Saturday, October 30, 2021

La vida contemplativa

 He llegado a la conclusión de que la vida contemplativa es la clase de vida que me gusta o me gustaría vivir. No he hurgado en detalle si lo que yo denomino como vida contemplativa es lo mismo que describen los filosófos y no me pongo ahora mismo a buscarlo y salir de dudas porque en todo caso lo que me interesa es describir lo que yo entiendo como vida contemplativa sin importar si coincido o no con lo que otros han pensado o descrito.

En parte quizás, en esa respuesta hay algo de eso mismo que intento explicar. Me interesa ver y describir el mundo como lo veo y lo siento, no como otros lo han visto y sentido. Mirar el mundo, sentir el mundo, vivir la vida a mi modo es lo que más me interesa sin estar bajo el influjo directo de lo que otra gente piensa, diga o haya dicho.

Se trata de ver la vida a través de todos los sentidos y vivir las experiencias que ella nos depara intentando hacer la menor cantidad de juicios posibles. Es un ideal, es algo difícil de conseguir y podría ser hasta un lujo tratar de vivir una vida así cuando uno no siempre puede hacer lo que quiere y hay que trabajar para tratar de suplir las necesidades básicas, pero cuando uno descubre que eso es lo que uno quiere, es más fácil descubrir los obstáculos que se lo impiden a uno.

De hecho, el descubrir esos obstáculos es un logro en sí porque aunque uno no pueda deshacerse de ellos al instante y de manera total, por lo menos nos permite pensar en poner un plan de acción para neutralizarlos o al menos minimizar sus efectos.

El punto es que no hay que irse muy lejos. La idea es simple: hay que tratar de contemplar la vida sin más, siempre y cuando uno pueda darse ese lujo sin muchas complicaciones. En otras palabras, hay que hacer ese esfuerzo por abstraerse de los problemas cotidianos (¿pretendiendo quizás que ellos no existen?) y en su lugar (y en la medida de nuestras posiblidades, claro) debemos observar, mirar, ver, oir, escuchar, estar presente con todo lo que está a nuestro alrededor que es al fin al cabo para lo que vivimos. Eso es todo!

Thursday, September 30, 2021

Lecciones de vida

 En dos ocasiones, antes de finalizar este verano que acaba de pasar, se presentaron situaciones fuera de mi control que alteraron de manera súbita y significativa la dinámica de mis planes y rutinas diarias. No las voy a describir aquí porque lo que quiero realmente es resaltar la moraleja o los aspectos más importantes que pude extraer de esas experiencias.

Igual que como con los desastres naturales, lo más importante que pude aprender es a cómo reaccionar adecuadamente a la ocurrencia de circunstancias imprevistas. Todo parece indicar que uno debe actuar rápidamente pero no de manera precipitada. Hay que estar extremadamente atento y listo para tomar decisiones sin por ello perder la calma.

Mantener el balance en situaciones críticas y delicadas parece ser de vital importancia para sobrevivir con éxito los embates de la vida, porque sobreactuar no ayuda necesariamente a resolver los problemas. La mesura y la cordura juegan un papel fundamental en esos momentos cruciales cuando uno no sabe qué hacer y se siente abrumado por el peso de nuestras emociones.

No hacer nada y dejar que las cosas retomen su curso, se alineen o darle tiempo al tiempo ha sido también bastante ilustrativo. Como dije antes, no debemos reaccionar más de la cuenta.

Pero de todas las enseñanzas aprendidas, quizás la más importante de todas, fue la de estar presente; el estar ahí en medio de toda la turbulencia y la incertidumbre de los acontecimientos, independientemente de si uno tuviera algo que aportar o no. Hacer acto de presencia tiene un efecto apaciguador, genera una sensación amortiguadora y crea un soporte moral que sirve para repartir y compartir con los demás el peso de las desgracias y/o sinsabores de la vida. Es algo que no se puede describir fácilmente con palabras y tampoco se puede hacer desde la distancia.

Tuesday, August 31, 2021

Para no sucumbir por el virus

 El verano se está acabando casi ya y tengo la sensación de que no lo he aprovechado lo suficiente. Siento que no he hecho prácticamente nada en cuanto a disfrutar del buen tiempo y las actividades propias de la estación.

No tengo claro qué debo hacer para remediar la situación. Los riesgos de viajar y/o participar en actividades en ambientes cerrados no han disminuido y por momentos la situación parece haber empeorado aún a pesar de que las vacunas confieren cierto nivel de protección.

