Wednesday, June 7, 2017

Ella tiene luz propia

Antes de ayer uno de mis compañeros de trabajo dijo algo que me pareció bastante chocante y creo que no puedo esperar hasta el fin de mes para contarlo aquí sin correr el riesgo de perder la frescura del momento y la fuerza del impacto que me causó.

Estábamos en una actividad trimestral de mi trabajo y tuvimos la oportunidad de escuchar y conocer mejor a una de nuestras colegas, una muchacha muy inteligente y a la vez bastante bonita y graciosa. Actualmente ella esta en proceso de doctorarse en literatura latinoamericana en SUNY si mal no recuerdo.

Me enteré que la muchacha en cuestión era la esposa de otro compañero de trabajo y que recién se había separado o divorciado de él. Su estatus actual nos es desconocido pero la tipa nos dejó muy bien impresionados a por lo menos 3 de los varones que nos dimos cita en esa reunión.

Llegó la hora de la salida y ya en el parqueo, antes de dirigirnos a nuestros casas, continuamos la conversación anterior sobre el tema de lo interesante que era la muchacha. El compañero de trabajo en cuestión confesó que el tenía un conflicto de intereses porque el era muy amigo de su ex-esposo. Sin embargo, y aquí fue dónde él la cagó, al reconocer la calidad de la tipa agregó que una mujer así como ella lo representaba bien a él.

Eso para mí fue difícil de tragar y con cara de mucho asombro por ese atrevimiento tan grande le riposté inmediatamente: esa muchacha se representa bien a sí misma.

Como pueden entender, ese fue el final de la conversación. Se me quitaron todas las ganas de seguir hablando con él. ¿Cómo se atreve? Ni que fuera el presidente de la república.

Wednesday, May 31, 2017

Una década con El Café de Fernando

Un día de estos en este mismo mes de Mayo del 2007 nació este blog. Hace ya diez años de ese acontecimiento y es una fecha que no he querido dejar pasar por alto ya que es muy significativa para mí, pues la verdad que mis pretensiones iniciales no preveían que podía durar tantos años escribiendo de manera ininterrumpida en un medio como este.

Parece que la vida te da sorpresas. Las habilidades se pierden y se ganan; se aliman, se mejoran y también empeoran. En el caso de escribir creo que mis habilidades han mejorado bastante con este blog en el curso de los años.

Es mi creencia que sobresalgo más en el acto de pensar, tener ideas, reflexionar cosas. Comunicar, sin embargo es otra cosa. No siempre lo que uno piensa se puede traducir fácilmente en palabras, en lenguaje y mucho menos es posible asegurarse de que lo que se trata de decir sea interpretado de la misma manera como se pensó originalmente.

No obstante, con los años y sobretodo con la práctica, este blog, El Café de Fernando me ha ayudado bastante en la consecución de ese objetivo. Me parece que puedo expresar mejor mis ideas, este medio me obliga a reflexionar, clarificar los pensamientos y a buscar la manera más eficaz de cómo plasmarlos.

¿Qué esperar para los próximos diez años? No lo sé con exactitud. Es difícil predecir el futuro. Este blog es un reflejo de mi vida y a lo sumo yo la proyecto en el futuro cercano, uno, dos y talvez hasta tres años pero todo puede variar en cualquier momento de acuerdo a cómo varíen las circunstancias.

Una cosa sí puedo asegurar y ha sido una constante los últimos años: me gusta el blog, me gusta el nombre y el espacio que me brinda y por ahora estoy seguro que no pienso dejarlo.

Ahora bien, sé que vivo una etapa de transición con el blog. Quiero escribir más y sin embargo no lo hago. No es falta de tiempo. Eso por suerte no es un problema. Quizás la falta de retroalimentación, la falta de lectores sea un factor importante. O quizás sea un producto de la competencia de los otros medios que han desplazado la existencia de los blogs.

La verdad que no lo sé pero cualquiera que sea la causa, ello no me detendrá para eliminar los obstáculos que me impiden producir más entregas como en los mejores tiempos.

Esa es mi resolución y espero para mi bien poder ejecutar lo más pronto posible mis deseos al inicio de mis próximos diez años en El Café o La Esquina de Fernando.

Sunday, April 30, 2017

Sobre el ego

Pienso que el ego es esa abstracción que uno hace de sí mismo y que representa nuestro yo, nuestra esencia y la conciencia de que vivimos y existimos. También representa nuestra valía, el valor que nos atribuímos a nosotros mismos con relación a otros individuos y a otras cosas.

Dependiendo de cuánta atención y prioridad le dediquemos a nuestro ego ya sea en beneficio propio o el ajeno y/o en perjuicio de terceros podemos ser más o menos lo que llamaríamos "egoístas" y es una cuestión de grado pues en mayor o menor medida todos de algún modo lo somos. Sí, todo el mundo de una manera u otra se pone en primer lugar a la hora de defender sus intereses antes que el de sus semejantes.

No obstante lo dicho, el egoísmo no necesariamente tiene que ser algo malo, puede ser hasta "bueno" y saludable.

Veamos: uno puede llegar a entender que no ser egoísta puede a la larga servir a nuestros intereses particulares (lo cual por definición es una forma de egoísmo) cuando minimiza las reacciones defensivas de terceros y nos abren las puertas a influenciarlos, lo cual acrecentaría el valor que representamos. Es, yo diría, una forma de egoísmo en la que todo el mundo gana. No hay perdedores.

Por otro lado está el otro egoísmo en el que nos creemos más grandes de lo que somos y el que genera reacciones defensivas en los demás y nos aísla al romper la confianza y la comunicación con nuestros semejantes. Este tipo de egoísmo es tóxico y nos haría muy bien deshacernos de él con el objetivo de establecer nexos y lazos con los demás. ¿Quién querría conectar con una persona que se cree centro del universo, la más bella, la más hermosa, la más inteligente que existe entre todas las galaxias y que busca la reafirmación y aprobación de sus cualidades? Aunque haya algo de cierto en esas afirmaciones describiendo su emisor, ello genera en nosotros una reacción instintiva e inmediata de alejamiento y rechazo hacia esa persona.

Por eso creo que el valor que le damos a nuestro ego debe estar por debajo en vez de por encima y en todo caso debe ser reajustable. Para los fines de lugar, conseguimos mucho más manteniendo un perfil bajo, un ego razonable, domesticado que un ego inflado y sobrevalorizado.

Y si ello no fuera poco, en un ego normal, no inflado siempre hay espacio para mejorar; un ego de esta categoría puede aprender, está atento a lo que ocurre a su alrededor y no se aísla ni es aislado en ninguna clase de burbuja que pudiera construirse bajo falsas premisas.
Powered By Blogger