Sunday, March 31, 2013

Misterios

Hoy es Domingo de Resurrección en la tradición Católica / Cristiana.

Me he quedado pensando en los misterios esos de resucitar y elevarse, levantarse del suelo, ir a los cielos. De verdad que eso es un verdadero milagro. Pero un milagro mayor es creérselo.

Pero prefiero no entrar en controversia con los que sí creen en estas cosas.

Tengo otras cosas en qué pensar que no son necesariamente milagros, pero que sí son misterios para mí.

Como por ejemplo el del sexo: ¿Cómo puede uno cambiar tanto de un momento a otro? Antes y después del clímax. No importa si es solo o con una pareja, es uno de esos grandes misterios que no he podido comprender ni explicar satisfactoriamente.

Con el tiempo la intensidad de la reacción se suaviza pero de todos modos persiste. Uno es uno y de repente es otro. Y es la misma persona.

Lo que se experimenta de manera empírica no se compara y es muy superior, a la explicación que podemos encontrar en cualquier tratado sobre la materia.

Saturday, March 30, 2013

La culpa es mía

La señora le pidió a Frank que le hiciera el favor de buscarle unas cosas que estaban en Manhattan y el dijo que sí. Para hacerlo utilizó el carro de mi hermana. Cuando llegó al sitio no encontró donde aparcar el vehículo y lo dejó en doble parqueo mientras subía al tercer o cuarto piso de un edificio a buscar las cosas.

Cuando bajó, encontró que la policía — que tampoco duerme en New York  ya le había dejado un regalito: una multa de 115 dólares por estacionarse mal.

Se podía apreciar la inconformidad de mi hermana al contar esa historia de lo que había pasado. El enojo aún persistía y con suficiente razón. Sin haber hecho nada malo, ella era la perjudicada, a final de cuentas, por ser dueña del vehículo y responsable ante la ley de pagar el ticket en cuestión.

Ante la eventualidad, la señora le dio el dinero de la multa a mi hermana y ella lo cogió porque estimaba que nada de ello hubiera ocurrido si la necesidad no se le hubiera presentado a la doña y esta le pidiera a Frank que fuera a Manhattan a resolverle su asunto.

No estuve de acuerdo y así se lo hice saber. Esa señora no lo mandó a parquear doble en caso de no encontrar un espacio libre. Esa fue una mala elección de quién conducía el vehículo, en este caso Frank y él y sólo él debería pagar por ello.

Los errores y las imprudencias pueden tener consecuencias negativas y cuando uno decide hacerle un favor a alguien —  igual como si uno estuviera haciendo algo para sí mismo  ello no exime a uno de las reglas y los deberes que debemos cumplir en la ejecución de la tarea que tenemos entre manos.

Si la policía nos agarra en un exceso de velocidad porque vamos tarde al trabajo, es nuestra culpa, no del trabajo que no nos ha mandado a infringir las leyes de tránsito. Pueden sumarse muchas otras causas y circunstancias que podemos sacar de la manga y decir que fue por esto o aquello la razón por la que íbamos tarde y ni aún así se justifica el que si la policía nos para, le tenemos que echar la culpa a cualquiera de esas circunstancias.

Es una práctica más generalizada de la cuenta el uno no querer asumir las culpas o las responsabilidades de las cosas y querer buscar culpables en los otros, como si uno fuera un títere que no tiene poder de decisión para determinar lo que es correcto o no, o cuál es el mejor curso de acción que se debe emprender ante una eventualidad.

Si nos ponemos a analizar, es este mismo tipo de razonamiento de echarle la culpa a los demás y no a nosotros mismos, el que está detrás de expresiones como: "él o ella me provocó"; "él me asustó y por eso..."; "las mujeres no deben vestirse así provocando que las violen"; "me insultó y por eso lo maté".

Culpabilizar a los otros (culpabilizar a la víctima), de una acción originada por nosotros, no nos lleva en ninguna buena dirección. Aceptar nuestra cuota parcial o total de responsabilidad en los resultados ya sean estos buenos o malos, sí. En fin, you know what I mean!

Wednesday, March 27, 2013

Conversión

Y mi última conversión no tiene nada que ver con religión, sino con comida. El año pasado les informaba que había dejado la carne, la leche y los huevos. En esta ocasión no se trata de eso aunque guarda una estrecha relación. Ambas decisiones están conectadas con aprender a comer mejor y de manera más saludable.

Es emulando la frase: deja que la comida sea tu medicina y la medicina sea tu comida (atribuida a Hipócrates).

Ahora me he convertido a los jugos y no a todos los tipos, sino a los de vegetales mayormente. De preferencia a la combinación amplia de todos ellos sin distinción: apio, ajíes morrones, jengibre, col, cilantro, pepino, ajo, zanahoria, manzana, remolacha junto con sus hojas, perejil, etc.

Debo confesar que sólo he dejado la carne en teoría. Aunque he reducido mucho su consumo, en realidad lo único que he dejado es la leche y sus productos derivados y ahora como huevos de manera muy escasa. De paso he dejado de comer pan, arroz y este año he consumido muy poco alcohol. Esto último me vino caído del cielo pues igual como dije en otra entrada, no me lo había propuesto.

Tiene que ser que libé mucha bebida el año pasado y debo haber llegado a un punto de saturación y saciedad. Ya el cuerpo no quiere más. Por eso quizás no me ha hecho falta ...

Un converso que se precie de serlo, en la materia esta de los jugos, debe agenciarse a como dé lugar una máquina para hacerlos, un extractor, pues de lo contrario corre el riesgo de no hacerlo de la manera debida o de quedar en bancarrota comprando los jugos en la calle. Los jugos son caros.

Es bueno también conseguirse un buen asesor para en caso de necesidad, asesorarse, obviamente. Yo tengo la mía, una asesora en este caso, muy buena, por cierto, por suerte ...

Y como dicen que una imagen vale más que mil palabras no basta que yo lo diga. Es mucho mejor si presento la prueba de lo que digo y para ello los dejo con dos reproducciones del antes y después. A juzgar por ustedes mismos.










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