entender mejor lo que estábamos mirando.

Un aspecto de la exposición me llamó poderosamente la atención. Era quizás el período llamado cubista que marca uno de las etapas de Picasso como pintor. El experimentaba con los límites de la percepción. Un retrato normal lo descomponía para ver hasta que punto se podía reconocer o no la imagen que había sido el punto de partida. Algo alucinante. Deformar algo hasta el punto de perder todo contacto con lo que había sido la fuente original... Ciertamente una cosa de locos.
Veamos algunas fotos:

3 comments:

Sheila said...

Mientras más atrasados somos, más nos fijamos en cómo viste el otro.

Fernando said...

Te entiendo Sheila y es muy difícil también resistirse en países como R.D. pues a menos que tu seas rica de cuna y no te importe lo que la gente piense, el cómo te juzguen es importantísimo para poder avanzar ($$$) en la sociedad.

Daniel said...

La moda es arte y también es convención. Es ridículo tener que usar traje formal (corbata incluida) en este caribe soleado y caluroso. Pero también es agradable ver una persona bien vestida, de acuerdo a la ocasión, al momento. Creo que el vestido es una extensión de quienes somos, igual que el carro, la casa, etc.

Aunque también puede decir quiénes no somos.

Personalmente, yo no asitiría a una exposición de Picasso en Bermudas y Sandalias, pero los turistas japoneses sí (incluyendo la gorrita).