Saturday, December 17, 2011

Ideas y palabras

Me desperté en medio de la noche el otro día con el súbito reconocimiento del poder que tienen las ideas, no las palabras, en todos nosotros. No dejó de asombrarme el cómo las palabras al unirse de una manera determinada adquieren un sentido y un significado muy distinto del que poseen de manera individual.

Una idea pueda constar de una sola palabra, pero no siempre una palabra es una idea. Generalmente se necesita más de una y un cierto orden para producir una buena idea. Solas, aisladas no significan mucho. Es cuando las combinamos que se convierten en algo funcional, algo que cobra vida y tienen un efecto poderoso en nuestros cuerpos y nuestras mentes.

Luchando entre tratar de volver a dormirme o seguir el hilo de mis pensamientos no pude evitar comparar las palabras con los átomos, esas unidades pequeñísimas de que está compuesta la materia y encontrar que es su combinación con otros átomos lo que les da 'vida',  lo que los hace funcionales.

Las ideas vienen a ser como las moléculas o combinación de átomos distintos que son necesarios para producir unidades más complejas y completamente diferentes de sus componentes originales.

Me vino a la mente "el agua" como ejemplo para ilustrar este razonamiento.

Es la combinación de dos elementos simples, el oxígeno y el hidrógeno al que debemos toda la belleza que representa en sus distintas formas y expresiones: el azul de una playa paradisíaca, el río que cae en cascada sobre un despeñadero, las algodonosas y mullidas formas de las nubes cuando se pasean o corren apresuradas en las alturas o cuando cae en forma de nieve y podemos observarla por una ventana y desde la comodidad de un albergue caliente.

Pero también, el agua tiene un lado oscuro y tenebroso. Representa destrucción, muerte y desolación. Los maremotos, las inundaciones, los huracanes, y algunas nevadas son algunas de sus manifestaciones más desastrosas.

De igual modo las ideas pueden presentar un lado altruista, enaltecedor, brillante y hermoso del ser humano. Sólo hay que preguntarle a la ciencia, la poesía, la literatura para encontrar eso que acabamos de describir.

Pero al mismo tiempo las ideas pueden ser terribles, pueden morder, hacer daño y hasta matar dependiendo de la manera como se organicen ellas a través de las palabras que escogemos para representar la realidad que nos circunda. Los ejemplos sobran...

2 comments:

Daniel said...

Una idea pobre puede llegar a ser algo grande si es manejada con buenas palabras. Por el contrario, una gran idea puede morir si no se acompaña de un buen discurso. Los políticos son el mejor ejemplo de esto. Obama tiene un gran discurso, pero no sé que tan innovadoras sean sus ideas. Una sola palabra puede generar miles de ideas, suposiciones, etc. Ej. "Rosebud" en la pelicula Citizen Kane.

Creo que es más difícil generar buenas palabras que buenas ideas.

Fernando said...

Aunque hay algo de cierto en lo que dices, si somos exhaustivos y la lógica debe ser exhaustiva lo mismo debería aplicarse a las letras que son el componente básico de las palabras. Algunas palabras son sólo una sola letra pero la combinación de letras sin un orden, al azar, no forman necesariamente palabras. Y ciertamente que la combinación en cierto orden de las letras crea todo tipo de palabras, hermosas, odiosas, excitantes, desagradables, poderosas, infames y así sucesivamente.

De la misma manera, el todo, y en este caso también aplica a las ideas, aunque pueda armarse de mil y una formas, cuando lo descomponemos para verlo en sus partes integrantes pierde todo el sentido. De ahí que no siempre el todo es la suma de sus partes..., y la idea al igual que una maqueta de una obra grandiosa, debe primar, debe existir por adelantado para saber cómo se va a armar todo.
Claro está, no todos los arquitectos o los maestros de construcciones son la misma cosa.