Friday, May 30, 2014

Nature will find its way

"La naturaleza hallará el camino"; "la naturaleza encontrará la via". Dos maneras como podría traducirse al español la respuesta que me dio la señorita en inglés cuando la cuestionaba sobre la aprensión que sentía hacia el incierto futuro al que parece abocarse la humanidad por el mal manejo que hemos hecho de los recursos del planeta.

Quise provocarla para ver su reacción diciéndole lo que los humanos estábamos logrando fruto de nuestra ambición desmedida: destruir la Tierra, extinguirnos en unos cuantos siglos.

Ella ni se inmutó y rápidamente me recordó que los dinosaurios desaparecieron del planeta hace muchísimos años y hoy somos nosotros los que estamos aquí. De igual manera, si nos extinguiéramos, si la vida tal y como la conocemos dejara de existir, otra forma de vida se abriría paso y tomaría el lugar que ahora ocupamos nosotros.

Ella tiene 22 años, estudia ingeniería ambiental (environmental engineering) y es la hija de una amiga que fuimos a visitar a Connecticut el fin de semana pasado.

Tiene una agilidad mental superlativa. Me deslumbró la desenvoltura y la rapidez que la chica exhibe en un estilo chispeante y peculiar de manejo de la información. Sus ideas fluyen ágiles, sin esfuerzo aparente y por momentos hasta cuesta trabajo seguirla. Más aún, su coherencia de pensamiento es asombrosa.

Fue la parte del viaje más emocionante, un gusto y una agradable sorpresa encontrarme allí a una joven como esa, atípica, fuera de lo común y con la que se puede conversar de otros asuntos ajenos a las cosas triviales y cotidianas a las que el medio nos tiene acostumbrados.

Su optimismo también es contagioso. De repente la visión apocalíptica del mundo se desvaneció y en cambio un rayo de esperanza le dio luz a mis visiones más oscuras.

No todo está perdido... Todavía queda gente interesante en el mundo capaz de verter un poco de ilusión y optimismo en nuestras vidas... Tengo una nueva plataforma con la que trabajar. Puesto todo en un contexto más amplio, nuestros problemas y temores parecen ínfimos, insignificantes y cobran una nueva dimensión.

Aún si la humanidad y las formas de vida actuales desaparecieran, ello serviría para abrirle el camino a nuevas formas de vida aquí o en alguna otra parte. Mientras tanto el resto del universo continuaría su agitado curso, impertérrito, indiferente, con o sin nosotros. ¿Hacia adónde? ¡Quién sabe!


                                           A medio camino entre New York y Connecticut

Thursday, May 29, 2014

Para volvernos sabios

Para quien ha vivido suficientes años  — y es cuestionable aquí el uso de la palabra suficiente, los últimos años que se viven cobran una inusual importancia.

Es la toma de conciencia de que el tiempo no pasa en vano y va provocando su efecto nefasto sobre nuestros cuerpos lo que nos hace percibir con perfecta claridad algunos de los significados que la vida encierra.

Cuando somos niños o jóvenes adultos casi ni cuenta nos damos del paso de los años. La vida está llena de posibilidades y la energía que desbordan nuestros cuerpos parece inagotable.

Con la cuenta regresiva del reloj esta realidad cambia, la energía no nos sobra, mas bien escasea y debemos administrarla con mucha prudencia para poder hacer un largo recorrido. Observar todo lo que ocurre a nuestro alrededor nos pone en alerta de lo efímeros que somos, de que no somos eternos.

Si no hemos estado suficientemente expuestos a los juegos del azar de la vida, aprendemos por observación parte de los sinsabores y pesares que conlleva la existencia. En otras palabras, aprendemos lo que es sentirse vulnerables, aprendemos lo que es la vulnerabilidad.

Pero es a partir de volvernos vulnerables que podemos aprender a volvernos sabios ...


Wednesday, April 30, 2014

Hay que saber informarse (o la búsqueda de la información perdida)!

El mundo que vivimos hoy es muy complejo, es un mundo muy complicado. Es un mundo en el que para poder considerarse un ser humano digno, integro y llevar una vida decente no basta con querer ser una buena persona sino que se necesita además tomar decisiones, se necesita participar activamente en causas que nos impulsen hacia una sociedad más justa y de progreso de la mayoría, no solamente de unos pocos.

Mas, ocurre que para lograr eso, para lograr tomar buenas decisiones, debemos estar bien informados de todo lo que realmente acontece en el mundo. Y ahí precisamente está el problema.

No siempre tenemos buena información a nuestra disposición. Creemos que sí porque leemos el periódico, vemos televisión y escuchamos la radio. También tenemos el internet y con este último las redes sociales, a través de las cuales completamos el círculo de nuestras fuentes de información.

Todo ello, sin embargo, podría no ser suficiente. A menos que nos decidamos a hurgar con más detenimiento, la información a nuestra disposición podría estar sesgada y responder a sectores con intereses determinados que pudieran no estar interesados en que se haga cambio alguno. A ellos les interesaría que todo siga igual para su beneficio particular.

Lo dicho anteriormente queda evidenciado con un tema actual; el cambio de clima. De cada 100 científicos, 99 lo acepta como algo real y provocado por la actividad humana de los últimos siglos y que se ha acelerado de manera dramática los últimos 20 o 30 años. 

No obstante la aplastante mayoría de los científicos que está de acuerdo, ello no se refleja en los medios tradicionales porque los intereses de algunos sectores como los del carbón y los hidrocarburos, para poner un ejemplo, se ponen de manifiesto y siembran la duda, negando que el clima esté cambiando y con ello tratar de impedir y contrarestar que se ejecuten políticas que los afecten. 

Igual ocurre con casi o mejor dicho, con todo lo demás: las guerras, el racismo, la política nacional e internacional, la religión, la lucha de clases, las desigualdades sociales. No existe un sólo aspecto de nuestra realidad actual que pueda ser explicado de manera simple, justa y equitativa. 

La voz que más se oye es aquella que más se beneficia de que nada cambie y precisamente por oír esa única voz se corre el riesgo de hacer una mala elección, nos arriesgamos a apoyar las peores causas y al final no hacemos nada en beneficio de que las cosas cambien para el bienestar de todos.

Acabo de ver una ponencia impresionante del autor de un libro que trata los orígenes del conflicto Palestino-israelí y desde mi punto de vista, esta ha sido una presentación muy convincente de que la realidad es muy distinta a como la pretenden presentar tanto el estado Israelí como los Estados Unidos y sus aliados.

Igual la historia oficial de las dictaduras argentinas o la situación de encubrimiento con que la iglesia católica manejó los abusos cometidos por sus curas.

La moraleja que puedo extraer de todo esto es que no basta con querer hacer las cosas bien o querer ser una buena persona. Para serlo, es necesario informarse bien, pero sobretodo, saber informarse bien buscando de manera activa las otras fuentes para uno no dejarse embaucar y poder actuar de la mejor manera posible y en defensa de los mejores intereses.

Ojo: esas fuentes alternativas no siempre pueden abrirse paso con la misma soltura y agilidad con que lo hacen aquellas a las que hemos estado acostumbrados..
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