Sunday, May 16, 2010

Negativos

Si no te llamo es porque no te necesito me contestó él cuando al llamarlo por teléfono la semana pasada le pregunté si iba a ordenar de nuevo el producto que nosotros le suplimos...

Con su respuesta él se economizaba de tener que hacer una llamada en caso de que no me necesitara pero al mismo tiempo abría un circuito en mi cerebro que no se cerraba de manera autómatica. Por el contrario, se quedaba abierto y de esa manera su respuesta era cualquier otra cosa menos económica para mí.

El dejaba de ese modo mis neuronas activadas y muy bien podía quedarme esperando todo el día sin que el estuviera en falta pues sus parámetros eran muy indefinidos, muy oscuros y no detallaban cuánto era lo prudente que yo debía esperar para que el circuito se cerrara o mis neuronas se desactivaran en ese respecto.

Con su respuesta no hizo más que acordarme las clases de procesos cognoscitivos en dónde se demostraba lo difícil que es para el cerebro manejar los cuestiones (resolución de problemas) cuando se incluyen varios negativos, etc.. Y claro está, a éstas se añade también la incertidumbre...

3 comments:

Sonia T. said...

Hola Fer,
He ahí la necesidad de la comunicación abierta y bilateral... Los códigos verbales son necesarios para una comunicación efectiva... el quen no te llame no te explica la razón de su ausencia, pero si te hubiera llamado y te dice que no te llamaría, a menos que te necesitara, todo estaría claro. Por eso, yo insisto en la comunicación explicita sin lugar a adivinanzas.

Es cierto que hay otros tipos de comunicación también efectivos, pero no funcionan con todo el mundo. Las palabras es la unica cosa que nos queda para llegar a entendernos, y cuando estás fallan, lo que sigue son malos entendidos y malos ratos, y la larga el deterioro de las relaciones humanas. El gran problema del hombre moderno es su inhabilidad para comuncinarse, para decir lo que quiere, lo que necesita lo que piensa, en vez de esconderse en máscaras.Y esa es la mayor frustración de los preferimos llevar las cuentas claras ya que la gran mayoría no está dispuesto a ello, o piensa que no lo necesita.

Saludos!

Fernando said...

Mentiría Sonia si te dijera que no lo entendí y lo hice perfectamente. Sin embargo ello no me daba la satisfacción que yo esperaba porque me dejaba con la incógnita. El paso del tiempo era lo que a la larga iba a determinar la seguridad de una respuesta o por el contrario su llamada.

De todas maneras el hecho de que andemos buscando certitud en el mundo y de que eso podría conseguirse si todo el mundo dijera la verdad, lo que pensara y sintiera o en otras palabras se comunicara, todo eso deja de lado el gran problema de lo difícil que es expresarse en medio o sobrecogidos de una emoción. Una cosa es comunicarse en el mundo de los negocios y otra mucho más complicada el comunicar otro tipo de mensajes en el que intervienen elementos emocionales y sentimentales.

Hay que entender eso y yo he sido un observador participante también. No es lo mismo expresarse cuando se está sobrecogido por emociones. De hecho es dificilísimo para casi la mayoría de los seres humanos y hasta ahora las escuelas no han sido muy hábiles para enseñar eso en los salones de clase.

Fernando said...

En otras palabras y hablando no de la comunicación formal de los negocios, creo que por más conveniente que sea para mí el que alguien me expresara de manera clara y concisa lo que quiere, siente y padece ya sea bueno o malo, por ello yo tampoco dejo de entender las razones por las cuales esa persona cualquiera preferiría no hacerlo.

Es más. Muchas veces el que esa comunicación no se produzca de la manera que yo la quiero me hace intuír la dificultad por la que dicho individuo podría estar pasando y es en ese entonces cuando la verdadera comprensión del otro ocurre, cuando no es necesario que ella hable para que se entienda que algo muy grave podría estar ocurriendo y que es sumamente difícil sacarlo hacia afuera o decirlo en lenguaje claro y llano.