A todo ello se agrega la actitud de la gente que quizás por haberse vacunado o por estar cansados de las restricciones que ha impuesto la pandemia exhibe ahora un falso sentido de autoconfianza y sin importar que hay nuevas variantes más peligrosas del Coronavirus, han dejado de usar las máscaras en salas de conferencia y restaurantes.

Recientemente he participado en dos actividades como las anteriores y he podido comprobar de primera mano cómo las medidas preventivas habían sido dejadas de lado. Era una cuestión individual: a nadie le preguntaron si estaba vacunado o no y el uso de máscaras era opcional. No se estaba exigiendo prácticamente nada.

No tenemos claro cuánto va a durar todo esto pero lo que sí parece posible es que mucha gente va a pagar las consecuencias de una manera o de otra, ya sea con un ataque de nervios, infectado por el virus o víctima de la depresión.

Antes de que algunos de esos posibles escenarios se apliquen a mí voy a tener que ensayar un nuevo sistema de manejo de los múltiples riesgos que conlleva la pandemia porque querásmolo o no, por lo que veo, tendremos que aprender a vivir con la existencia del virus para largo. Por el momento no se me ocurren muchas soluciones al respecto.

Saturday, July 31, 2021

Con lo que le coge a uno

 A uno es con lo que le coge y a mí con lo que me ha cogido últimamente (dos últimos años) es con la horticultura, sembrar plantas, vegetales, flores, etc. Es una pasión, como diría una youtuber que veo ahora regularmente y que se ha dedicado 100% a cultivar flores de manera comercial en su granja. 

Y yo agrego: es como una obsesión. No hay una planta o arbusto que yo vea (veo muchos programas en la TV) y que produzca flores que me parezca bonita que no quiera y trate de comprarla. Al menos las semillas.

El problema es que no tengo espacio donde sembrarlas y tarde o temprano voy a tener que parar pues las plantas necesitan mucho cuidado y entre muchas otras cosas, sobretodo, hay que hidratarlas regularmente. 

Hasta ahora y debido a la pandemia, regar las plantas todos los días no ha sido difícil pues nos sobra el tiempo para ello. Es el futuro el que me preocupa, cuando por razones de trabajo o placer tenga que ausentarme por muchas horas y/o días.

Como puede deducirse, la razón de la preocupación se debe a que independientemente del placer que provoca en uno ver flores de todos los colores y en todo su esplendor, uno desarrolla un apego a ellas cuanto más que uno las ha plantado y cuidado y las ha visto crecer y desarrollarse.

Duele mucho cuando el viento las destroza o el excesivo sol o el frío las maltratan o marchitan y uno no está ahí para protejerlas ya sea,cuando se puede, poniéndolas a cubierto dentro de la casa, atándolas a postes y dándoles una ración adicional de agua cuando las condiciones así lo requieran.

Por lo pronto no tengo nada de que quejarme porque la satisfacción que produce la jardinería bien vale la pena los sufrimientos que conlleva. Por lo menos hasta ahora .... El futuro dirá si la dependencia colateral que produce me afecta demasiado o el placer inmenso que me produce no compensa de manera significativa la pérdida de la independencia que es necesaria para hacer otras cosas.



Wednesday, June 30, 2021

La esclavitud del trabajo

 En estos días he llegado a la conclusión de que uno no debería trabajar. Entiéndase como trabajar toda actividad remunerada que no se alinea con lo que uno desea en un momento determinado. Según mi punto de vista uno debería dedicarse a hacer cosas que se desean y se quieran hacer y en consecuencia debería recibir un pago por ello. Pero eso no quiere decir que lo que se quiere hacer hoy es lo que vamos a querer hacer mañana. Todo cambia, las situaciones y las circunstancias cambian y por ende lo que nos gusta hoy no necesariamente tendrá que gustarnos mañana.

Me parece que la situación del trabajo debe ser una situación fluida y adaptarse a las circunstancias cuando las mismas cambien. Ya no me gusta hacer esta cosa por lo tanto debo buscar hacer otra y que me paguen igual o más que la anterior.

En la vida real esto es muy complicado porque permanecemos en los trabajos más tiempo que el que deberíamos, mucho más allá de la satisfacción que nos provocaba en sus inicios.

