Tuesday, April 27, 2010

Tentación

Pensando yo que sería tan tentador tratar de encontrar siempre gente que te entienda y que a su vez tu puedas entender o en el peor de los casos que aún no existiendo tal comprensión ambas partes hicieran el máximo esfuerzo por entenderse.

Sería genial tratar de conseguir eso con todas las personas que nos rodean: amigos/as, personas involucradas emocionalmente con nosotros, familiares, etc.

En el otro extremo la dificultad existiría cuando las personas no se entienden, no te entienden a ti, ni tu las entiendes a ellas, ni ellas entre sí y tu tratas y ellos tratan y ni haciendo el máximo esfuerzo se logra el objetivo de comprensión deseado que hiciera la existencia llevadera.

La vida sería una maravilla si se pudiera lograr siempre lo primero y por todos los medios se pudiera evitar lo segundo.

Nada nos aseguraría sin embargo que no estaríamos creando otro problema todavía mayor. Quién sabe si entoces nuestra lucha estaría dirigida a desesperadamente tratar de encontrar maneras de cómo evitar el aburrimiento.

Sunday, April 18, 2010

Los blogs y Darwin

Una segunda entrega del significado de escribir es necesaria para describir y explorar la razón que puede animarnos a continuar con un acto solitario (como diría Patricia de Souza) como ese de externar pensamientos, ideas y vivencias a través de la escritura, muy a pesar de que los lectores escasean, muchos bloggers abandonan y la actividad le cede paso a otras alternativas más de moda y que implican menores grados de dificultad.

Porque la verdad hay que decirla y cada vez que nos enteramos de que alguien deja de publicar, escribe de manera cada vez más espaciada o en el peor de los casos anuncia su retiro de manera definitiva, se produce una especie de malestar, un vacío que se siente casi igual como cuando se nos va un amigo del barrio, un compañero de trabajo o perdemos una amistad entrañable. Ese resultado lo obtenemos casi por igual ya sea la persona muy conocida de nosotros de manera directa o la conozcamos a través de terceros o por referencias. Y a la vez se nos hace difícil evitar sentir esa sensación de tristeza, de estar quedándonos solos, desiertos y aislados de la realidad. Parecería como si de pronto hacer esto careciera de todo mérito e importancia. El desaliento de algunos pudiera ser algo contagioso.

Pero para mí sí que esto es importante y por ello trato de racionalizar y entender el porqué cada vez somos menos o se acorta el tiempo de permanencia en esta actividad que aunque no tiene fines de lucro, tampoco nos cuesta un centavo y nos sirve, nos ayuda muchísimo a mantenernos activos y críticos con lo que sucede a nuestro alrededor.

Sin ser ideas muy descabelladas, las teorías de Darwin podrían proporcionarnos cierta claridad.en lo que estaría ocurriendo con algunos blogs. Si estamos en lo cierto, sólo los más fuertes sobrevivirán y los más débiles no le quedará otro camino que el de desaparecer (¿para bien de todos los restantes?). Nos duela o no, porque en la desaparición se cuentan blogs amigos y blogs amigos de amigos, el hecho es que aquéllos cuyas bases no hayan estado bien cimentadas pues parecen no tener mejores alternativas.

¿Quién puede mantenerse haciendo algo que en realidad no le gusta demasiado o lo hace por estar a la moda, o para satisfacer una necesidad momentánea de buscar notoriedad y/o llamar la atención?

Cuando nuestros gustos y preferencias no se alinean con eso que realmente hacemos o pretendemos hacer se produce una tensión que con el tiempo crece y llega un momento que se vuelve insoportable y evidentemente un rompimiento, una separación y hasta una explosión no son difíciles de predecir. ¿No es eso lo que vemos en los matrimonios, cuando los participantes no pueden mantener la misma dirección del barco y hay que partirlo o hundirlo porque la tripulación no se pone de acuerdo y quiere dirigirlo hacia destinos opuestos y aún si quisieran ponerse de acuerdo la nave ya no sirve o los vientos ya no le son favorables para poder dirigirla a puerto seguro?

Wednesday, April 14, 2010

The glue

You're the glue who hold us together
If you're not there my Dear,
Something is going to be missing
Only despair would fill my breathing!


Wednesday, April 7, 2010

Escribir

Escribir parece ser una cosa fácil pero realmente no lo es. Si lo fuera, entonces mucho más gente que comenzó con la moda de hacerlo en blogs hace un tiempo hoy todavía lo estuviera haciendo. Daba la impresión de que todo el mundo quería ser escritor. Sólo unos pocos años han bastado para disuadir a muchos a retirarse.

