Thursday, November 30, 2017

Abuso de poder

Que el poder corrompe a las personas más que un dicho, es un hecho harto conocido y del que se ha escrito desde tiempos inmemoriales.

El poder es importante. Tener poder es aún más importante y parece ser una recompensa en sí mismo. Todo el mundo lo busca de alguna manera u otra, de manera abierta y también de un modo sutil y soterrado.

El poder lo da el dinero, las posesiones, el status, la clase social a la que se pertenece y en sociedades desiguales sirve para mantener y afianzar las desigualdades y el status quo.

Existen gran cantidad de marcadores que sirven para determinar el poder que tienen unas personas sobre otras dependiendo de si pertenecen o encajan en ciertas categorías. El sexo es una de esas y por igual la raza, el color de la piel, el lugar de origen, etc., elementos que en particular o en conjunto sirven para determinar si se tiene más poder o no en la sociedad.

Todas estas categorías se entremezclan y hacen mucho más difícil una evaluación objetiva del poder pues dentro de un mismo grupo ciertos elementos que sobresalen les dan más poder a unos individuos más que a otros y así nos encontramos con una telaraña de situaciones y|o relaciones de poder que trascienden los límites de los grupos particulares y viceversa.

No toca aquí analizar todas las dinámicas en las que está envuelto el poder ni tampoco voy a entrar en detalles analizando lo que es o no el poder. Asumo que todo el mundo tiene una idea subjetiva de lo que significa y es quizás una de esas cosas que aunque no se pueda definir de manera muy clara, todo el mundo lo ha experimentado de una forma u otra cuando ha sido una víctima de él.

De lo que sí me interesa hablar o llamar la atención es del abuso de poder. Tener poder es bueno cuando se posee y se usa para hacer el bien; cuando nos permite hacer justicia, hacer cosas buenas y ayudar a los demás.

Por el contrario, utilizar el poder para beneficio propio y en detrimento del bienestar o sin importar el daño que podemos causar a los demás es un abuso y en ese sentido estamos en contra del mismo.

Lo triste del caso es que las mismas personas que han sido víctimas del abuso de poder, a su vez abusan de su poder con relación a otras y estas a otras en una sucesión escalonada produciendo una cadena o un círculo vicioso del que parece no hay escapatoria.

Por un lado uno encuentra personas que se quejan del maltrato sufrido por los que están por encima de ellas pero al mismo tiempo ellas maltratan a otras que están por debajo. Ya lo dice la expresión popular: A Dios rogando y con el mazo dando.

Me alegra mucho la situación que estamos viviendo en los últimos meses en la que casi a diario han salido a relucir públicamente los abusos cometidos por figuras poderosas quiénes utilizando su poder se han aprovechado sexualmente de sus víctimas y para colmo habían logrado amedrentarlas y chantajearlas logrando silenciarlas por años.

Me alegraré mucho más cuando además de hacernos conscientes del abuso de poder que cometen con nosotros los que tienen más poder, podamos nosotros a su vez denunciarlo y aún más importante, que nos volvamos conscientes del abuso que también cometemos con los que tienen menos poder e influencia y podamos así tener el poder de parar, romper la cadena, el ciclo y la espiral que perpetúa este estado de cosas.

Tuesday, October 31, 2017

El valor del dinero

La nota más sobresaliente del mes de Octubre del 2017 es el descubrimiento de que me he vuelto más sabio, más juicioso en ciertos aspectos del vivir.

A principios de este mes terminó la culminación de ciertas aventuras financieras especulativas con mi cuenta de Wall Street. Las había iniciado a mediados de Julio de este año y aunque no salí mal parado de la experiencia (todo lo contrario), quedé sumamente agotado, extenuado mentalmente y sufriendo de hasta dolor y cansancio en los ojos.

Primeramente, debo decir que no se necesitan grandes habilidades para conseguir dinero. Lo que sí se necesita es contar con cierta cantidad a tu disposición; se necesita una cierta cantidad de capital del que puedas disponer por un tiempo determinado. No tiene que ser muchísimo dinero pero tampoco puede ser muy poco. Porque uno puede tener suerte y ganar dinero de una vez pero también, uno puede equivocarse haciendo malos negocios y lo más común es que se pierda dinero al principio, en lo que se aprenden las reglas del juego, pero sin llegar a perderlo todo, lo que le permitiría a uno ganar tiempo y poder recuperarse más adelante o en un futuro un poco más lejano.

Luego que uno aprende a ganar dinero, entonces hay que evaluar el costo de ese dinero: ¿a qué precio se consigue? Si para conseguirlo se deja de gozar de las bondades de la vida y/o uno se envicia y deja de disfrutar de otras cosas y se vuelve esclavo de los negocios, entonces no vale la pena.

Aunque no era precisamente un novato en estos menesteres, esa fue la otra gran enseñanza que obtuve en esta ocasión de mis incursiones en las actividades financieras y era algo que quizás me había eludido las veces anteriores. No esta vez: me pasé más de dos meses 24/7 pegado a las pantallas del celular, la computadora y el Ipad y es cierto que logré la meta que me propuse en ese período, pero terminé muy estresado y hasta cierto punto decepcionado.

Por fin he podido cuestionar el valor del dinero... Fue un experimento: sé que puedo volver a hacerlo, si quisiera y me lo propusiera, y con lo aprendido podría hasta irme mejor, mas creo que talvez no valga tanto la pena el sacrificio....

Saturday, September 30, 2017

Otras fuerzas que nos mueven

El placer y el bienestar que sentimos cuando estamos con algunas personas son fuerzas que predicen y/o pronostican la posibilidad de que busquemos la permanencia futura al lado de ellas.
Mas, no son esas las únicas fuerzas que nos mueven y hacen que nos mantengamos ahí a su lado. 

Muchas veces el estar al lado de ciertos individuos puede acarrearnos también muchos problemas y sinsabores, cuando no mucho dolor y malestar.

¿Qué nos hace pues continuar la relación con ellos o ellas? Paradójicamente y sin caer en el masoquismo, es la simple constatación de que su ausencia de nuestras vidas podría y de hecho provoca mayores problemas que los que intentamos resolver al prescindir de su presencia.

Dicho de otro modo, para saber lo que algo o alguien significa en nuestra vida, sólo tenemos que perderlo o fingir perderlo o imaginarlo perdido irremediablemente e inmediatamente sabremos lo importante que es o ha sido.

Con el tiempo las relaciones se vuelven muy complejas. No sólo cuenta lo bien que la pasamos con la otra gente. La evitación del dolor y sus corolarios parece jugar un papel tanto o más importante que el placer que nos brinda la compañía de esas personas.

La cercanía de determinada gente parece provocar en nosotros la formación de hábitos y rutinas que hacen la convivencia predecible, llena de significado y generalmente le dan sentido a nuestra vida más allá de las ventajas aparentes que brindan. De manera imperceptible se producen conexiones y ataduras invisibles que son las que se ponen en evidencia cuando las relaciones se rompen. 

Por eso es tan difícil separarse de alguna gente. Corremos el riesgo de crear "vacíos" que son difíciles de llenar de un día para otro. En otras palabras, los beneficios de estar con esa gente van más allá del placer y el dolor que ellas tienen la capacidad de provocarnos ...
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