Visto así, la expresión aquella que habla de que el trabajo dignifica al hombre no es correcta. En cambio, si uno está en un trabajo por la fuerza (de lo que sea, las circunstancias, los compromisos, seguro médico, etc.), entonces el trabajo no es una liberacion y no dignifica nada: es en cambio una esclavitud.

Sé que estoy caminando un terreno un poco inestable y pedregoso pero haber pasado un año prácticamente sin hacer nada ha cambiado mis expectativas y la forma de ver las cosas en muchos aspectos y el trabajo es uno de ellos. Quiero seguir ganando el mismo dinero que he estado ganando hasta ahora pero en estos instantes quiero hacer otra cosa y me parece que esa otra cosa u en esas otras cosas no me van a pagar ese dinero que estoy recibiendo actualmente.

Mientras tanto debo seguir atado a esta clase de esclavitud que he acabado de descubrir como resultado de tener tanto tiempo libre en mis manos.


Monday, May 31, 2021

Preparación para después de la pandemia

 Después de más de un año en el que nuestra manera de vivir ha sido alterada en todas sus manifestaciones, es hora de irse preparando ya para vivir la vida después de la pandemia. No quiere decir que la misma haya acabado; por el contrario, en muchos países ha resurgido con fuerza inusitada y aunque ya existen vacunas para prevenir los casos graves de la enfermedad, por asuntos logísticos de producción y también de implementación, está muy lejos todavía el poder hablar de tener un adecuado control de la enfermedad. 

No obstante, para los que hemos sido vacunados ya, ha llegado el momento de romper el letargo y comenzar el proceso de vuelta a cómo era la vida en los tiempos previos a la epidemia de Covid-19.

Particularmente, no pensé que un año en aislamiento parcial podía desconectarnos tanto del mundo y no precisamente porque hubiera una real desconexión. A diferencia de otras epidemias, nosotros hemos gozado de una comunicación indirecta a través del internet, la TV, Netflix, Amazon, UPS y así sucesivamente por mencionar algunos de los medios más emblemáticos. 

Lo que realmente viene a ocurrir en mi caso es que uno se ha adaptado a la nueva manera de hacer las cosas de tal forma y hasta tal punto que ello dificulta el volver a la realidad anterior pre-pandemia. A mí me está constando bastante trabajo el pensar en insertarme de nuevo a un esquema de trabajo, buscar clientes, ganar más dinero. Es como si mis prioridades hubieran cambiado de un año a otro. En realidad, no tengo tan claro cuáles deberían ser esas prioridades o si las sé no tienen nada que ver con lo que he estado haciendo estos últimos años.

Es como si se hubiera roto una continuidad. El hilo que unía el pasado con el presente y conectaba con el futuro no existe o está extraviado y necesita ser reemplazado de urgencia. Las prioridades que existían antes no son las mismas que existen hoy, mas, sin embargo no podemos de buenas a primeras romper con todo y decidirnos a emprender nuevos horizontes. Es importante preservar los medios de producción existentes aunque no tengamos muchas ganas de mantenerlos.

A pesar de eso, se hace absolutamente necesario poner cierto orden en la casa y en medio del desorden que la epidemia ha creado en el mundo y en nosotros mismos, debemos encontrar el camino de vuelta a cierta normalidad a pesar de lo elusiva que la misma parezca a estas alturas.

Por lo pronto, para mí ahora mismo la receta para enderezarme requiere que viaje a uno o talvez dos lugares y porqué no a tres ...

Friday, April 30, 2021

Para ejercitarme más y mejor

 Debo confesar que me he vuelto un holgazán. He perdido la costumbre de hacer ejercicio. Probablemente todo comenzó mucho tiempo atrás, desde antes de la pandemia con todos esos viajes de placer que he dado por el mundo, pero la situación se ha agravado mucho más a causa del encerramiento que la misma trajo consigo y además por la falta de deseos para explorar y usar otros recursos que tenemos a la disposición.

Por suerte no he ganado mucho peso, sin embargo, me preocupa mucho la falta de actividad física. Al menos, cuando se viaja de un lado a otro, de alguna manera uno se mantiene ejercitado y activo. Últimamente, la boca es la única que se mantiene bien ejercitada y activa. Podemos agregar los ojos, a fuerza de usarlos mirando las series de Netflix y asociados o escudriñando las pantallas del celular, la computadora y la tableta.

En cambio, a mi entender, los músculos no se están ejercitando mucho o no lo suficiente. Tengo una máquina de correr o caminar (treadmill) pero por más que lo pienso y lo intento no me sale la suficiente motivación para abordarla.