Hay múltiples razones por las cuales alguien decide escribir. De lo que sea. Pero al paso del tiempo esas razones podrían desaparecer, el entusiasmo inicial decaería o ya no habría nada de que hablar. Podría decirse también que otras actividades nos resultarían quizás más placenteras y requerirían de nosotros mucho menos esfuerzo (pienso en Facebook). Y aquí la palabra esfuerzo es importante. Cuando escribir es un acto que supone el que tengamos que esforzarnos para pensar y exige de nosotros un mínimo de dedicación para mantener cierto orden y coherencia con las ideas que queremos transmitir, entonces de seguro que habiendo otras alternativas con menor grado de dificultad pues las preferiríamos estas últimas a aquéllas que nos resultarían más difíciles de ejecutar.

Y ciertamente se entiende. Nadie quiere perder demasiado tiempo tratando de analizar algo o buscando el trasfondo de una situación y/o tratando de señalar la existencia de una contradición o un conflicto existencial. Es mucho y demasiado pedir el tratar de describir la realidad de manera llana pero imagínense lo que sería tratar de expresarla en versos o a través de metáforas y/o parábolas; cambiar el sentido de cómo percibimos las cosas y sentimos la vida a nuestro alrededor. En esta cultura de consumo se impone el modelo de que todo funciona al estilo de los restaurantes de comida rápida. Somos impacientes y no podemos esperar. Lo queremos todo y lo queremos ya.

Sin embargo para otros, escribir no supone un esfuerzo tan grande. Por el contrario es un placer. Conozco varios casos en los que hacer escritura es algo que se presenta de manera muy natural. Y se me ocurre talvez encontrarle una explicación. Escribir es una forma de lenguaje, de expresión, una manera de hablar. Obviamente que si tenemos dificultad al hablar pues va a ser mucho más difícil el escribir. Creo que estaba en la escuela secundaria cuando al atascarme escribiendo una carta  me llegó a la cabeza de que eso no podía ser posible. Al hacerla no debería tener que esforzarme. No debía rebuscar palabras para hacerla bonita sino que debía expresarme en ella de la misma manera como me hubiera expresado si estuviera hablando con esa persona en frente de mí. A partir de ahí todo fue más fácil y los atascamientos se producirían por otras razones.

Y quizás ahí esté la clave. Escribir cualquier cosa y en cualquier idioma es una extensión de nuestro propio lenguaje; una extensión de nuestra propia capacidad de pensar y de comunicarnos. De hecho nos ayuda a darle sentido y coherencia a todo lo que nos sobresalta, nos conmueve, nos sobrecoge de temor, placer y hasta nos llena de éxtasis. Y paro aquí pues el post ya se hace muy largo, pero probablemente continúe en el siguiente pues me quedo con las ganas de expresar muchas ideas a las que quiero darle seguimiento.

Monday, April 5, 2010

Las Palabras

Qué las palabras no significan lo mismo para todo el mundo no es una noticia nueva. O por lo menos lo que ellas representan o significan en un momento dado cuando las emitimos. Ellas deberían ser precursoras de la acción si lo que decimos tiene relación con alguna actividad futura que nos comprometemos a realizar.

¡Cuánta diferencia hay sin embargo en cuanto a la ligereza o el compromiso que estamos dispuestos a afrontar una vez las palabras han salido de nuestras bocas! Y no quiere decir que no se tenga derecho a cambiar de idea con relación a algo, pero en casos semejantes se debería tomar con seriedad lo dicho con anterioridad y hacer los enunciados de lugar que permitan dar cuenta con tiempo de esos cambios y de los ajustes necesarios que hay que hacer para manejarlos apropiadamente.

Inicialmente produce frustación el experimentar el valor diferente que cada quién le da a lo que dice y la consecuente expresión o ausencia de acciones que se derivarían de ellas. Con el tiempo, ya sea por habituación u otro mecanismo psicológico, uno llega a acostumbrarse a estas discrepancias o asimetrías si se quiere y nuestras reacciones llegan a ser comprensivas hasta cierto punto de lo que ocurre y el porqué de la ocurrencia de estos fenómenos de nuestra vida cotidiana.

Toda esa iluminación no ocurre por arte de magia. Hay siempre un comienzo que algunos podemos rastrear en el tiempo como el inicio de tal entendimiento. Para mí ocurrió al final de un semestre en la universidad y ante la eventualidad de la separación, cuando todo el mundo se retiraba a sus pueblos de origen a consecuencia de la llegada de las vacaciones intersemestrales. Un grupo de mis amigos más cercanos y más afines acordamos e hicimos el compromiso de reunirnos en uno de los pueblos (Puerto Plata) en una fecha también importante para que nadie puediera olvidarla. Si mal no recuerdo debió haber sido un 27 de febrero, día de la independencia.

Tomamos los datos de lugar. Supuestamente no era necesario confirmar nada. Teníamos los teléfonos de todos y sólo teníamos que aparecer en el lugar a aproximadamente una hora determinada. Uno del grupo iba a ser el anfitrión.

Llegado el día, sólo Fernando acudió a la cita. Ni siquiera el anfitrión esperaba que alguien se presentara. Obviamente yo fui el único que creyó en el valor del compromiso que estábamos contrayendo...