Hago toda esta introducción porque el otro día estuve pensando que la razón por la que no uso la máquina en cuestión es porque la actividad que uno realiza en ella es muy artificial. Está desconectada de la realidad. No tiene un fin en particular excepto la abstracción que yo hago en mi mente de los beneficios que me produce el estar en movimiento.

Todo ello me ha llevado a pensar de que si quiero ejercitarme más, debo incorporar el ejercicio físico a mi forma natural de vivir y hacer las cosas, ya sea como parte de una actividad placentera, de asueto o productiva y no como un fin en si mismo.

Podría, a manera de ejemplo y siempre y cuando ello sea posible, tratar de caminar a los sitios, en vez de utilizar el vehículo, el tren o el bus. Sólo sería cuestión de programar el tiempo y ver qué tan factible es la idea cuando se contrasta con la realidad. Podría parquear el vehículo lejos y caminar varias cuadras.

En fin, le estoy dando muchas vueltas en mi cabeza a esto porque las cosas no pueden continuar así por más tiempo y hay que hacer algo muy rápido porque de lo contrario alguien que no es otro que yo mismo va a pagar las consecuencias tarde o temprano.

Friday, April 2, 2021

Los sueños son la vida también

 Dice Calderón de la barca que "toda la vida es sueño y los sueños, sueños son" como queriendo decir, interpreto yo, que no hay que coger la vida o las cosas muy en serio; pero además, de la frase se puede extraer algo adicional y es la idea de que los sueños son la vida también y todo esto me vino a la mente esta mañana al despertar con la memoria fresca de un sueño muy vívido recién salido de la fábrica de sueños, en el cual las sensaciones y emociones experimentadas fueron tan intensas como si las mismas hubieran ocurrido en la vida real. 

Ya conocemos las pesadillas y no hay que abundar mucho sobre las horribles sensaciones que nos provocan hasta llegar al punto de hacernos sentir impotentes o incapacitados en medio de ellas y viene a resultar un gran alivio el despertar, al descubrir que todo lo ocurrido en esa región de la inconsciencia no es real sino un producto creado e inventado por nosotros mismos a través de procesos desconocidos en nuestros cerebros (al menos para mí).

En lo que al sueño de referencia respecta, no se trató de una pesadilla y ni por un instante me sentí impotente ni incapacitado. Por el contrario, si hubiera podido elegir habría escogido permanecer en ese sueño indefinidamente debido a una combinación de emociones placenteras y el estado de éxtasis en que me encontraba.

Sin entrar en detalles de lo soñado y por extensión en los detalles de todos los sueños, lo más importante es la moraleja, el metamensaje o la filosofía detrás de ello. A mí lo que más me impresiona es nuestra capacidad de desdoblamiento, el cómo uno es capaz de crear distintos personajes y aún creando diferentes actores y perfiles, no perdemos el sentido del yo, la esencia de nosotros a pesar de que todos los demás elementos alrededor nuestro, incluídas las otras entidades y/o personas que participan en el entramado, son también creaciones nuestras, son también, en síntesis, yo mismo, nosotros mismos.

Wednesday, March 31, 2021

I got the shot

 Tengo que contar que la semana pasada por fin fui elegible para recibir una de las vacunas aprobadas contra el Covid-19 y desde el miércoles 24 de Marzo que me administraron la primera dosis la visión del futuro se ha vuelto muy resplandeciente.

¡Así es! Fue emocionante cuando se hizo público el que partir del día 23 del presente mes era elegible basado en mi edad. La noche del 22 esperé que pasaran de las 12:00 AM para que la eligibilidad cambiara en los sitios de la Web e inmediatamente me puse a buscar lugares en los que la vacuna estuviera disponible. En menos de 15 minutos pude encontrar un sitio cercano a la casa a una hora bastante conveniente.

El proceso de vacunación fue muy simple en realidad. Lo que no lo fue tanto fue la burocracia de la que se ha rodeado con todas esas puntos de verificación intermedios que lo complican todo y hacen que todo camine a paso de tortuga.

Por lo demás, es bueno decir que de repente el mundo se llena de expectativas y posibilidades las cuales no habían existido de manera tan clara en los pasados meses.

Por ahora no se puede pedir más. Una nueva administración, un nuevo gobierno y una nueva vacuna.


Powered By Blogger